Xavier Rius Sant
Opinions, anàlisis, informacions i notícies sobre immigració, ultradreta, drets humans, seguretat, gihadisme i política internacional, en aquests temps d’incerteses. També escric sobre el Moianès i política catalana (contacte:xrius1@gmail.com)
dilluns, 3 d’agost del 2026
Analitizo al Telenotícies com l'extrema dreta extraparlamentària (Núcleo Nacional, Falange, Frente Obrero), Vox, Vito Quiles i l'eurodiputat Alvise Pérez han intentat rendabilitzar la crisi de Ceuta
divendres, 31 de juliol del 2026
Ceuta i Melilla de nou amb Marroc pressionant. El Triangle
Xavier Rius, periodista. El Triangle, dijous 30 de juliol de 2026
Ceuta está experimentando una vez más un asalto marítimo a sus fronteras, con miles de jóvenes y no tan jóvenes nadando a lo largo del Tarajal, comparable al de mayo de 2021. Pero a diferencia del de hace cinco años, que fue instigado por las autoridades marroquíes en respuesta a que España acogió y hospitalizó al líder independentista saharayaní, Brahim Gali, que estaba gravemente enfermo de Covid, ahora no creo que haya sido el Makhzen ni el poder que gobierna el país de acuerdo con el rey Mohamed VI, y mucho menos los servicios de inteligencia los que hayan dado el disparo de salida para este salto masivo. Tampoco las redes de trata de personas, porque en estas entradas nadando no ganan nada.
Esto no significa que la Gendarmería, el rey y el aparato estatal no hayan hecho nada para impedirlo o detenerlo, ya que les conviene advertir a España, después de que Pedro Sánchez visitara Argel la semana pasada, con quien normalizó las relaciones tras distanciarse de ella debido al cambio de posición de Madrid hacia el Sahara. También les va bien que haya cierta presión sobre España en un momento en que Marruecos, intensificando sus reclamaciones territoriales sobre Ceuta y Melilla, ha abortado la reapertura de las aduanas comerciales para vehículos de mercancías en ambas ciudades, asfixiando su comercio que depende mucho de lo que exporta al sur. Recordemos que se puso fin al paso poco digno de las mujeres poeteadoras que pasaban cada día miles de toneladas de productos españoles a Marruecos, y a cambio se acordó normalizar estas exportaciones españolas mediante aduanas. Pero Rabat, con diferentes excusas, ha torpedeado la normalización comercial de las plazas españolas hacia Marruecos, asfixiando la economía de las dos ciudades autónomas.
Digo que creo que el entorno del rey no tenía interés en que se produjera un salto de esta magnitud esta semana, ya que se celebra la Fiesta del Trono en la que Mohamed VI conmemora los veintisiete años de reinado con su tradicional discurso. Un discurso en el que ha hablado de modernización y prosperidad. Pero la imagen de miles de jóvenes y familias enteras huyendo, unas decenas ahogándose a pocos metros de la costa, no confirma esta estabilidad, bienestar y progreso a los que se refería el rey en su discurso. Un discurso televisado en el que el rey no ocultó su deterioro físico debido a una grave enfermedad que lleva padeciendo durante varios años, lo que motiva que se visibilice cada ves más al príncipe heredero, Mulai Hassan.
Más bien creo que este salto masivo ha sido una respuesta espontánea viralizada en las redes sociales, que la Gendarmería no ha querido parar ejerciendo violencia, después de que hace un mes el Tribunal Supremo dictaminara que las denominadas «devoluciones en caliente» no pueden aplicarse a las personas que llegan nadando a Ceuta y Melilla. Y desde el día siguiente a la publicación de la sentencia, las llegadas nadando a las dos ciudades autónomas de soberanía española comenzaron a multiplicarse.
Tendremos que ver qué hará Marruecos en los próximos días y cómo España intentará devolver a esos miles que han entrado en diez días. Teóricamente, los menores no pueden ser expulsados y tarde o temprano tendrán que ser trasladados a la Península, con algunas comunidades PP que, rehenes de Vox, rechazan traslados masivos. Traslados que el presidente de Ceuta, el popular Juan Jesús Vivas, vuelve a solicitar. Y en cuanto a los adultos, no sabemos si comenzarán los procedimientos de identificación individual, si solicitarán asilo y comenzarán los procedimientos de expulsión individual o si, como hace cinco años, España y Marruecos acordarán devoluciones colectivas masivas. Expulsiones individuales o masivas que solo pueden llevarse a cabo si Marruecos está dispuesto a aceptarlas.
Y no importa cuándo termine esta entrada masiva y si las autoridades marroquíes intentan o no parar desde dentro lo que pueda pasar en los próximos días, hay un hecho. Marruecos, que ya tiene bastante ganado el conflicto del Sahara, presiona ahora con la sutil e intermitente reclamación de la soberanía de Ceuta y Melilla. Para España, con Marruecos presionando, será cada vez más difícil mantener el camino cerrado hacia estas dos ciudades africanas, que en realidad son dos puertas a Europa a la que quieren llegar tanto muchos jóvenes marroquíes, que ven que en su país no tienen garantizado ni un empleo ni una vida en la que puedan prosperar, como hombres y mujeres del África subsahariana que, huyendo de sequías, cambio climático y guerras, sueñan con emigrar a Europa.
Evidentemente hay otro elemento a valorar. El papel que jugará Estados Unidos en el caso que la crisis no se detenga. Recordemos que el secretario de Estado Collin Powell hizo de mediador en la crisi de Perejil. I ahora no veo ni a Marco Rubio ni a Donald Trump intecediendo en favor del gobierno de España de Pedro Sánchez a quin achacan que gasta poco en defensa.
dimecres, 29 de juliol del 2026
TRUMP, PUTIN, Y SUS MALOS CONSEJEROS. La Vanguardia
Xavier Rius Sant, La Vanguardia, miércoles 29 de julio de 2026
Maquiavelo en su tratado “El Príncipe”, advertía sobre los peligros de la corte: “No hay otra manera de protegerse contra las adulaciones que hacerle entender a los hombres que no te ofenden al decirte la verdad”. Tanto Putin como Trump están atrapados en Ucrania e Irán en unas guerras que iniciaron convencidos que ganarían en pocos días por su corte de aduladores, tras desprenderse de aquellos que podían contradecirles y tal vez sí decían la verdad.
Putin, prisionero de uno de los errores que llevó a la URSS al colapso, inició hace más de cuatro años la “Operación Especial” de Ucrania, convencido que no duraría más de una semana, con el objetivo de recuperar la gloria que perdió la URSS en 1991. Ciertamente influyeron en la caída de la URSS la derrota en Afganistán y la imposibilidad de incrementar el gasto militar para hacer frente a la llamada Iniciativa de Defensa Estratégica de Ronald Reagan. Pero antes de eso la URSS estaba condenada al desastre económico al construirse sobre la base del pánico al líder que condenaba a un gulag o eliminaba a quienes se atrevían a contradecirle, en una Unión Soviética que se sostenía sobre grandes mentira.
A modo de ejemplo, la gran mentira sobre la producción de algodón. Fue Stalin quien ordenó multiplicar la producción de algodón que se recolectaba en Uzbequistán y Turkmenistán. Se sustituyó el algodón autóctono por variedades foráneas, se acabó con la producción de frutas, verduras y cereales, mientras se convertían zonas áridas en campos de algodón que se regaban con nuevos canales que arrebataban agua a los ríos Sir Daria y Amu Daria. Canales hechos en terreno arenoso que no evitaban la filtración de agua, con lo que la mayor parte de la misma se perdía. Los primeros años el experimento funcionó, pero los campos de algodón demandaban más agua y más fertilizantes químicos. Los fertilizantes se filtraban en la capa freática y desertizaban otras zonas. El mar de Aral se fue secando acabando con la producción pesquera, minimizándolo los ingenieros agrónomos con el argumento de que el Caspio y el Aral se comunicaban freáticamente y cíclicamente uno crecía en detrimento del otro. La producción de algodón caía, mientras los dirigentes falsificaban los resultados de cada cosecha, en una mentira colectiva que iba desde los koljoses productores, a los máximos funcionarios y directivos de las fábricas textiles que, en dicho régimen de mentira colectiva, se corrompían con más y más sobornos para sostener el engaño. A mediados de los ochenta el Politburó de Moscú decidió investigar el llamado “caso del algodón” y cuatro mil miembros del partido y tres mil policías, fueron condenados. Pero ya era tarde para revertir la muerte del Aral, recuperar la industria pesquera y retornar al cultivo de frutas y cereales.
Vladímir Putin, antiguo miembro del KGB, aplicó desde el primer día los métodos autocráticos, eliminando primero políticamente a quienes le cuestionaban o podían ganarle en las urnas. Después, como hemos visto estos últimos diez años, muchos oligarcas, ex ministros o periodistas que se atrevían a cuestionar decisiones eran encarcelados o fallecían cayendo de un octavo piso, accidentes en la ducha o infecciones súbitas. Y Putin se lanzó a invadir Ucrania sin prever ni la resistencia de los ucranianos ni su capacidad de fabricar nuevas armas como los drones que ahora acechan Moscú, infraestructuras de comunicaciones o energéticas y a la misma flota.
Donald Trump, por su parte, está ahora encallado en Ormuz tras haber cesado a buena parte de la cúpula militar y de inteligencia y rodearse de aduladores y personajes como Steve Witkoff y Jared Kushner que mezclan diplomacia y negocios personales sin esconderlo. Si bien el peor consejero de Trump fue el primer ministro israelí Benyamin Netanyahu, que le hizo creer que el régimen de los ayatolás caería o se plegaría a su voluntad, como el venezolano. Y con Ormuz cerrado y amenazándose de cerrar el estrecho de Bab el Madeb en el Mar Rojo, no pone sólo en peligro la economía de los Estados Unidos, sino la del mundo entero. Puede que Putin pueda permitirse quedar unos años más atrapado en Ucrania, pero el mundo no puede permitirse alargar más el cierre de Ormuz.
dilluns, 13 de juliol del 2026
trump, Sun Ttzu i les pistoles d'Erdogan a la cimera de l'OTAN, El Triangle
divendres, 10 de juliol del 2026
Salvador Illa fa créixer Sílvia Orriols? Analitzo l' enquesta CEO i l'estratègia del president front Aliança Catalana
Illa potencia Orriols com a cap de l'oposició? Analitzo al Punt Avui si Salvador Illa aprofita l'absència dels líders de Junts i ERC al Parlament, per potenciar Orriols, replicant-la, fent que ella acabi ocupant l'espai de cap de l'oposició
Fa un any, després de publicar el
llibre Aliança Catalana, els nostres ultres, vaig ser cridat pel president Illa
a reunir-me amb ell, ja que volia conèixer el meu punt de vista de com
gestionar el discurs d’Aliança i Vox. Per aquell o altres llibres he estat jo
qui he volgut conèixer l’opinió de molts polítics. Però amb Illa no era jo qui
preguntava, sinó ell, i li vaig dir que Orriols és molt hàbil en les rèpliques,
pel que, si s’entra en un cos a cos, ella s’envalentona i aconsegueix vídeos
que són virals.
No valoro menys la feina dels diputats de Junts que interpel·len el govern, ni tampoc el que des del suport parlamentari fa Esquerra. Però la realitat és que els líders d’aquests partits no són al Parlament. En canvi, Orriols esprem els seus minuts de pregunta i rèplica amb Illa i els consellers emergint, per l’absència dels altres, com a cap de l’oposició. I Illa, en lloc d’ignorar les provocacions, li respon i es genera una espiral en què ella triomfa.
Però Orriols no només es fa gran en les contrarèpliques. Ho fa explotant els errors dels altres. Fa setze mesos, en tombar-li l’oposició els pressupostos, va obrir la porta que preveu la llei per a quan a un alcalde li rebutgen els comptes, perquè se li presenti una moció de censura. Però, si no es formalitza, els comptes queden aprovats. Tot feia pensar que la moció de censura es faria donant l’alcaldia a Junts amb el suport d’ERC, el PSC i la CUP. Però, després de cinc setmanes de fulletó, Junts es va fer enrere i Orriols va sortir reforçada. Llavors, tant els regidors d’ERC com els del PSC van dir que, si ho haguessin sabut, hauria estat millor abstenir-se en la votació, estalviant-se el circ mediàtic. Precisament per no tornar a caure en el parany, fa quatre mesos tant ERC com el PSC van anunciar que en la votació dels comptes potser s’abstindrien per no regalar-li de nou cinc setmanes de protagonisme. Finament, l’abstenció d’ERC no calia, en absentar-se una regidora, havent-n’hi prou amb l’abstenció del PSC, com va fer. Però Illa va desautoritzar els seus regidors, va forçar la seva dimissió i tots els membres de la llista van renunciar. I el PSC –aplicant un procediment pensat per quan ETA matava un regidor del PP a Euskadi i tota la llista renunciava, que estableix que el partit pot designar persones alienes per ocupar el lloc– va nomenar dos militants de la UGT. I Orriols en va treure profit titllant-los d’esquirols. Sincerament, dubto si Illa actua així convençut que la desactivarà o si la potencia pensant que com més creixi Aliança més baixarà Junts.
Xavier Rius Sant, periodista´
després de publicar el llibre Aliança Catalana, els nostres ultres, vaig ser cridat pel president Illa a reunir-me amb ell, ja que volia conèixer el meu punt de vista de com gestionar el discurs d’Aliança i Vox. Per aquell o altres llibres he estat jo qui he volgut conèixer l’opinió de molts polítics. Però amb Illa no era jo qui preguntava, sinó ell, i li vaig dir que Orriols és molt hàbil en les rèpliques, pel que, si s’entra en un cos a cos, ella s’envalentona i aconsegueix vídeos que són virals.
No valoro menys la feina dels diputats de Junts que interpel·len el govern, ni tampoc el que des del suport parlamentari fa Esquerra. Però la realitat és que els líders d’aquests partits no són al Parlament. En canvi, Orriols esprem els seus minuts de pregunta i rèplica amb Illa i els consellers emergint, per l’absència dels altres, com a cap de l’oposició. I Illa, en lloc d’ignorar les provocacions, li respon i es genera una espiral en què ella triomfa.erò Orriols no només es fa gran en les contrarèpliques. Ho fa explotant els errors dels altres. Fa setze mesos, en tombar-li l’oposició els pressupostos, va obrir la porta que preveu la llei per a quan a un alcalde li rebutgen els comptes, perquè se li presenti una moció de censura. Però, si no es formalitza, els comptes queden aprovats. Tot feia pensar que la moció de censura es faria donant l’alcaldia a Junts amb el suport d’ERC, el PSC i la CUP. Però, després de cinc setmanes de fulletó, Junts es va fer enrere i Orriols va sortir reforçada. Llavors, tant els regidors d’ERC com els del PSC van dir que, si ho haguessin sabut, hauria estat millor abstenir-se en la votació, estalviant-se el circ mediàtic. Precisament per no tornar a caure en el parany, fa quatre mesos tant ERC com el PSC van anunciar que en la votació dels comptes potser s’abstindrien per no regalar-li de nou cinc setmanes de protagonisme. Finament, l’abstenció d’ERC no calia, en absentar-se una regidora, havent-n’hi prou amb l’abstenció del PSC, com va fer. Però Illa va desautoritzar els seus regidors, va forçar la seva dimissió i tots els membres de la llista van renunciar. I el PSC –aplicant un procediment pensat per quan ETA matava un regidor del PP a Euskadi i tota la llista renunciava, que estableix que el partit pot designar persones alienes per ocupar el lloc– va nomenar dos militants de la UGT. I Orriols en va treure profit titllant-los d’esquirols. Sincerament, dubto si Illa actua així convençut que la desactivarà o si la potencia pensant que com més creixi Aliança més baixarà Junts.
Però Orriols no només es fa gran en les contrarèpliques. Ho fa explotant els errors dels altres. Fa setze mesos, en tombar-li l’oposició els pressupostos, va obrir la porta que preveu la llei per a quan a un alcalde li rebutgen els comptes, perquè se li presenti una moció de censura. Però, si no es formalitza, els comptes queden aprovats. Tot feia pensar que la moció de censura es faria donant l’alcaldia a Junts amb el suport d’ERC, el PSC i la CUP. Però, després de cinc setmanes de fulletó, Junts es va fer enrere i Orriols va sortir reforçada. Llavors, tant els regidors d’ERC com els del PSC van dir que, si ho haguessin sabut, hauria estat millor abstenir-se en la votació, estalviant-se el circ mediàtic. Precisament per no tornar a caure en el parany, fa quatre mesos tant ERC com el PSC van anunciar que en la votació dels comptes potser s’abstindrien per no regalar-li de nou cinc setmanes de protagonisme. Finament, l’abstenció d’ERC no calia, en absentar-se una regidora, havent-n’hi prou amb l’abstenció del PSC, com va fer. Però Illa va desautoritzar els seus regidors, va forçar la seva dimissió i tots els membres de la llista van renunciar. I el PSC –aplicant un procediment pensat per quan ETA matava un regidor del PP a Euskadi i tota la llista renunciava, que estableix que el partit pot designar persones alienes per ocupar el lloc– va nomenar dos militants de la UGT. I Orriols en va treure profit titllant-los d’esquirols. Sincerament, dubto si Illa actua així convençut que la desactivarà o si la potencia pensant que com més creixi Aliança més baixarà Junts.
dissabte, 20 de juny del 2026
Orriols s'ennuega amb les candidatures municipals. El Triangle
Xavier Rius Sant, El Triangle, dissabte 20 de juny de 2026
divendres, 12 de juny del 2026
Núcleo Nacional convoca per demà dissabte una concentració davant la Delegació del Govern a Barcelona. Fa cinc mesos va fer a Sentmenat el seu primer acte a Catalunya i després s'han reunit a l'antic Club Empel davant de la seu de Vox
(Actualitzat a sota, dissabte 22 hores)
El grup ultra o neonazi, Núcleo Nacional, nascut a les protestes contra la amnistia a Ferraz el novembre de 2023, ha convocat per demà dissabte 13 de juny una concentració davant la Delegació del Govern a Barcelona al carrer Mallorca. Fa cinc mesos, després d'anunciar que obria seu a Barcelona, va fer només un acte a porta tancada a una nau on es fan events de tot tipus, que va llogar a Sentmenat. En aquell acte, va intervenir com a líder del grup a Barcelona Cesar Agüera, propietari d'un club esportiu de la Llagosta i hi van ser presents molts del militants ultres vinculats fa cinc o quinze anys als grups de caps rapats i holligans de Brigadas Blanquiazules i Casuals dels Boixos Nois, implicats alguns a actvilats il·lícites.
Posterioment Núcleo Nacional ha utilitzat com a local social a Barcelona l'antic Club Empel al carrer del Camp, propietat de Javier Barraycoa, espai social i bar utilitzat per membres de Vox que té la seu just al costat, i que teòricament va tancar fa mig any.
Trobada de NN a l'antic Club Empel de Barcelona que teòricament va tancar fa mig anyL'antic Club Empel
El grup legalitzat com associació cultural i esportiva que té un gran local social al carrer Maria Tubau de Madrid, està liderat per Iván Rico Olivares, conegut com una "rana baneada", l'ex dirigent de Democracia Nacional de Valladolid, Enrique Lemus, i l'ex membre de la Falange i Bastión Frontal, Isabel (Medina) Peralta. També acostuma a intervenir als actes el raper Alberto Gonzalo de Juan, conocido como Alberto Pugilato. Alguns membres de La Falange van als seus actes, però Falange discrepa en el fet de manifestar-se encaputxats
Iván Rico, una Rana BaneadaEnrique Lemus
Isabel M Peralta
Cesar Agüera
Donat que Vox no té com a tal unes juventuts, Revuelta orgànicament no té vincles amb Vox, alguns joves simpatitzants de Vox acostumen a anar a les manifestacions i actes de Núcleo Nacional, sense que sigui per ells probelma aplaudir a Abascal quan defensa Netanyahu i a Israel, i després anar a actes on es cridi "Adolf Hitler Tenía Razón (AHTR)", es defensi a Palestin, es negui l'Holocaust o s'afirmi que l'error de Hitler potser va ser no completar l'Holocaust o aplicar-lo equivocadament tres generacions abans d'hora.
Ignoro si més enllà de la concentració es permetrà fer manifestació i si la convocatòria antifeixista podrà apropar-s'hi.
ACTUALITZAT, DISSABTE 13 DE JUNY, 22 HORES:
diumenge, 7 de juny del 2026
Trump te raó: per culpa de Netanyahu, cada cop més gent odia Israel. El Triangle
Xavier Rius Sant, El Triangle, dissabte 6 de juny de 2026
Trump tiene razón: por culpa de Netanyahu, cada vez más gente odia a Israel
Por una vez estoy parcialmente de acuerdo con Trump. Ya se sabe que los locos y los borrachos a veces también dicen la verdad. No sólo porque debido a la perpetuación de guerra en Gaza, el Líbano, en el Golán y sur de Siria y la continuación de la destrucción de tierras y casas palestinas en Cisjordania, manteniendo al país en estado de guerra, Netanyahu aplaza una y otra vez su juicio por corrupción que debería llevarlo a la cárcel. Y porque sin la protección de Trump, probablemente la orden de búsqueda internacional por reiterados crímenes de guerra contra él y algunos de sus ministros sería una amenaza real. En cambio solo estoy parcialmente de acuerdo con Trump cuando dice que «ahora todo el mundo te odia a ti y a Israel». Digo que sólo parcialmente, porque ciertamente cada vez más gente odia a Israel, pero no todo el mundo, más allá de que no creo que sea positivo que el mundo odie al estado judío. Hay buena parte de la ultraderecha europea y latinoamericana y las iglesias evangélicas de medio mundo que no odian a Netanyahu sino que lo adoran. Y hay mucha gente que no odiamos a Israel sencillamente porque odiar no lleva a ningún sitio. Pero sí que es cierto que ahora hay mucha más gente que rechaza y odia las políticas que hace Israel, se cuestiona en voz alta el supuesto derecho de Israel a existir, y se da cuenta de que la creación y la existencia del estado sionista cada vez más supremacista, que niega un estado por los palestinos, es un grave error que arrastrará el mundo a más guerras durante años.
Puedo presumir de ser uno de los periodistas que más me destaqué desde 1998, cuando se celebró el primer juicio al editor neonazi, Pedro Varela, por la persecución penal de la negación y apología del Holocausto. He escrito docenas de artículos sobre la cuestión y fui muy crítico con la sentencia del Tribunal Constitucional que despenalizó parcialmente este delito haciendo prevalecer la libertad de expresión y de interpretar la historia, hablando incluso con el magistrado del Tribunal Constitucional que redactó la sentencia 235/2007, de 7 de noviembre, que declaró inconstitucional que se penalizara la negación del genocidio de seis millones de judíos. Y en los años siguientes hablé y debatí con la Fiscalía de Delitos de Odio y con grupos parlamentarios sobre las diferentes propuestas que se hicieron para recuperar este tipo penal, aportando también mis sugerencias. Finalmente, en el año 2015 el Congreso de Diputados y el Senado aprobaron el nuevo redactado de los artículo 510 y 607 del Código Penal, que castiga de nuevo la negación del Holocausto.
No tengo ninguna duda de que el asesinato en masa de millones de judíos, fuesen cuatro o fuesen siete millones, y de disidentes políticos, gitanos y homosexuales en los campos, unos de trabajo hasta la muerte, otros directamente de exterminio, existió. Y lo he debatido también con pensadores que reivindican total o parcialmente el legado de Adolf Hitler. Y más de una vez por mi posicionamiento defendiendo la existencia del Holocausto y que la persecución de los judíos sí existió, recibí amenazas de personas o grupos que pensaban o decían «¡Adolf Hitler tenía razón!» O gritaban o tuiteaban «AHTR». Reconozco con tristeza que gracias a la obra de Netanyahu ahora veo que cada vez hay más gente que, reconociendo la existencia del Holocausto, no lo justifican pero ironizan que Hitler castigó equivocadamente con noventa años de antelación a los judíos. Que castigó a unas generaciones que no habían hecho ningún crimen, pero que aquel castigo lo hubieran tenido que recibir por los crímenes que sí cometerían sus descendientes que quizá lo merecerían.
¡Eo! que quede claro que yo sigo condenando cualquier castigo colectivo, y no frivozo con el debate de si Hitler se adelantó ochenta años, castigando a los abuelos por lo que sí harían algunos de sus nietos. Afortunadamente hay grupos de israelíes como «Standing Together» u «Omdim Beyachad» que se oponen a las políticas de Netanyahu y sus ministros. Pero igual que Trump dice que por culpa de las acciones del gobierno de Netanyahu ahora «todo el mundo odia a Israel», yo constato que cada vez más gente en Europa llega a la conclusión de que quizás las actuales generaciones merecen un castigo que sus antepasados no merecían.
diumenge, 31 de maig del 2026
Anant a les fonts. De cara a una actualització del llibre sobre Aliança Catalana que vol superar electoralment a Junts i ERC, he anat a una de les fonts. Llarga conversa amb Carles Puigdemont a Waterloo. Penso que Salvador Illa, amb qui vaig reunir-me fa mesos, podria estar potenciant Orriols per enfonsar a Junts i els altres partits
Divendres a Waterloo amb Carles Puigdemont
Fa ja quinze mesos de la publicació del meu llibre Aliança Catalana, els nostres ultres (Icaria) i de cara a una futura actualització i ampliació he volgut parlar amb un persona que cito diverses vegades al llibre, el president Carles Puigdemont, per conèixer el seu punt de vista i intercanviar impressions. La trobada ha estat aquest divendres 29.
De fet el llibre el tancava amb la negativa al febrer de 2025 a sumar-se Junts a la moció de censura a Sílvia Orriols després d'unes vídeoconferències entre la Direcció de Junts, els regidors de Ripoll i Carles Puigdemont des de Waterloo, sense haver parlat jo llavors amb Puigdemont.
Posteriorment al juny de 2025 vaig rebre la invitació de reunir-me amb Salvador Illa al seu despatx a la Generalitat que volia conèixer el meu punt de vista sobre com afrontar la irrupció d'Aliança i, lamentablement, veig que el President Illa, polemitzant amb ella al Parlament com si en absència de Puigdemont i Junqueras, Orriols fos la cap de l'oposició, està fent el contrari del que li vaig recomenar. La desarticulació del PSC de Ripoll que ha fet més gran a Orriols, és l'últim exemple. Per això em pregunto si Salvador Illa vol fer com el president socialista de França, François Mitterrand, l'any 1985, que va potenciar la visibilització de Jean Marie Le Pen i va canviar la llei electoral per tal que entrés al Parlament, per enfonsar al centre dreta. I efectivament Le Pen el 1986 va entrar a l'Assemblea Nacional amb 35 escons.
dilluns, 18 de maig del 2026
Analitzo al Triangle resultat de les eleccions andaluses on el PP no ha aconseguit la majoria absoluta i depèn de Vox
dissabte, 2 de maig del 2026
Trump, el jugador de beisbol encallat a Ormuz. El Triangle
Diuen que polítics i generals que al llarg de la història van guanyar importants batalles militars o polítiques eren bons jugadors d’escacs. Com Napoleó Bonaparte, Lenin, Winston Churchill, Fidel Castro, o Barack Obama. Per afrontar exitosament una campanya militar el que la comença o el qui s’hi veu abocat perquè l’ataquen, ha de tenir qualitats pròpies del jugador d’escacs. Conèixer les seves pròpies forces, saber quines peces te l’adversari i plantejar-se com les gestionarà. Cal conèixer l’adversari, saber com pensa i sobretot intuir com reaccionarà davant de cada jugada, cada derrota o victòria i què estarà disposat a sacrificar a curt termini per intentar guanyar després. Alguns presidentes dels Estats Units com George Washington, Thomas Jefferson, Abraham Lincoln i Woodrow Wilson, també eren bons jugadors i políticament van tenir presidències exitoses. Donald Trump mai va jugar a escacs, ja que cal pensar massa, qüestionar-se a un mateix i saber esperar. Però a la universitat Trump sí que va jugar a beisbol, ocupant posicions com primera base i receptor o catcher, també com a llançador o pitcher. Era molt veloç, però li costava treballar en equip si no manava ell. Però la seva alçada, poc més de metro noranta, i el seu poder econòmic i la seva no pietat amb els dèbils, l’han ajudat en els negocis i la política. I sobretot no reconèixer mai els seus errors davant els electors i la premsa, culpant als altres del que ha sortit malament.
Trump, el jugador de béisbol encallado en Ormuz
Hace ya dos meses que comenzó de la mano de Netanyahu su guerra contra Irán que probablemente arruine su mandato y su legado político ante la historia. Y ha destituido generales, cambiando la cúpula del ejército y los jefes de los servicios de inteligencia que le llevaban la contraria, algo no debe hacerse al iniciar una guerra.
Hace cinco meses Trump obtuvo una victoria con la captura de Nicolás Maduro, un líder populista y conocedor como él de las técnicas de manipular a las masas, con quien, por cierto, compartía la misma altura. Y con Maduro en una cárcel de Nueva York, aunque en aquellos momentos Marco Rubio mantenía negociaciones en Omán con Irán para recuperar el acuerdo nuclear que Trump mismo había roto, se dejó engañar por alguien más listo que él, Benyamin Netanyahu. Comenzó la guerra con Irán, matando al Líder Supremo, Alí Khamenei y otros dirigentes del régimen.
Trump pensaba que el régimen teocrático caería y la Guardia Revolucionaria se plegaría a sus órdenes como han hecho los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez en Venezuela. Pero a los dos meses de empezar esta guerra de la que tampoco aclaró qué objetivos tenía, las cosas no le están saliendo bien. El régimen no sólo sigue fuerte, aunque no sepamos realmente quién está al frente ya que al nuevo Líder Supremo no se le ha visto en público. Irán bloquea el estrecho de Ormuz, haciendo subir el precio de petróleo en todo el mundo y deteniendo el comercio mundial y cadenas de producción, también en Estados Unidos. Si Trump supiera jugar a ajedrez quizás habría pensado cómo respondería Irán al ataque, y sabría que el régimen tiene un número indefinido de peones, alfiles, caballos y también rey dispuestos a ser sacrificados. Y que es capaz de reemplazar sin problemas las 32 piezas del tablero si están muertas o sacrificadas.
Y con Ormuz cerrado, el petróleo y la inflación sube, mientras las elecciones se acercan y los votantes de Trump quizás no perdonen.



























