dimarts, 24 de març de 2020

LAS PROPUESTAS DE RECUPERAR FRONTERAS, DE RECHAZO A LAS INSTITUCIONES EUROPEAS Y A CONCENTRAR LAS AYUDAS SOCIALES A LOS AUTÓCTONOS, CRECERÁN TRAS EL COVID-19. También crecerán los defensores de la necesidad de recortar las libertades con el argumento de la eficacia china. Analizo las posiciones de la ultraderecha europea que aprovecha la crisis para desacreditar a los gobiernos y a las instituciones europeas. Por ello es necesario que los partidos eviten la tentación demagógica. Vox intenta desde las redes sacar rédito acusando a Pedro Sánchez por el 8 de Marzo, pero pasan por alto el acto de Vistalegre











"Este no es el momento para tener dudas y ni para esperar permisos de Europa", "El Banco Central Europea interviene ... y recuperamos 14.000 millones que Italia ya había pagado"."La única ayuda concreta que vino de Europa fue derribar la bolsa e incrementar locamente la propagación. Ayer en Italia perdió 68 mil millones de euros de ahorros y sacrificios. Evaluaremos la posibilidad de solicitar una compensación financiera a quienes los responsables de este desastre"
Estos son algunos de los tuits del hasta hace medio año ministro del Interior y vicepresidente del Gobierno italiano y líder de la Liga, Matteo Salvini. Este último iba acompañado de una foto de Christine Lagarde riendo, nada favorecida.
"Hemos permitido que China se haga con el 80 o 90% de los ingredientes de los medicamentos. Éstos son 20 años de errores e ideolgía que salta a la vista". "Una de las primeras medidas es la realización de controles fronterizos, pero Macron se niega a hacerlo por motivos casi religiosos" Son tuits de Marine Le Pen que, desde antes de las elcciones municipales del  15 de marzo exigía cierre de fronteras a los originarios de países afectados y controles fronterizos. También realizó diversas declaraciones relativas al dinero que ponía en circulación o ofrecía el Banco Central Europeo para la compra de deuda pública o privada, era dinero que Francia ya había pagado a Bruselas.   
Como vemos la ultraderecha europea intenta sacar rédito de la crisis para justificar medidas que forman parte de su ADN. La recuperación de la soberanía finaciera nacional, la necesidad  de tenera la llave para cerrar fronteras y el mostrar a las instituciones políticas y económicas  europeas como sanguijuelas y burócratas.  Marine le Pen, más educada que Salvini, se despacha con un tuit que de alguna manera sería un oxímoron o contradicción en sí mismo. Sorprende que lamente haber dejado a China que se haga con el control de los componentes farmaceúticos, dado que resulta impensable que una Europa dividida y sin cooperación ciéntifica en investigación entre los estados, vuelva a ser la principal  potencia en producción e  investigación farmaceútica y sanitaria. Y si lo dice por el hecho que la producción farmaceútica china es más barata, eso sólo se podría revertir rebajando el sueldo de los trabajadores de dichas empresas en Europa, que es el mal del que culpan a los inmigrantes extranjeros que viven la UE, que provocan una bajada de sueldos.
No todos los dirigentes ultras, xenófobos o populistas han defendido las mismas medidas que Salvini o Le Pen. Recordemos que el primer ministro británico, Boris Johnson al igual que Donald Trump, eran inicialmente contrarios a las medidas de confinamientos. Y Trump se refería a la pandemía como ese maldito "virus chino". Expresión que también ultilizó en un pol´mico tuit el lider de Vox, Javier Ortega Smith, y que conota la idea que el enmigo ha venido de fuera a tacar a los nuestros. 
Y aunque todavía no se está manifestando políticamente, crece la idea que sólo se podrá vencer a esta pandemia si vuelve el próximo año o a otras futuras, haciéndolo como hizo China. Con un control de todos los ciudadanos, que pese a que invada la privacidad e intimidad personal, con aplicaciones de geolocalización y escaners en la calle que tomaban la temperatura a toda la gente, unido a confinamientos estrictos, ha resultado eficaz.  Una disciplina y obediencia que permitió cosas impensable en Occidnete como que en la ciudadd e Wuhan se construyera un hospital en Wuhan para mil camas en sólo diez días. Pero no el modelo chino no sólo ha funcionado por la capacidad del estado en limitar las libertades individuales, acceder a información sobre todos los ciudadanos y gestionar los recursos y mano de obra con disciplina militar y eficiencia. Ha funcionado también por la conformidad de la población con dichas medidas, sea por el bagaje de obediencia ciega de los años del comunismo, sea por el sentido de colectividad y el bien común propio de la sociedad china que está por encima del indivialismo y sentido crítico de los régimenes occidentales. Y lo vimos aquí cuando a comienzos de marzo muchos estableciemientos de ciudadanos chinos en toda España, fueran bares o bazares, y se autoimpusieron mediadas drásticas de confinamiento.
Pero más allá de cómo evolucione la crisis sanitaria en Europa y los costes que tenga a nivel humano y económico, hay un elemento que va aprovechar a fondo la ultrderecha al día siguiente que finalice la epidemia. La necesidad de pagar  muchos más subsidios de desempelo y ayudas sociales para quienes hayan perdido su puesto de trabajo, será utilizado por la ultradrercha para defender consignas como "primero los de casa", que popularizó Josep anglada, o "ayudas sociales para los nacionales" que aplica el neonzai Hogar Social Madrid de Melisa Domínguez. 
Y una cosa es que la contratación en origen o llegada de nuevos extranjeros disminuya, como ocurrió tras la crisis de 2008. Y otra muy distinta son propuestas inaplicables de no renovación de permisos de residencia y trabajo a extranjeros que llegaron aquí hace años con la pretensión de que cientos de miles marchen a sus países de origen o a los países donde nacieron sus padres. 
       
Por ello, más allá de que habrá en España quienes aprovecharán la crisis para proponer recentralizar competencias o modificar la Ley Orgánica 4/81 de Estado de alarma, excepción y sitio, es imprescindible que los partidos de gobierno, sobretodo PP y Ciudadanos, eviten agitar las propuestas populistas o xenófobas, sumándose a las de la ultraderecha con respecto a la inmigración y a la distribución de las ayudas, subsidios o exenciones de impuestos. 
Vox, pasando por alto que realizaron un acto con miles de personas en Vistalegre, culpabilizan al PSOE y Podemos por mantener la convocatorio del 8 de Marzo con hastags lanzados desde el ámbito ultra  como  #CulpablePedroSánchez

   Hospital para mil camas contruído en Wuhan en diez días.










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