Opinions, anàlisis, informacions i notícies sobre immigració, ultradreta, drets humans, seguretat, gihadisme i política internacional, en aquests temps d’incerteses. També escric sobre el Moianès i política catalana (contacte:xrius1@gmail.com)
diumenge, 8 de febrer del 2026
Sílvia Orriols y Aliança Catalana, de Ripoll al Parlament. Analizo su irrupción en LaSexta Columna
dimecres, 5 de novembre del 2025
Junts, sin hacer autocrítica, teme a Aliança Catalana. La Vanguardia
La Vanguardia, miércoles 5 de noviembre de 2025
Junts a un año y medio de las elecciones municipales siente la fuga de muchos de sus votantes hacia Aliança Catalana, y comprueba encuesta tras encuentra que, de realizarse elecciones catalanas, la formación de Sílvia Orriols podría alcanzarle o superarle. Y ha decidido retirar el apoyo al Gobierno de Pedro Sánchez, para marcar perfil. Y las encuestas coinciden que el notable incremento de Aliança en el Parlament no perjudicará a Vox que también crecerá.
Hasta 2018 España era una de los pocos estados de la Unión Europea en el que la ultraderecha no tenía representación. Y se afirmaba que aquí la sociedad no tenía arraigado el sentimiento xenófobo, ni el miedo a perder la propia identidad, como ocurría en otros países. Así después de los atentados de marzo del 2004 afortunadamente no se asedió ninguna mezquita. Vox no hizo el salto clamando contra el aborto, ni colocando banderas españolas en Gibraltar. Lo dio interponiendo querellas contra los líderes del procés y ejerciendo de acusación en el Tribunal Supremo, ganándose una cuota de Telediario que le abrió la puerta primero en Andalucía en diciembre del 2018 y en el Congreso en abril del 2019. No fue el miedo a la pérdida de indentidad producida por la inmigración lo que le facilitó entrar en el Congreso, sino el dolor identitario que provocaba el temor a la ruptura de España.
No sabemos cuál sería el presente si Mariano Rajoy en lugar de aplicar el artículo 155 y mandar a los antidisturbios a Catalunya el 1 de octubre, no se hubiera dado por enterado como hizo el gobierno de Italia en 1997, cuando cinco millones de personas votaron la independencia de la Padania sin que nadie fuera apaleado ni encarcelado. No sé si los líderes de la Liga Norte presentaron entonces la independencia como algo irrevocable, pero sí que Junqueras y Puigdemont daban por segura la desconexión unilateral de España, argumentando falsedades como que el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos la amparaba, cuando el mismo se redactó refiriéndose a los territorios coloniales. O que el dictamen de 2010 de la Corte Internacional de Justicia sobre la declaración de independencia de Kosovo, avalaba que Catalunya hiciera lo propio. Algo falso ya que dicho dictamen dejó claro que a petición de la Asamblea General de la ONU analizaba si la votación de la declaración de independencia de Kosovo vulneraba o no el derecho internacional, pero no se pronunciaba sobre su ejecución ni si tenía derecho a la independencia, ya nadie se lo había requerido.
Junts con Esquerra afrontan las consecuencias de no haber conseguido algo que decían que estaba al alcance de la mano, sin hacer autocrítica. Y si Vox se dio el salto sacudiendo el miedo que España se rompía, Aliança Catalana surgió agitando en Ripoll el impacto emocional por unos jóvenes de la localidad perpetraran los atentados, pero sumó un segundo elemento, la falta de determinación de Puigdemont y Junqueras en cumplir lo prometido. Junts ahora no puede mantener el argumentario de una independencia a tocar, pero sí puede romper con el PSOE. Y lo hace para intentar acallar un desencanto que capitaliza Orriols. Y a la vez asume a medias algunos de las propuestas de Orriols, por ejemplo la de negar pisos de protección oficial y ciertas ayudas a quienes lleven menos de diez años empadronados en un municipio. Algo que perjudicaría también a los jóvenes autóctonos que intentan establecerse en un municipio distinto del que crecieron.
Propuesta que rechazó el pleno de la Diputación de Barcelona el pasado jueves y no es más que una mala copia de la que proponen Vox y Aliança de excluir de las ayudas y pisos de protección oficial a los extranjeros. Y evidentemente los votantes que compartan dicha idea, entre el original y la copia, siempre elegirán al primero.
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divendres, 18 de juliol del 2025
El CEO y Torre Pacheco. La Vanguardia
Xavier Rius Sant, periodista. La Vanguardia, divendres 18 de juliol de 2025
El barómetro del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO), hecho público el miércoles, apuntando que si celebraran elecciones catalanas Vox crecería ligeramente y Aliança Catalana pasaría de dos a diez u once escaños, ha coincidido con la detención en Mataró del líder de un grupo que desde las redes sociales había realizado las convocatorias a “salir de cacerías” o atacar a inmigrantes magrebíes en Torre Pacheco. Grupo creado hace seis meses llamado “Deport Them Now” —Deportémoslos Ahora— que se había dado a conocer convocando conjuntamente con Vox diversas manifestaciones en favor de la expulsión de inmigrantes y contra centros de menores. Evidentemente una cosa es pedir la expulsión de los inmigrantes irregulares, otra de los que delinquen, u oponerse a la acogida de menores no acompañados, pese a que la convención de derechos del menor firmada por todos los países de la Unión Europea nos obliga. Y otra muy distinta llamar a realizar “cacerías de inmigrantes”. Pero cuando un partido como Vox dice que habrá que expulsar a ocho millones de inmigrantes, pese a que luego matice esta cifra y afirme que sólo “aquellos que delinquen, no tienen papeles, no se integran o tienen religiones extrañas”, de alguna manera da argumentos a quienes como el grupo liderado por el ultra de Mataró, llaman a pasan a la acción directa.
El barómetro del CEO analiza el trasvase de votos hacia Aliança o Vox de quienes en comicios anteriores dieron su confianza a otras formaciones. Pero pese a que muchos independentistas desengañados quieran dar ahora su confianza a Sílvia Orriols, lo verdaderamente importante es el voto de jóvenes que lo hacen por primera vez y de aquellos que en anteriores elecciones se habían abstenido. Sin reconocer que partidos como Vox y Aliança seducen a abstencionistas y a nuevos votantes jóvenes, no se entendería que en las pasadas elecciones europeas, pese a Vox subió pasando de cuatro a seis escaños, la candidatura del activista ultra, Alvise Pérez, consiguió tres con una campaña realizada exclusivamente en las redes sociales y sin exponer programa político alguno.
Aliança Catalana bebe principalmente de dos fuentes. Del rechazo a la inmigración y del desengaño del procés. Mientras los que nos vendieron una independencia exprés no hagan autocrítica de que infravaloraron lo complejo del proyecto, las fuerzas de cada uno y los obstáculos jurídicos, afirmando entonces falsedades como que el dictamen sobre Kosovo de la Corte Internacional de Justicia abría a la puerta a que una secesión unilateral de Cataluña fuera reconocida por la comunidad internacional, y no reconozcan que sabían que eso no podría acabar bien, muchos que lo creyeron, canalizarán su frustración votando a Orriols.
Hacer políticas de interculturalidad y convivencia no es realizar una fiesta de la diversidad con la participación de asociaciones de inmigrantes y comer un cuscús. Es garantizar que los hijos y sobre todo las hijas de los inmigrantes, puedan vivir como deseen, ir de la mano de un amigo no musulmán sin que la llamada “comunidad” las persiga, y dejar de empoderar a supuestos líderes comunitarios que nadie ha elegido.
Y por lo que se refiere al rechazo a la inmigración que manifiesta Vox y Aliança, bebe de un malestar que no va a disminuir con propuestas imposibles de expulsiones masivas. Eso sólo se revierte con políticas sociales que hagan que los vecinos autóctonos o de origen inmigrante de ciertos barrios, no se sientan abandonados por las administraciones y, también, castigando la multirreincidencia, sean de donde sean sus autores. Además si deseamos evitar que ocurra como en barrios de determinadas ciudades de Francia o Bélgica, es preciso escuchar lo que dicen hijas de inmigrantes que viven o crecieron en Catalunya como Hannan Serrouk, Najat el Hachmi o Mimunt Hamido, que lamentan que los poderes públicos y sobre todo los partidos de izquierda, en nombre de una malentendida interculturalidad y respeto a otras creencias, a menudo se laven las manos ante el crecimiento del islamismo como ideología y la generación de contracounidades. Hacer políticas de interculturalidad y convivencia no es realizar una fiesta de la diversidad con la participación de asociaciones de inmigrantes y comer un cuscús.
Es garantizar que los hijos y sobre todo las hijas de los inmigrantes, puedan vivir como deseen, ir de la mano de un amigo no musulmán sin que la llamada “comunidad” las persiga, y dejar de empoderar a supuestos líderes comunitarios que nadie ha elegido. Es garantizar también que la segunda y tercera generación, es decir españoles nacidos aquí, hijos de extranjeros, no se encuentren con un “lo siento, ya está alquilado” cada vez que dan su nombre llamando por teléfono a un anuncio de un piso. Si pese a haber nacido aquí son tratados como eternos forasteros, sentirán un desarraigo que saben manipular después líderes étnicos, bandas juveniles y el islamismo violento o pacífico.
dilluns, 27 de gener del 2025
MOCIÓ DE CENSURA AMB MIRADA LLARGA. Analitzo a El 9 Nou la possible moció de censura a Sílvia Orriols. Si els partits, no actuen pensant a llarg termini, evitant personalismes estratègics i donant la imatge de ser un govern de coalició dividit, Orriols sortirà guanyant
Moció de censura amb mirada
llarga
Xavier Rius Sant, El 9 Nou dilluns 27 de gener de 2025
Després de perdre Sílvia Orriols la qüestió de confiança l’oposició té 30
dies per presentar una moció de censura proposant un alcalde o alcaldessa
alternatiu. Des de l'endemà del seu nomenament com alcaldessa el 17 de juny de
2023 l’oposició podia presentar-la i, de fet, en diversos moments hi han hagut
converses en les que no es va arribar a l’acord sobre com o si era el moment
oportú. Però la situació ara és una altra ja que la Llei Orgànica de Règim
Electoral estableix un mecanismediferent al dels parlaments autonòmics i al del Congrés per tal de garantir la governabilitat
dels ajuntaments i la seva continuïtat.
Si a un alcalde li tomben els pressupostos no pot convocar eleccions i fer
que la gent torni a parlar. Pot prorrogar els anterior com va fer fa un any
Orriols o pot sotmetre’s a una qüestió de confiança lligada a una moció de
censura que si no prospera, fa que els pressupostos quedin aprovats i l’alcalde
convalidat. Un mecanisme quevan fer Xavier Trias, Ada Colau i Jaume Collboni,
els quals perdien la qüestió de confiança però en no ser capaços l’oposició de
pactar després un candidat de consens, l’alcalde continuava i amb els
pressupostos aprovats. A Barcelona era improbable que la CUP i Ciudadanos, i
després amb Vox, juntament amb Esquerra
i un altre partit es posessin d’acord. Però a Ripoll ja van estar a punt de
posar-se d’acord el juny de 2023 els grups que formen la majoria absoluta:
Junts, ERC, PSC i la CUP. I com els regidors només poden presentar una moció de
censura en els quatre anys delegislatura, ara si aquesta s’acorda serà per anar
fins al final.
En el llibre “Aliança Catalana, els nostres ultres” que publicaré al mes de
març, faig un seguiment detallat de les negociacions, acords i desacords que es
va donar entre Junts, ERC, PSC i la CUP entre el 28 de maig i 17 dejuny de
2023. Parlant amb tots els implicats recullo trobades, trucades, whatsapps,
reunions, vingudes a Ripoll de dirigents dels diferents partits, inclòs Jordi
Turull, negociacions on es posa sobre la taula també el govern del Consell
Comarcal, trobades a la Cooperativa, dinars al restaurant Canaules, brindis interruptus,cafès fins les cinc de la
tarda als que s’incorporaran alguns que no eren al dinar, i més trucades i
whastapps d’última hora. I redactant el que va passar aquelles intenses tres
setmanes he tingut la sensació de fer el guió d’una d’aquelles pel·lícules en
que una seqüencia temporal d’uns pocs dies es mostra a l’espectador quatre
vegades en les que els llocs i les hores són les mateixes, però els fets o els
perquès difereixen substancialment en les versions dels quatre protagonistes. I
una de les poques certeses a les que arribo és que per al menys dos dels grups
implicats, es va fer servir la CUP com excusa per no posar-se d’acord. Junts no
volia que la CUP fos al govern, però tampoc que hi donés suport quedant-se a
l’oposició ja que creia que acabaria imposant condicions programàtiques que
podien espantar a alguns empresaris o al sector immobiliari i de l’Hosteleria.
I al menys un altre partit, es va negar a arribar a l’acord si la CUP no
entrava al govern. Tinc clar que qui va posarmés obstaclesi canvis de postura per
arribar a l’acord va ser Junts que el 29 demaig,després de la patacada debaixar
de vuit a tres regidors, va anunciar que no demanaria l’alcaldia però donaria
suport a un govern format pels altres grups per evitar que Orriols fos
l’alcaldessa. I després va canviar de parer, postulant-se Manoli Vega en el ple
del 17 de juny com a alcaldable. També tinc clar que la CUP en no voler ser un
obstacle, acceptava si no la volien al govern, donar suport a un tripartit de
Junts, ERC i el PSC, quedant-se a l’oposició. I va passar que, com ningú va
aconseguir la majoria absoluta de regidors del plenari, es va nomenar alcalde
en minoria a Orriols, com a cap de llista més votada en dia de les eleccions.
Dies després d’arribar a la batllia, Sílvia Orriols va dir en una
entrevista publicada al 9 Nou que no faria com altres alcaldes com Eudald Casadesúso
Jordi Munell, de ser a la vegada batlle i diputat, ja que no era compatible
dirigir l’ajuntament i marxar molts matins cap a Barcelona. I tot i això
Orriols va presentar-se a les eleccions i va obtenir l’escó. Però a diferencia
de Munell i Casadesús que eren un diputat més del primer o segon grup dela
cambra i no passava res si no s’adscrivien a gaires comissions o faltaven a
alguns plens, Orriols i l’altra diputada no tenen el do dela ubiqüitat i sovint
la seva cadira queda buida.
Penso que ara tant si es presenta la moció de censura i perd l’alcaldia,
com si no es presenta, Orriols podria sortir reforçada. Si es presenta ella
podrà victimitzar-se i en el cas que el govern que es formi mostri
discrepàncies entre els seus membres, aconseguir l’efecte Albiol que,després de
ser desallotjat del’alcaldia tornava a guanyar les eleccions amb més vots. I de
moment podriadedicar més temps al Parlament i l’expansió del partit.Per això és
primordial que l’acord es faci amb mirada llarga deixant de banda personalismes
i diferències.I si els partits d’oposició no es posen d’acord i ella queda
legitimada com alcadessa, podrà erigir-se com a victoriosa front la casta, i
amb el pressupostos aprovats, aplicar el seu programa. Però sobretot mostrar-se com una persona que potser per creures predestinada a
salvar Catalunya, ningú no la pot abatre.
Xavier Rius Sant, periodista.
dilluns, 22 d’abril del 2024
Vox baixarà el 12-M, però Aliança Catalana pot entrar al Parlament amb 4 o 6 diputats (2-4 a Barcelona, 1 a Girona i 1 per Lleida) El fet que Puigdemont vagi a la llista de Barcelona, pot fer que molts gironins que haguessin votat Puigdemont, entre la papereta encapçalada pel poc conegut Salvador Vergès i l'encapaçalada per Orriols, triïn la papereta d'Aliança.
Foto de la candidatura d'Aliança Catalana per la demarcació de Girona que encapçala Orriols
Aquests dies se'm fan moltes consultes sobre com crec que aniran les eleccions del 12 de maig pel que fa a Vox, i si Aliança Catalana entrarà al Parlament. Crec que Vox, que va obtenir 11 diputats fa tres anys, ara baixarà, però no necessàriament per les discrepàncies internes per la gestió que afloren amb diputats i regidors que deixen el partit a totes les comunitat autònomes que a Catalunya han provocat la marxa dels diputats Antonio Gallego Burgos i Isabel Lázaro. Penso que Vox baixarà per tres motius. Un, el retorn de part dels seus votants al PP que ja es va donar les passades eleccions generals. El segon la discrepància de molts votants i simpatitzants amb el discurs ultrareligiós d'Ignacio Garriga i Jorge Buxadé. I el tercer, que part dels que van votar Vox per ser el nou partit "follonero" o pel seu rebuig frontal a la immigració, sobretot la islàmica, ara tindran una papereta alternativa, Aliança Catalana. Hem de tenir en compte que Vox s'ha nodrit de sectors de votants que, sense compartir tot el seu ideari, ni la seva oposició al feminisme i l'avortament, ni la seva enyorança de temps passats, el votaven perquè d'una qüestió que per ells era cabdal, era l´únic partit que es posicionava amb rotunditat com volien. Una d'aquestes qüestions era el rebuig a la immigració, i ara hi ha un partit nou que proposa el mateix que Vox, Aliança Catalana. Vox ha triat com a lema de campanya "En defensa propia" frase ques igual en català i castellà i pensa posar la senyera en les seves carpes i els seus actes.
Dit això, Aliança Catalana que tot i ser extraparlamentari, aquests dies de precampanya surt cada dia als mitjans amb declaracions d'uns i altres proclamant que no pactaran amb ells ni acceptaran els seus vots per formar majories o ser investits. Aliança també apareix als mitjans per les accions de protesta allà on fan actes. Però l'eina més important per Aliança són les xarxes socials, fet que li esta permetent penetrar en l'electorat jove i en l'espai dels independentistes frustrats. De fet dos són els eixos del missatge d'Aliança. La crítica a la renúncia de Junts i Esquerra de fer la independència per convertir-se després en crosses del PSOE a canvi de l'amnistia. I el rebuig a la immigració a la que culpen del perill d'extinció que segons Aliança viu Catalunya. Orriols agafa part de la teoria conspiranoica de la Gran Substitució Demogràfica, si bé per Aliança no la promou cap lobby internacional sinó sobretot Espanya que, com diu Orriols "ens envia la pitjor immigració per destruir-nos com a nació"
En tercer lloc queden les seves propostes econòmiques neoliberals thatcherianes o trumpistes defensades pels número dos i tres per Barcelona, Jordi Aragonès Martínez -cosí del President- i Oriol Ges Royo. Propostes que de fet no preocupen a aquells possibles votants que no les comparteixen. Perquè el que motiva a votar Aliança són els dos primers eixos, fer la independència i mentrestant denunciar el que entenen com la covardia de Junts i Esquerra, i el rebuig a la immigració, sobretot la islàmica. Orriols abans d'apostar per Lluís Areny com a cap de llista per Barcelona, va sondejar diverses persones entre les que destaca el regidor pel Front Nacional de Catalunya a Manresa, Sergi Perramon qui no va veure clar fer el pas ja que significaria quedar con a tràsfuga a Manresa en canviar de partit, fet que li provocaria perjudicis a nivell organitzatiu i econòmic a nivell municipal.
També estic detectants a votants habituals de la CUP que diuen que potser la voten a ella pel seu independetisme rupturista i per discrepar del discurs sobre "diversitat", o sigui immigració de la CUP. Dic que potser la voten a "ella", no a Aliança Catalana, perquè és un vot focalitzat en una persona tot i que els que ocupen primers llocs a Barcelona, com Oriol Ges o Jordi Aragonés, segurament no es guanyarien la simpatia d'ex votants de la CUP.
Jordi Aragonès, cosí del President, número 2 d'Aliança per Barcelona. Si el partit obté el 3% a la demarcació ell aconseguiria l'escó al costat del número 1, Lluís Areny i segurament el 3, Oriol Ges.
Orriols que fa deu mesos després de prendre possessió de l'alcaldia de Ripoll va dir que no cometria l'error d'anteriors alcaldes com Jordi Munell de presentar-se a les eleccions al Parlament i ser diputada, per la incompatibilitat material de fer d'alcaldessa amb haver de marxar a Barcelona cada matí, ha incomplert les seves paraules. De fet ser alcaldessa i diputada podria contradir l'article 108-1 dels estatuts del partit que diuen "Para una más amplia participación de los afiliados en los ámbitos de representación pública del partido, como principio general cada militante sólo puede ocupar un cargo electo o público simultáneamente". En el punt següent exceptua càrrecs derivats del primer, com serien diputacions i consells comarcals. La qüestió seria si el principi general és absolut o pot tenir excepcions. I si fos el cas es podria canviar abans de prendre possessió de l'acta.
Orriols tot i ser candidata a la presidència de la Generalitat, encapçala la llista per Girona, no la de Barcelona. Per Barcelona cal un 3% de vots per entrar-hi i habitualment amb poc més d'un 3% els partits que hi arriabaven aconseguien directament tres diputats. Però per Girona pot caldre entre un 4,9% i un 5,7% per aconseguir un diputat. Però Orriols, que vol marcar diferències amb els partits tradicionals, fa del fet de presentar-se per Girona enlloc de fer-ho per Barcelona com sí fa Carles Puigdemont, com un gest de lleialtat a la terra. Més a més l'entorn d'Orriols creia que si les coses anaven malament, era més possible aconseguir un 4,9% a Girona amb el que ella segurament entraria, que un 3% a Barcelona on hi ha dubtes dels vots que pugui obtenir el partit en les zones metropolitanes castellanoparlants. I d'altra banda, el fet que Carles Puigdemont no encapçali la llista per Girona sinó que ho faci el poc conegut Savador Vergès, pot fer que hi hagi molta gent a les comarques gironines que sí haguessin votat Puigdemont si anés de cap de llista per Girona, però en estar encapçalada la candidatura de Junts a Girona pel poc conegut Salvador Vergès, entre Vergès i Orriols es decideixin per aquesta.
Dit això, hi hauria una teoria contrària per explicar els motius pels que Orriols es presenta per Girona on costa més aconseguir un escó. És que Jordi Aragonès i Oriol Ges haurien forçat a que Orriols anès per Girona confiant que ella no entrés, i així ells que sí entrarien per Barcelona, es farien amb el control del partit que faria un gir cap el ultraliberalisme econòmic tatcherià que en properes legislatures pogués condicionar el programa econòmic de Junts a la Generalitat.
Actualitzat dia 23 d'abril, 19 hores: Aliança Catalana fa públic el seu programa electoral
Entrevista a El 9 Nou, del 7 de juliol de 2023dimecres, 25 de juliol del 2018
EL SIONISME TÉ MÉS SUPORTS ENTRE ELS MILIONS DE CRISTIANS EVANGÈLICS D'AMÈRICA QUE ENTRE ELS 16 MILIONS DE JUEUS D'ARREU DEL MÓN. Són el mateixos que donen suport incondicional a Trump i creuen que si tots els jueus del món es junten a Israel, serà abans la segona vinguda del Messies i el Judici Final. Així ho veu l'historiador jueu de Montreal, Yakov M. Rabkin, que va fer ahir una conferència a Barcelona organitzada per SODEPAU i l'Associació catalana de Jueus i Palestins
(Foto que vaig fer al Mur de les Lamentacions l'agost de 2007)









