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dissabte, 29 de juliol del 2023

Vox, una ultraderecha distinta. El Periódico

 

                     
   

Mal le ha ido a Vox en estas elecciones, no solo por la bajada de 52 a 33 escaños, sino por no haber cumplido el objetivo de formar parte del Gobierno con Abascal como vicepresidente, sumando España a la marea ultra liderada por Giorgia Meloni. Vox ha bajado en todas la comunidades, excepto Catalunya, destacando el batacazo en Castilla y León donde forma parte del Gobierno autonómico donde ha perdido cinco de los seis diputados. Y sea cual sea el desenlace, la repetición electoral o la formación de gobierno, mal pintan las cosas para Vox. Si la legislatura echa a andar no podrá utilizar los dos arietes que le dieron relevancia estos años. Ni tiene los 50 escaños necesarios para recurrir leyes al Constitucional, ni podrá presentar mociones de censura al quedarse por debajo de los 35 exigidos. Y en el caso que se repitan las elecciones, la apelación al voto útil hacia el PP puede ser más letal. Peor le irá si la candidata del PP es Díaz Ayuso, la cual asume parte de la música de Vox, y en las últimas autonómicas madrileñas consiguió mayoría absoluta.

Dos son las familias de la ultraderecha europea. Una la del grupo de Conservadores y Reformistas en el que está Vox, liderada por Meloni y los ultracatólicos polacos de Ley y Justicia. Grupo contrario al aborto, la eutanasia y el matrimonio homosexual. Los polacos, como el Fidesz húngaro de Viktor Orbán, están realizando cambios legales que recortan la libertad de expresión y la independencia judicial. La otra familia ultra es Identidad y Democracia liderada por la Agrupación Nacional de Marine Le Pen y Alternativa por Alemania, partidos que no rechazan ni el aborto ni el matrimonio homosexual. La copresidenta de Alternativa por Alemania, Alice Weidel, es lesbiana. Pero para unos y otros, los principales enemigos son la inmigración y la pérdida de soberanía cedida a Bruselas. En cambio para Vox, compartiendo con sus colegas de polacos el no a aborto y al matrimonio homosexual, el principal enemigo no está en Bruselas ni es la inmigración, sino que está dentro y es de casa. Es el Estado autonómico, las lenguas cooficiales, los partidos vascos y catalanes, las organizaciones afines, así como oenegés de diversa índole. Derogar, ilegalizar y encarcelar son sus mantras. Pero Vox también se diferencia de la mayoría de sus colegas europeos por la manera de gestionar el partido.

Nació prometiendo regeneración para diferenciarse de la casta política, pero no tiene estructura regional, ha suprimido las primarias para elegir las ejecutivas provinciales y nombrar los candidatos locales o provinciales a las elecciones que ahora son designados desde Madrid. Y ha suprimido la posibilidad real de que se presenten candidaturas alternativas para presidir el partido dada la imposibilidad logística de conseguir los avales necesarios. Así hace cuatro años Abascal fue el único candidato para presidirlo y, a diferencia de Feijóo, que siendo candidato único fue elegido hace 15 meses en el congreso del PP con el 98,5% de los votos, los estatutos de Vox dicen que si solo un candidato consigue los avales, este será proclamado sin someterse al voto de los militantes. Nadie votó a Abascal. Y Vox, que critica los chiringuitos, tiene la fundación Disenso cuyos estatutos establecen que su presidente vitalicio es Abascal.

Estos cambios de estatutos que hacen dudar que Vox funcione como un partido democrático, han venido acompañados del ascenso de Jorge Buxadé como vicepresidente y la marginación de Ortega Smith, que siendo también vicepresidente la noche electoral no estuvo en la comparecencia en la sede del partido. También ha perdido poder Iván Espinosa de los Monteros del sector ultraliberal. Buxadé es el único que ha puesto negro sobre blanco el ideario de Vox en su libro 'Soberanía', publicado hace dos años. En él muestra una repulsión al sistema de partidos y al estado aconfesional que a su juicio desarraigan a los españoles. Ascenso de Buxadé que ha venido acompañado del de Ignacio Garriga, como secretario general, que suele repetir en sus mítines que hay que devolver a los españoles la libertad arrebatada los últimos cuarenta y tantos años. O sea que como Buxadé añora elementos que considera buenos del régimen anterior en el que no había ni partidos ni autonomías.

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Leer en El Periódico de España, lunes 31 de julio de 2023

dilluns, 10 d’abril del 2023

Artículos originales escritos por Javier Ortega Smith en el Boletín Así de Falange Española de las JONS y otros documentos inéditos sobre su pasado falangista. Documentos que cito parcialmente en mi libro "Vox. El retorno de los ultras que nunca se fueron"

Reproduzco aquí los artículos escritos por Javier Ortega Smith en el boletín Así de Falange Española de las JONS y la convocatoria que realizó Ortega en septiembre de 1988 a grupos nacional sindicalistas de toda España para salvar La Falange,  que cito en capítulo 1 del libro, que reproduzco parcialmente para contextualizarlos

 Ortega Smith, el joven falangista

En enero de 1987, un joven falangista madrileño de dieciocho años publicaba, en el boletín Así número 10 de Falange Española de las JONS de Ciudad Lineal, un artículo titulado «Ser y parecer», en el que se preguntaba quiénes eran los responsables de que no se hubiera cumplido la revolución nacionalsindicalista por la que murieron José Antonio Primo de Rivera, Onésimo Redondo y Ramiro Ledesma. Así afirmaba:

[…] la culpa esté tal vez de la pesadilla que ronda la Falange desde la muerte de nuestros fundadores. Esa pesadilla que ha vestido a mucha gente con la camisa azul, cuando sólo unos pocos, como siempre, sabían realmente lo que vestían. Esa pesadilla es simplemente la tremenda diferencia entre ser falangista y parecerlo […]. Porque ser falangista, no es sólo decir que se es falangista, no sólo es vestir una camisa azul y cantar Cara al sol con el brazo en alto. Ser falangista es vivir como falangista, es pensar como falangista, es morir como falangista […]. He aquí que no se puede decir que se es falangista cuando a uno le parece serlo, sólo si la situación nos conviene: un 20 de Noviembre [conmemoración de la muerte de Franco, fallecido el 20 de noviembre de 1975, y de José Antonio Primo de Rivera, fusilado en Alicante el 20 de noviembre de 1936], un determinado acto, etc. El ser falangista es trabajar en la Falange, es deponer nuestros intereses a los interés de la Falange, es darlo todo, cuando digo todo, es en el sentido total de la palabra, y el que lo dude que visite el patio de la prisión de Alicante […]. He aquí la diferencia entre ser falangista y parecerlo. El que es falangista vive con su Falange, trabaja todo el tiempo que le es posible para sacar adelante a nuestra organización y si le llega el momento muere por su Falange y sus camaradas. En cambio, el que sólo parece falangista, sólo sabrá ponerse algún 20-N o algún acto determinado la camisa azul y habrá lucido el palmito".


Quien escribía esto era, ni más ni menos, que el hasta primeros de octubre de 2022 secretario general de Vox, Javier Ortega Smith-Molina. La persona que desde mi punto de vista será el artífice, tras años de travesía por el desierto e irrelevancia política, de la irrupción de Vox a finales de 2018. Mientras que Santiago Abascal estuvo desde el primer día en Vox cobrando un sustancioso sueldo sin moverse mucho de la sede del partido en la calle Diego de León de Madrid, Ortega Smith en los años de travesía por el desierto combinará el ejercicio de abogado con su activismo en Vox en su triple faceta: acciones directas de protesta para atraer la atención de los medios, la más llamativa de las cuales será la colocación de una bandera española en Gibraltar; las visitas a los grupos del partido en todos los rincones de España, a los que animará a persistir en la resistencia, y el liderazgo de las acciones judiciales contra el independentismo. Persecución del independentismo que, se empadrone en 2018 en Sant Cugat del Vallès, donde residirá intermitentemente una temporada, para con la ayuda del abogado del Estado barcelonés Jorge Buxadé, afinar las querellas y la acusación popular.
El darlo todo por la causa y sacar adelante la organización que proponía de joven con Falange, lo hará con Vox. Y dado que la organización en bien de un ideal superior estará por encima de todo, no le temblará el pulso cuando muchos de los grupos locales, que él había ayudado a persistir y visitaba en sus maratones de fin semana, sean sacrificados de malas maneras con su aprobación en 2019 y 2020. Un jueves por la noche, aquellos que crearon y mantuvieron los comités ejecutivos provinciales –los cuales abonaban las cuotas que se transferían a una cuenta de Madrid, se pagaban los viajes y los carteles electorales, e incrementaban el número de afiliados– recibireron un correo electrónico de Tomás Fernández Ríos de la Vicesecretaría de Organización informando que el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) había decidido disolver la ejecutiva provincial y nombrar una gestora, Ortega los conminará a sacrificarse y aceptar que deben dar un paso al lado, utilizando unos argumentos parecidos a aquellos con los que se refería a los auténticos falangistas que debían haberlo dado todo por la causa. Unos argumentos similares a los que Ortega esgrimirá cuando reciba la queja de los dirigentes provinciales que se sorprenderán a la hora de confeccionar las listas electorales de 2019 0, ya que serían apartados de los puestos de cabeza al incluirse en las candidaturas a personas sin vinculación conocida a Vox o por dirigentes residentes en Madrid, que a modo de paracaidistas llegaban a las provincias en las que las encuestas anunciaban la posibilidad de conseguir escaño con la designación para encabezarlas y ocupar el asiento en el Congreso o el ayuntamiento.
Javier Ortega Smith, nacido en Madrid el 28 de agosto de 1968, tiene doble nacionalidad. Español por parte de padre y argentino por la madre. Es primo segundo del general de división Juan Chicharro Ortega, que en 2018, tras abandonar el servicio activo, fue nombrado presidente de la Fundación Francisco Franco. El joven falangista mantendrá con Chicharro una estrecha relación.
Su abuelo, Víctor Manuel Ortega Pérez, ejerció de letrado mayor del Ayuntamiento de Madrid y le concedieron la Medalla de Plata de la ciudad. Falleció en 1962. Por su parte, el padre de Javier Ortega Smith, Víctor Manuel Ortega Fernández-Arias, siguió los pasos del abuelo y estudió Derecho, formando parte de la asesoría jurídica de Renfe, y conoció a su esposa, Ana María Smith-Molina Robbiati, en Buenos Aires. Hija de un constructor argentino, la pareja se estableció en una mansión de la calle Arturo Soria, en el distrito madrileño de Ciudad Lineal.

Ortega, de los diecisiete a los veintitrés años, militó en Falange Española de las JONS, partido de ideología fascista, fundado en 1933 por José Antonio Primo de Rivera con el nombre de Falange Española, que se unificaría poco después con las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista, las JONS, creadas por Onésimo Redondo y Ramiro Ledesma. Estando en extremos opuestos, Falange compartirá con el sindicato anarquista CNT los colores rojo y negro de su bandera, algunos elementos de su ideología antipartidista y su adhesión a la acción directa violenta si fuera necesaria. Falange Española de las JONS, al igual que el fascismo italiano o el nacionalsocialismo alemán, asumía postulados revolucionarios sobre el control de la producción y la nacionalización de empresas o la banca, desde una óptica opuesta al socialismo marxista.
Ortega, nada propenso a hablar de su pasado, no desmiente su militancia juvenil falangista, pero siempre ha minimizado su implicación. Implicación que, como he podido comprobar documentalmente, fue mucho más intensa y prolongada de lo que se creía. He tenido acceso a los ejemplares de la revista o boletín Así de Falange Española de las JONS de Ciudad Lineal de los años 1986, 1987 y 1988 –que se editaba inicialmente cada tres meses, para acabar siendo mensual–, donde publicó en su número de enero de 1987 el reproducido anteriormente, «Ser y parecer». Hasta la fecha sólo se había difundido un artículo que publicó en dicho boletín en noviembre de 1986, con dieciocho años, en recuerdo de los dirigentes de Falange fusilados en 1936 como José Antonio Primo de Rivera o Ramiro Ledesma. En dicho artículo, titulado «No olvidar», ensalzaba los valores de José Antonio Primo de Rivera, que, según él, fueron pervertidos por el franquismo. Ortega auguraba que la doctrina falangista «será reconocida por el pueblo español y su juventud hasta ganar
España». El artículo acababa con «¡Arriba España!».


En artículos posteriores, que publicaba en su último año de bachillerato, en el COU y en los primeros de estudiante de Derecho, en ocasiones firmados sólo con su nombre y apellidos, en otras firmando también como delegado de las Falanges Juveniles de España, mostró una fe absoluta en la capacidad de los jóvenes falangistas para retornar a sus principios originales de Falange y aplicar en España su programa que no es otro que una república nacionalsindicalista; régimen que no sería ni parlamentario ni pluripartidista, y en el que el Estado y el sindicato controlarían los medios de producción. En sus artículos incidirá en criticar la ya comentada desvirtuación de Falange y su ideario que hicieron quienes la dirigieron o se sirvieron de la misma, poniéndola al servicio de los poderes económicos, como ocurrió no sólo en el franquismo, sino también en el momento en que Ortega Smith escribía dichos artículos en plena democracia parlamentaria –en la que Falange era totalmente irrelevante–. Así, en las elecciones generales de junio de 1986, Falange Española de las JONS obtuvo sólo 43.449 votos en toda España, 7.761 en la Comunidad de Madrid. Y la candidatura Coalición de Unidad Nacional, en la que estaba integrado el disidente Movimiento Falangista de España, 5.209 en toda España y 3.080 en la Comunidad de Madrid.
Poético se muestra en el artículo publicado en el número 12 del boletín, en julio de 1987, titulado «A las auténticas minorías»: «Sirvan estas líneas para dejar constancia de nuestro agradecimiento a las auténticas minorías que hoy como ayer y como mañana seguirán siendo nuestro único ejemplo a seguir, porque los jóvenes que nos hemos enrolado en este barco, pese a llevar poco tiempo en él, ya hemos aprendido quiénes son los remeros y quiénes los navegantes».

 

 


En el siguiente boletín, el número 13, de noviembre de 1987, titulado «¿Y aún habrá quien no se entere?», se refiere a la unificación de Falange y la Comunión Tradicionalista Carlista decretada por Franco el 19 de abril de 1937, a los nueve meses de iniciarse la Guerra Civil, con la que Franco se hizo con el poder absoluto de la misma. En el escrito Ortega afirma que «Falange paga un fuerte precio por su acceso privilegiado al poder, pierde su identidad, que se pretendía antiburguesa, republicana, laica y dispuesta a hacer una revolución nacionalsindicalista. A la organización surgida del 19 de abril empieza a llegar multitud de personas sin otra ideología que la del medro personal al amparo del nuevo régimen, en el que pronto tendrán influencia decisiva los representantes de la derecha tradicional».


En el número de febrero de 1988, escribe el artículo «Juventud 1988: responsabilidad histórica», en el que, tras referirse a los jóvenes que han intentado rebelarse siguiendo a embaucadores profesionales de izquierdas u otro color, y a aquellos que aceptaron el conformismo y el pasotismo de una juventud aburguesada, afirma que hay una tercera juventud numéricamente menor que «recoge el espíritu de transformación y de revolución de aquella juventud de los años 20, 30 o 40, pero con la diferencia que tiene la posibilidad que a estas les faltó […]. Es la juventud nacionalsindicalista de Falange Española de las JONS que sabrá recoger el brío de transformación y revolución que plasmaron sus fundadores, logrando que la revolución deje de estar pendiente. Porque esta es su tarea y responsabilidad histórica».                                           


En el número 15, editado en marzo de 1988, publica el artículo «El servicio militar en la república nacionalsindicalista de los trabajadores», en el que califica al Ejército español de «armatoste burocrático con excesivo personal, poca profesionalización y especialización y anticuado material, lejos de estar a la altura con los momentos actuales». Afirma que «nosotros, como nacionalsindicalistas, acometemos este problema fijando una premisa importante. Nuestras Fuerzas Armadas en la tierra, en el mar y en el aire han de ser tan capaces y numerosas como sea preciso para asegurar a España en todo instante la completa independencia, y es por ello que en nuestra república estará asegurada la independencia con un Ejército profesional, voluntario, especializado y perfectamente equipado». Y a continuación, tras aclarar que su propuesta no tiene nada que ver con la objeción de conciencia, propondrá la implantación de «un servicio social obligatorio donde se sustituya el fusil por la pala o la En el momento de escribir este artículo, Ortega Smith goza de aplazamiento por estudios al cumplimiento del servicio militar obligatorio. Servicio que no realizará hasta 1994. Y su propuesta en favor de un Ejército profesional no es la oficial de Falange. Sin lugar a dudas, a Ortega, que, como hemos dicho, posee también la nacionalidad argentina, le influiría la superioridad que mostró el Ejército profesional británico en la Guerra de las Malvinas de 1982.


En el número 16 del boletín, correspondiente a abril de 1988, Ortega analiza la problemática de las drogas, problema con el que sólo se podrá acabar, según él, actuando primero contra las causas, es decir, «dando un sentido a su vida». Así afirma: cuando el hombre es separado de lo que José Antonio definió como función propia de su ser, como realización personal de su existencia, esto es, de su trabajo. Se le está negando uno de sus principales derechos, así como el sentido de su propia vida. Y de las consecuencias casi parece absurdo hablar, se palpan en la calle, en cada esquina o parque. Jóvenes con los brazos acribillados a pinchazos, madres destrozadas al ver a sus hijos en una de las más lentas agonías [...]. Para nosotros los nacionalsindicalistas la solución se encuentra única y exclusivamente en la raíces del problema […]. Es necesario dar a la juventud un sentido a su vida y ese sentido sólo puede venir cuando se encuentre realizado como persona, cuando pueda realizar su propio trabajo.                           


Posteriormente, en el número 17 de mayo de 1988, publica el artículo «La estúpida arrogancia de los niños de papá», en el que lanza duras críticas hacia los jóvenes de familias adineradas:
Están educados en el más puro patrioterismo burgués de derechas. Son marionetas de un sistema capitalista acomodado a sus gustos. Sus papás ganan, ellos gastan […]. Se puede vestir bien y pensar con humildad. Pero en el vips está el intransigente, en creerse perfecto, en ser incapaces de mover un solo dedo que no satisfaga su yo persona. Puedo asegurar que he conocido de cerca a los niños vips, pero también muchos más jóvenes de provincias que su máxima aspiración es poderles imitar, que se sienten inferiores y se autocompadecen de ello. Inferiores porque ellos los domingos no están en Pachá, porque no visten Levi’s, porque no viajan en moto. Por eso me animo a escribir de un tema tan «in» que me repugna. Vamos a convencer a la auténtica juventud de España, la del campo, la de los pueblos y provincias, la de las ciudades, que el hombre es portador de una dignidad y un respeto que el desprecio más grande de la moda más fuerte no va a ser capaz de destruir. Que, aunque en una sociedad de privilegios el hablar de igualdad no se lleve, en un Estado sindical como el que tarde o temprano implantaremos, será realidad.
Y concluye: «Ojalá los niños de papá tengan el buen gusto de no acercarse jamás al nacionalsindicalismo, entre otras cosas porque aquí no valen las etiquetas, y, además, para algo se han fundado las juventudes del Frente Nacional». Ortega se refiere ni más ni menos al nuevo intento realizado por Blas Piñar, que en 1986, años después de disolver Fuerza Nueva, legaliza un nuevo partido. El secretario general del Frente Nacional era el abogado Miguel Bernad, con quien Ortega décadas más tarde rivalizará, ya que Bernad, fundador y secretario general de Manos Limpias, acaparará el ejercicio de la acusación popular en casos mediáticos y contra el independentismo. Y el encarcelamiento de Bernad en 2015 será determinante para que Vox, de la mano de Ortega Smith interponiendo querellas contra el independentismo y ejerciendo de acusación, consiga una importante cuota de telediario, salga de la irrelevancia y, siendo Vox una ultraderecha distinta a la Falange, pero que toma propuestas y valores del falangismo, se convierta en la tercera fuerza política de España.                                         

Ortega Smith, en una España en la que desde 1982 gobierna el socialista Felipe González y en la que desde 1985 pertenece a la Comunidad Económica Europea, y que las grandes ciudades tienen alcaldes socialistas que con notable apoyo inician grandes transformaciones, considera posible implantar gracias a la fuerza de unos pocos jóvenes, la revolución nacionalsindicalista; sistema que reniega de las elecciones y la alternancia política. Y propone un modelo económico en parte planificado, con tintes socializantes, en el que los agricultores, las pequeñas empresas y los trabajadores organizados en torno al sindicato único, cogestionarán parte del sistema productivo.
En aquel momento de envejecimiento de Falange, esta, al igual que la ultraderecha franquista, se encuentra inmersa, como veremos, en incesantes luchas cainitas. Pese a ello, Ortega Smith cree firmemente en el renacer de dichas ideas; y una de las iniciativas que liderará, junto con los dirigentes de las juventudes falangistas Roberto Correa de la Peña y Manuel Araque, será la llamada «Convocatoria de grupos nacionalsindicalistas de España» –organizada el fin de semana del 24 y 25 de septiembre de 1988 en el albergue de la Casa de Campo de Madrid–. El escrito de convocatoria dice así: «Nos dirigimos a vosotros con la intención de comunicaros la celebración de una reunión de carácter nacional de todos los grupos nacionalsindicalistas de España. Nuestro objetivo es brindar la oportunidad, que muchos desean desde hace tiempo, de poder conocer y analizar las distintas posturas y diferencias que puedan existir, suponemos sólo estratégicas, y que han llevado en poco tiempo a la proliferación de pequeños y dispersos grupos de jóvenes nacionalsindicalistas por toda nuestra geografía.
En la carta se justifica la realización del encuentro con el fin de enmendar errores, conocer distintas posturas y afianzar la voluntad de trabajo y rigor.
Ortega y los otros dos convocantes firmarán todas cartas fotocopiadas que se envían. El escrito tendrá una nota indicando que para confirmar la asistencia se llame de once a doce de la noche a un teléfono que se indica que es el de Javier Ortega, hecho que confirma su implicación en la organización del evento.


Este encuentro no acabará con las divergencias en el mundo falangista, que, como les ocurriría a Fuerza Nueva o al Frente Nacional, padece la contradicción de que, siendo contrarios al sistema parlamentario, acaban entrando en el sistema al legalizarse como partidos y concurrir a elecciones en las que sólo consiguen sonoros fracasos, en un momento en que la mayor parte de la ultraderecha franquista se ha refugiado resignada dentro del PP.

Por ello Ortega se sumará a la corriente Fénix 88 de la Falange Española de las JONS. Corriente que toma el nombre de Fénix por ser un ave que, según la mitología, tras morir pasto de las llamas renace y triunfa. El número 88 lo toma, no por su sentido de la octava letra del abecedario, la H, con la que por duplicado los grupos neonazis se refieren a «Heil Hitler», sino por el año en que nace el grupo. Y si bien Ortega continuará vinculado a Falange y a los promotores de Fénix 88, poco a poco disminuirá su militancia al centrarse en los estudios de Derecho. 

                               



No obstante, en verano de 1991 publicará en el número 2 de la revista Horizonte, de Falange del municipio extremeño de Guareña, el artículo «La razón del sistema». Curioso artículo a modo de diálogo entre un joven inconformista y su padre, en el que el hijo explica lo que dicen sus compañeros de universidad sobre la revolución, el capitalismo, los partidos de izquierda, la autogestión de las empresas y la nacionalización de la banca, y al final el hijo le dice al padre que se afiliará a un partido nacionalsindicalista. Ello confirma que, a punto de cumplir veintitrés años, aún militaba o simpatizaba con dichas ideas. Este artículo se puede consultar en la hemeroteca histórica de la web de Falange Auténtica.                                            


Mas información en mi libro: 

 





dijous, 2 de desembre del 2021

LA RELIGIÓ DELS ANTIVACUNES. Revista El Triangle

Fa segles molts creien que la pesta era o un càstig diví o un mal provocat pels jueus. Ara molts creuen que la Covid19 és un càstig de la deessa natura o un invent dels poderosos per afeblir-nos, que afecta sobretot als dèbils d’esperit

Xavier Rius Sant, periodista, El Triangle, 2 de desembre de 2021

 
He sentit de moltes persones que rebutgen vacunar-se i que donen suport a teories conspiranoiques sobre la covid frases com “no ens ho expliquen tot” o “ens enganyen”.

Vinc d’on vinc i en el meu entorn hi ha gent, sobretot dones, d’idees ecologistes, naturistes, que practiquen o practicaven ioga i que cerquen teràpies alternatives a la medicina tradicional. I moltes d’aquestes persones s’han negat a vacunar-se i donen explicacions màgiques, esotèriques de càstigs de la divina natura i de conspiracions farmacèutiques i poders econòmics globalistes, per explicar l’origen o la veracitat de la covid.

Potser jo soc un outsider o potser és que, com a ateu convençut, puc compartir part de les idees ecologistes i naturistes sense que per a mi siguin cap dogma de fe, ni formin part d’una cosmovisió alternativa com sí que tenen bastantes d’aquestes persones d’idees ecologistes o naturistes, que han canviat la creença en la divina providència, el pecat original i el càstig diví, per altres de vinculades habitualment a la reencarnació, en què els que trien el bon camí ascendeixen.

Jo em vaig vacunar de la covid i ja desitjo posar-me la tercera dosi. Quan persones del meu entorn justifiquen la seva negativa a vacunar-se o comparteixen teories conspiranoiques, habitualment argumenten que “ells” ens enganyen o no ens ho expliquen tot. I quan jo pregunto qui són “ells”, o bé em surten amb teories sobre els que dominen el món, o em diuen coses com que “tu no saps qui són ells, però ells sí que saben qui ets tu i com manipular-te”. A partir d’aquí algunes d’aquestes persones –afortunadament no totes– proclamen convençudes que amb la vacuna m’han posat un xip amb el qual “ells” em controlaran i em manipularan.

També hi ha persones antivacunes que quan han viatjat a certs països tropicals sí que s’han posat totes les vacunes que es recomanaven, que justifiquen la seva negativa a vacunar-se de la covid afirmant que per trobar una vacuna cal una investigació que triga almenys tres o quatre anys, i ara les farmacèutiques estan experimentant amb nosaltres fins a trobar la bona. Afirmen que els centres de vacunació fan diverses llistes de la gent que s’ha vacunat. Hi ha la dels que només han rebut placebo, i les dels que hem rebut algun fàrmac experimental per veure com evolucionem i els efectes secundaris de cara a aconseguir d’aquí tres anys la vacuna que sí que funcionarà.

El rebuig a les vacunes també està molt estès entre els àmbits ultradretans, que fa un any ja van animar o intentar obtenir rèdits de les protestes contra els confinaments i tancament d’activitats. Vox, per exemple, s’ha manifestat contra l’obligatorietat de vacunar-se i de la imposició del passi covid, cosa que defensen sense ruboritzar-se els dos professionals de la sanitat que són diputats al Parlament: l’odontòleg Ignacio Garriga i l’anestesista María Elisa García Fuster. Garriga, a qui se li va morir la mare de covid, no nega la malaltia, però en culpabilitza el Govern de Pedro Sánchez per permetre que “el virus xinès” entrés per Barajas. A la festa que va fer Vox a Madrid, on Abascal va presentar l’Agenda España, davant la globalista Agenda 2030 de l’ONU , va actuar el cantant neonazi G-Babe, que va interpretar els seus temes antivacunes.

Amb l’arribada del fred molts països europeus pateixen una nova onada i s’imposen restriccions, sobretot per als no vacunats. S’han produït a Àustria, Alemanya, França i Bèlgica protestes violentes contra les restriccions per als no vacunats que han rebut el suport de la ultradreta i de sectors molt transversals. Quan pensàvem que els llatins de l’Europa del sud érem els insubmisos del continent davant dels ciutadans disciplinats de l’Europa germànica, veiem que mentre que a Espanya l’índex de vacunació és del 80%, a Portugal del 87% i a Itàlia del 74%, a Àustria és només del 65%, i a Alemanya, del 68%. Igual que fa segles molta gent creia que la pesta que assetjava cíclicament Europa era o bé un càstig diví o un mal provocat pels malèfics jueus, ara encara són milions les persones a Europa que creuen que aquesta pandèmia del segle XXI és o bé un càstig imposat per la deessa natura o un invent dels poderosos per afeblir-nos, que afecta sobretot aquells dèbils d’esperit que es neguen a veure el que és evident.




La religión de los antivacunas

Leer el artículo en castellano en El Triangle

Xavier Rius Sant, periodista. El Triangle, 2 de diciembre de 2021

He oído a muchas personas que rechazan vacunarse y que apoyan teorías conspiranoicas sobre el Covid frases como “no nos lo cuentan todo” o “nos engañan”.

Vengo de dónde vengo y en mi entorno hay gente, sobre todo mujeres, de ideas ecologistas, naturistas, que practican o practicaban yoga y que buscan terapias alternativas a la medicina tradicional. Y muchas de estas personas se han negado a vacunarse y dan explicaciones mágicas, esotéricas de castigos de la divina naturaleza y de conspiraciones farmacéuticas y poderes económicos globalistas, para explicar el origen o la veracidad del covid.

Quizás yo soy un outsider o quizás es que, como ateo convencido, puedo compartir parte de las ideas ecologistas y naturistas sin que para mí sean ningún dogma de fe, ni formen parte de una cosmovisión alternativa como sí tienen bastantes de estas personas de ideas ecologistas o naturistas, que han cambiado la creencia en la divina providencia, el pecado original y el castigo divino, por otras vinculadas habitualmente a la reencarnación, en las que quienes eligen el buen camino ascienden.

Yo me vacuné de covid y ya deseo ponerme la tercera dosis. Cuando personas de mi entorno justifican su negativa a vacunarse o comparten teorías conspiranoicas, habitualmente argumentan que «ellos» nos engañan o no nos lo explican todo. Y cuando yo pregunto quiénes son «ellos», o bien me salen con teorías sobre los que dominan el mundo, o me dicen cosas como que “tú no sabes quiénes son ellos, pero ellos sí saben quién eres tú y cómo manipularte”. A partir de ahí algunas de estas personas –afortunadamente no todas– proclaman convencidas que con la vacuna me han puesto un chip con el que “ellos” me van a controlar y manipular.

También hay personas antivacunas que cuando han viajado a ciertos países tropicales sí se han puesto todas las vacunas que se recomendaban, que justifican su negativa a vacunarse de covid afirmando que para encontrar una vacuna es necesaria una investigación que tarda al menos tres o cuatro años, y ahora las farmacéuticas están experimentando con nosotros hasta encontrar la buena. Afirman que los centros de vacunación realizan varias listas de la gente que se ha vacunado. Está la de los que sólo han recibido placebo, y las de los que hemos recibido algún fármaco experimental para ver cómo evolucionamos y los efectos secundarios de cara a conseguir en tres años la vacuna que sí funcionará.

El rechazo a las vacunas también está muy extendido entre los ámbitos ultraderechistas, que hace un año animaron o intentaron obtener réditos de las protestas contra los confinamientos y cierre de actividades. Vox, por ejemplo, se ha manifestado contra la obligatoriedad de vacunarse y de la imposición del pase covid, cosa que defienden sin ruborizarse los dos profesionales de la sanidad que son diputados en el Parlament: el odontólogo Ignacio Garriga y la anestesista María Elisa García Fuster. Garriga, a quien se le murió la madre de covid, no niega la enfermedad, pero culpabiliza al Gobierno de Pedro Sánchez por permitir que “el virus chino” entrara por Barajas. En la fiesta que celebró Vox en Madrid, donde Abascal presentó la Agenda España, ante la globalista Agenda 2030 de la ONU, actuó el cantante neonazi G-Babe, que interpretó sus temas antivacunas.

 


 Con la llegada del frío, muchos países europeos sufren una nueva ola y se imponen restricciones, sobre todo para los no vacunados. En Austria, Alemania, Francia y Bélgica se han producido protestas violentas contra las restricciones para los no vacunados que han recibido el apoyo de la ultraderecha y de sectores muy transversales. Cuando pensábamos que los latinos de la Europa del sur éramos los insumisos del continente frente a los ciudadanos disciplinados de la Europa germánica, vemos que mientras que en España el índice de vacunación es del 80%, en Portugal del 87% y en Italia del 74%, en Austria es sólo del 65%, y en Alemania, del 68%. Al igual que hace siglos mucha gente creía que la peste que asediaba cíclicamente Europa era o bien un castigo divino o un mal provocado por los maléficos judíos, ahora todavía son millones las personas en Europa que creen que esta pandemia del siglo XXI es o un castigo impuesto por la diosa naturaleza o un invento de los poderosos para debilitarnos, que afecta sobre todo a aquellos débiles de espíritu que se niegan a ver lo que es evidente.

 

dijous, 29 d’abril del 2021

ADÉU A LES VEGUERIES. la Generalitat va dir fa un mes que la desescalada en la que ara estem segurament no seria ni per municipis, ni comarques, ni per zones sanitàries. Potser seria per vegueries. Un divisió administrativa medieval recuperada l'any 1937

                                                    


Xavier Rius Sant, 29 d'abril de 20121, NacióDigital-NacióManresa

Una de les conseqüències de l'any llarg que portem de restriccions de mobilitat i confinaments canviants, és l'exercici mental de conèixer les divisions territorials administratives de Catalunya, de vegades aplicades amb sentit comú, de vegades amb una literalitat que per persones que viuen o treballen en terra de frontera, es veien abocats infringir la normativa si posaven un peu fora de casa en direcció equivocada.

Vaig treballar més de vint anys de professor de geografia i història i ciències socials a centres públics de primària i secundària de la segona ciutat de Catalunya, L'Hospitalet de Llobregat, i m'adonava que molts alumnes i moltes famílies no tenien clar que vivien en una ciutat diferent a Barcelona. L'expressió "aquesta tarda anem a Barcelona" era utilitzada amb el mateix sentit per un veí de Collblanc d'una banda de la Riera Blanca que administrativament era barri de Sants de Barcelona, que pels de l'altra que eren de L'Hospitalet. Vaig treballar molts anys al barri de Pubilla Cases i Can Vidalet, que alguns carrers fan de separació amb Esplugues, i si preguntaves als alumnes i fins i tot a alguns professors, a quina comarca estaven, et deien al Baix Llobregat, quan L'Hospitalet pertany al Barcelonès. Pau Vila va fer la divisió de comarques preguntant a cada poble on anaven a mercat, i ara potser la pregunta seria a quina zona comercial va la majoria els dissabtes. 

Mentre a la resta d'Espanya es confinaven per províncies, a Catalunya ho vam fer per zones sanitàries. I aquí es van trobar alguns que la seva zona no coincidia ni amb la comarca ni la província. Per exemple part nord del Maresme pertany a la zona sanitària de Girona. Després ens van confinar per comarques i el Moianès, comarca nova i petita, s'adonava que per comprar uns texans o unes sabatilles esportives o un telèfon mòbil, s'havia de buscar l'excusa d'anar al metge o per alguna gestió a Vic o Manresa i aprofitar-ho. I quan fa onze mesos permetien sortir a caminar o fer esport dins del municipi, a pobles com Navarcles o l'Estany, descobrien que a la que caminaven un quilòmetre, ja havien sortit del municipi i podien ser multats. Resultava que aquell bosc i camps "nostres" on tota la vida s'hi ha anat moltes tardes a passejar, ja no eren nostres. No sé com s'ho feien a Badia del Vallès, amb una extensió de 0'9 km2, si demanaven ajuda al seu veí universal, Antonio Díaz, el Mago Pop, per desafiar les lleis de l'espai sense creuar la frontera que tenien al darrera dels contenidors d'escombraries. 

Al mes de juny es van agrupar en una les tres zones sanitàries de l'Àrea de Barcelona, és a dir des de Sitges fins a mig Maresme, i els dos Vallesos, descongestionant l'àrea urbana continua barcelonina. Els que estem federats, com jo en un grup de muntanya hi han hagut monuments que ens podíem moure per fer esport per tot Catalunya i altres que només pel municipi o la zona sanitària. Amb l'últim confinament comarcal, si no t'entrenaves per una competició oficial, no es podia sortir de la comarca. I els ciclistes de Barcelona col·lapsaven la carretera de Vallvidrera, anant després cap el Tibidabo, tornant per l'Arrabassada, generant-se unes situacions d'absoluta perillositat amb els vehicles i gent caminant pels vorals. I les imatges de les platges de Barcelona abarrotades parlaven per sí soles. El tinent d'alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, no es cansava de demanar que s'obrís Barcelona i es pogués anar a les platges del Prat, Castelldefels i Gavà que estaven buides. 

 

El Govern de la Generalitat va dir fa un mes que la desescalada en la que ara estem segurament no seria ni per municipis, ni comarques, ni per zones sanitàries, ni per províncies. Potser seria per vegueries. Un divisió administrativa medieval recuperada a finals de l'any 1937, després de derogar les nou regions aprovades el 1936, de les que la Catalunya Central amb Manresa com a capital era la setena, i d'aquí ve el nom del dirari Regió 7. El Parlament de Catalunya va recuperar les vegueries amb una llei de 2010, modificada l'any 2017, que mai s'ha aplicat, i en part congelada per la sentència de l'Estatut. Divisió que tampoc correspon a la divisió administrativa actual de la Generalitat, que fa que un docent o la família d'un alumne que ha de fer una gestió al Departament d'Ensenyament, si treballa o estudia a Centelles ha d'anar a Manresa, però si ho fa a Aiguafreda ha d'anar a Mataró.

Un servidor que tinc fama de friki dels mapes, aquest any molta gent em preguntava si l'endemà o el dissabte podia anar a tal lloc, o per on passar sense sortir de la comarca o divisió vigent aquells dies, i fins i tot per on podia fer-ho, fent trampes. Reconec que més enllà que a mi el carnet de premsa m'ha permès una relativa mobilitat, havent de fer sovint el full d'autorresponsabilitat, algunes vegades mirant el mapa, em recordava a mi mateix l'any 1997 a la Bòsnia dividida en tres zones o el 1999 i 2000 a Kosovo, mirant per on havia de passar per no creuar les línies o creuar-les on hi hagués un checkpoint fàcil de creuar. Ara pensava que m'hauria d'estudiar les vegueries, tot i que en meu entorn crec que seria molt fàcil i en tindria prou amb la de Barcelona i la Catalunya Central, amb el Moianès a la Catalunya Central, sent terra de frontera.



 

divendres, 28 d’agost del 2020

LA FI DE LES PLATGES NUDISTES. Escric al Triangle de la desaparició de moltes platges nudistes a Catalunya i Balears que tot i està senyalitzades pels ajuntamenys com a naturistes, són ocupades massivament per grups de persones amb banyador (i sovint poc respectuoses) que acaben fent marxar als nudistes



A Catalunya, les Illes Balears i tota la costa del litoral mediterrani hi ha o hi havia moltes platges i cales on des de finals dels anys setanta es practica nudisme. Pràctica que es va anar estenent i per a alguns forma part d’una filosofia de viure, per altres una qüestió de simple sentit comú. De la mateixa manera que quan et dutxes no ho fas amb roba interior, tampoc té sentit banyar-te al mar i prendre el sol amb un peça de roba.

A Catalunya i les Balears es va popularitzar la pràctica del nudisme en un moment que la pressió turística i l’ocupació de les platges era menor a la dels últims anys. El nudisme es va  normalitzar a moltes cales, sovint més apartades i part de moltes platges llargues gràcies a turistes estrangers, sobretot nòrdics i alemanys, països als que hi ha una pràctica habitual del bany nu en col·lectivitat a saunes, llacs i rius. I també gràcies a molts joves d’aquí considerats hippies i a seguidores d’idees ecologistes, llibertàries i de l’esquerra menys ortodoxa. A la Costa Brava es va implantar a cales més apartades o a trams més allunyats dels aparcaments de les platges llargues. I tant a Menorca com Eivissa i Formentera es va estendre per tota l’illa. I afortunadament el nudisme es va popularitzar entre molta gent de tots els sectors i ideologies.

Les platges nudistes ja no eren només les més allunyades del nucli urbà o les que havies de caminar una bona estona. De vegades, platges molt concorregudes eren nudistes a partir d’una determinada roca que feia de separació que uns i altres respectaven. I era normal que molts practicants del nudisme anaven acompanyats de persones que no en feien. Vull dir que no passava res si hi havia algú en banyador amb un grup de nudistes, sovint adolescents o algun familiar vergonyós. I a molts municipis els ajuntaments ho van senyalitzar, i fins i tot les policies municipals podien fer de tant en tant una passada per fer marxar el ocasionals mirons.

A les platges nudistes també s’hi donaven tres fets vinculats al gran respecte amb que es practica. Habitualment són o eren molt més tranquil·les, encara que estiguessin molt concorregudes. És o era habitual veure-hi nues dones amb molta obesitat que es banyaven i prenien el sol sense roba, sense sentir-se jutjades ni criticades, amb un respecte que potser no sentirien si anaven en bikini a la platja dita tèxtil. I també hi havia molts homosexuals nus que es podien abraçar dins l’aigua o fer-se un petó estirats a la tovallola amb la mateixa normalitat que ho feien les parelles heterosexuals, sense  haver de sentir retrets com que no es fessin petons allà perquè hi havia nens.

Però si la massificació i les barques va anar arraconant i eliminant el nudisme a gran part de Menorca, la substitució a Formentera del turisme alemany i nòrdic per l’italià, va foragitar aquesta pràctica en un parell d’estius. No vull dir que no hi haguessin italians que feien nudisme, però era una tipologia de turista que habitualment anava en família o sense buscar un ramat al que ajuntar-se en arribar a el primer dia a l’hotel.

L’escena a Formentera era aquesta. En una cala d’uns cent metres de llarg hi havia una vintena de persones, la majoria nues o els nudistes en una banda i els tèxtils a l’altra. I arribaven en poc temps a mig matí una trentena de parelles italianes amb moto, que molts d’ells s’acabaven de conèixer a l’hotel i havien acordat anar en colla a aquella platja. Els homes tots amb banyadors llargs, i les dones totes en bikini, sense fer cap d’elles ni tan sols topless. Arribaven amb una gran cridòria, començaven a jugar a pilota molestant, alguns portaven aparells de música, i si anaven homes sols no tenien cap problema per posar-se al costat de dones que feien nudisme. I, poc a poc uns nudistes marxaven cap a les roques, altres es posaven el banyador i moltes dones la part de baix del bikini.

Com el nudisme era una pràctica que creixia a Catalunya i més a més atreia un tipus de  turista tranquil i respectuós, a moltes localitats catalanes, sovint a petició dels usuaris locals, es va impulsar que hi hagués alguna platja nudista senyalitzada al municipi. A Barcelona l’any 1997 l’Ajuntament va crear una platja nudista a la Mar Bella, aixecant una duna amb vegetació que separés visualment el passeig de la gent que es banyava i prenia el sol nua, i va resultar ser un èxit. Però set anys més tard el consistori va prendre un decisió que va donar una estocada de mort a aquella platja urbana com a zona nudista. Confonent el fet que entre els nudistes hi ha usuaris gais que fan nudisme sense sentir-se criticats, va atorgar la concessió del xiringuito d’aquella platja a un bar d’ambient gai que va passar a formar part del circuit gai internacional de Barcelona. I de cop la platja va ser envaïda cada dia per centenars d’homosexuals masculins estrangers amb banyador d’última tendència, que anaven allà com a lloc per conèixer gent. I va passar de ser una platja d’homes i dones, també famílies i nens que feien nudisme, a ser una platja gairebé exclusiva d’homes, la majoria gais i amb banyador “mirant si em mires”.

Però l’estocada que estan vivint ara les platges de tradició nudista, és que mentre fa deu o trenta anys es respectaven, vull dir que no eren ocupades per famílies, parelles i colles de joves no nudistes, des de fa uns quatre o cinc anys platges històricament nudistes, com la cala d’Illa Roja a Begur i Pals, la Cala Bona o Waikiki a Tarragona i bona part de les platges nudistes de la Costa Brava i tot el litoral català, tot i estar indicades com a platges nudistes, estan sent ocupades massivament per grups, famílies i persones i colles que arriben amb barca que no fan ni nudisme ni topless. I aquest any amb la Covid-19, la situació ha empitjorat. No han vingut els turistes estrangers que sí feien nudisme i anaven a aquell platges a fer-ne, i tampoc han vingut els turistes europeus que no fan nudisme i per tradició cultural acostumen a respectar les indicacions. I si no pensaven fer nudisme no anaven a les platges senyalitzades nudistes. I s’ha donat el fet que moltes de les platges senyalitzades nudistes han estat envaïdes massivament per famílies autòctones i colles de joves que no fan ni nudisme ni topless.

Aquesta problemàtica té una difícil solució donat que mentre sí es pot sancionar a qui es banya nu en una platja no nudista, no hi ha cap marc legal per prohibir anar en banyador a una platja nudista. El Síndic de Greuges, Rafael Ribó, després d’estudiar la problemàtica a petició de les associacions naturistes, va demanar als ajuntaments que senyalin i retolin més clarament les platges nudistes. Però amb això no n’hi ha prou, perquè per moltes famílies, colles de joves i colles d’homosexuals masculins que no fan nudisme, mola molt anar en grup a les platges nudistes. I un servidor que fa nudisme, sentint comentaris de grups familiars i de colles d’homes gais que no fan nudisme, sobre “aquella gorda en boles amb la panxa penjant”, sobre aquells “que van tot depilats” o sobre aquells “que no hi van”, enyoro aquells dos o tres mirons autòctons d’edat avançada o immigrants que es posaven a les roques del fons a mirar, i et feien pensar que l’especie humana, amb els anys i amb més educació, evolucionava.
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dimecres, 25 de març del 2020

QUÈ T'ENDURIES A UNA ILLA DESERTA? Publico al Triangle una reflexió sobre el confinament i allò que és realment important




Xavier Rius Sant, periodista,

Una pregunta habitual en tests de personalitat, jocs de grup o fins i tot en entrevistes que es fan a personatges de diversa índole és: quines tres coses t’enduries a una illa deserta? Moltes vegades la resposta que es dona seria difícil de portar a la pràctica, perquè si es tria un telèfon mòbil, un ordinador portàtil o qualsevol estri tecnològic, sigui una llanterna o un equip de música, necessita recarregar les bateries. I a les illes desertes no hi ha electricitat si no és que un dels tres objectes triats sigui un generador.

I en aquest confinament que fem en solitari, parella o família, sense poder trobar-nos amb els amics i la resta de família, els dos estris més importants crec que són la televisió, molt millor si és amb Netflix o la plataforma de la companyia telefònica, i el telèfon mòbil amb WhatsApp i videotrucades. El tercer probablement seria l’ordinador o la tablet. Estris que pengen d’un fil de fibra o d'una connectivitat que pot trencar-se en qualsevol moment. Tot i que a mesura que s’allargui el confinament, una prestatgeria plena de llibres pot acabar sent un dels elements més utilitzats. Segur que aquests temps de confinament generarà molta literatura de parelles que acaben separant-se en descobrir realment qui és l’altre, i d’amics o familiars barallats que es reconcilien per videotrucada.

Diuen els psicòlegs que moltes parelles decideixen separar-se durant unes vacances, i ara caldrà veure com afecten tants dies tancats. I potser una pregunta a fer en un test o joc quan acabi aquesta crisi serà: amb qui t’agradaria passar un mes tancat en un hipotètic nou confinament? També pel que fa als canvis de rutines serà interessant per als sociòlegs i psicòlegs veure els estudis que es faran de com ha afectat aquest confinament a les diferents tipologies de persones que l’han viscut soles o en companyia, o si al desembre hi haurà un nombre inhabitual de naixements.

Però, bromes a part, a mi que visc a Moià, amb els canvis d’hàbits i de disponibilitat de productes i serveis que s’han donat, i la incertesa sobre què passarà demà, aquest confinament em recorda situacions com el gener del 2003 quan jo era a Bagdad setmanes abans de l’inici de la guerra. Així, després d’uns dies que la gent acapara als supermercats i a les farmàcies i s’esgoten alguns productes, diumenge la gent es troba que al mercat setmanal que se celebra aquell dia només hi ha un terç de les parades habituals, i hi falta la més gran de fruita i verdura. Es comencen a fer cíviques cues a les portes de les botigues amb només dues persones a dins, i a les farmàcies no tenen alcohol i racionen el paracetamol. Correus ja no fa el repartiment normal, i s’esgoten les piles per a les llanternes i ràdios i també les espelmes. Tot i estar a les portes de la primavera, la gent es fa omplir el dipòsit de gasoil per a la calefacció i l’aigua calenta de la cuina i el bany. I es tornen a omplir els garatges amb llenya en un municipi on moltes cuines van amb electricitat, conscients que, si fallés la llum, es pot cuinar a la llar de foc. 

Passen els dies, i molts establiments essencials redueixen l’horari. I es treuen diners als caixers abans que s’imposin limitacions diàries. I hi ha gent que es desplaça a les grans superfícies de Vic o Manresa per si poden comprar una cassola, bateries noves per al mòbil o una coixinera, abans que vinguin més prohibicions i no es pugui sortir del municipi. I una sensació similar es té a totes les ciutats amb els carrers deserts i tot tancat, tret dels supermercats, com si estiguéssim en guerra esperant l’enemic. 

Un sentiment que a mi em recorda al Bagdad del gener de 2003, que un dia t’avisaven que ja hi havia limitacions per sortir de la ciutat, un altre et trobaves que a l’habitació de l’hotel t’havien posat tires de cinta adhesiva a les finestres per si hi havia detonacions, i un altre un restaurant tancava fins que passés tot. I malgrat que, des de la distància, com a periodista, eres un privilegiat que marxaries al cap d’uns dies, veies en els ulls de la gent la por per la incertesa d’un món que efectivament
es descomponia i l’angoixa per si hi hauria més o menys morts.

Tant de bo que aquí, quan passi tot, ens haguem amoïnat més per les dificultats del confinament i per quins objectes són realment essencials, que no per veure com el coronavirus s’emporta la vida de molta gent.




¿QUÉ TE LLEVARÍAS A UNA ISLA DESIERTA?

Leer en El Triangle el artículo en castellano.
Xavier Rius Sant, periodista, miércoles 25 de marzo de 20202 

Una pregunta habitual en tests de personalidad, juegos de grupo o incluso en entrevistas que se hacen a personajes de diversa índole es: ¿qué tres cosas te llevarías a una isla desierta? Muchas veces la respuesta que se da sería difícil de llevar a la práctica, porque si se elige un teléfono móvil, un ordenador portátil o cualquier aparato tecnológico, sea una linterna o un equipo de música, necesita recargar las baterías. Y en las islas desiertas no hay electricidad si no es que uno de los tres objetos elegidos sea un generador.
Y en este confinamiento que hacemos en solitario, pareja o familia, sin poder encontrarnos con los amigos y el resto de familia, los dos enseres más importantes creo que son la televisión, mucho mejor si es con Netflix o la plataforma de la compañía telefónica, y el teléfono móvil con WhatsApp y videollamadas. El tercero probablemente sería el ordenador o la tablet. Enseres que dependen de un hilo de fibra o de una conectividad que puede estropearse en cualquier momento. A pesar de que a medida que se alargue el confinamiento, una estantería llena de libros puede acabar siendo uno de los elementos más utilizados. Seguro que estos tiempos de confinamiento generará mucha literatura de parejas que acaban separándose al descubrir realmente quién es el otro, y de amigos o familiares peleados que se reconcilian por videollamada.
Dicen los psicólogos que muchas parejas deciden separarse durante unas vacaciones, y ahora habrá que ver como afectan tantos días encerrados. Y quizás una pregunta a hacer en un test o juego cuando acabe esta crisis será: ¿con quién te gustaría pasar un mes encerrado en un hipotético nuevo confinamiento? También en cuanto a los cambios de rutinas será interesante para los sociólogos y psicólogos ver los estudios que se harán de cómo ha afectado este confinamiento a las diferentes tipologías de personas que lo han vivido sólas o en compañía, o si en diciembre habrá un número inhabitual de nacimientos.
Pero, bromas aparte, a mí que vivo en Moià, con los cambios de hábitos y de disponibilidad de productos y servicios que se han dado, y la incertidumbre sobre qué pasará mañana, este confinamiento me recuerda situaciones como en enero de 2003 cuando yo estaba en Bagdad semanas antes del inicio de la guerra. Así, después de unos días en que la gente acapara en los supermercados y en las farmacias y se agotan algunos productos, el domingo la gente se encuentra con que en el mercado semanal que se celebra ese día sólo hay un tercio de las paradas habituales, y falta la más grande de fruta y verdura. Se empiezan a hacer cívicas colas a las puertas de las tiendas con sólo dos personas dentro, y en las farmacias no tienen alcohol y racionan el paracetamol. Correos ya no hace el reparto normal, y se agotan las pilas para las linternas y radios y también las velas. A pesar de estar a las puertas de la primavera, la gente se hace llenar el depósito de gasóleo para la calefacción y el agua caliente de la cocina y el baño. Y se vuelven a llenar los garajes con leña en un municipio donde muchas cocinas van con electricidad, conscientes que, si fallase la luz, se puede cocinar en el hogar de leña.
Pasan los días, y muchos establecimientos esenciales reducen el horario. Y se saca dinero de los cajeros antes de que se impongan limitaciones diarias. Y hay gente que se desplaza a las grandes superficies de Vic o Manresa por si pueden comprar una cazuela, baterías nuevas para el móvil o otros utensilios, antes de que vengan más prohibiciones y no se pueda salir del municipio. Y una sensación similar se tiene en todas las ciudades con las calles desiertas y todo cerrado, salvo los supermercados, como si estuviéramos en guerra esperando al enemigo.
Un sentimiento que a mí me recuerda el Bagdad de enero de 2003, cuando un día te avisaban que ya había limitaciones para salir de la ciudad, otro te encontrabas con que en la habitación del hotel te habían puesto tiras de cinta adhesiva en las ventanas por si había detonaciones, y otro un restaurante cerraba hasta que pasara todo. Y a pesar de que, desde la distancia, como periodista, eres un privilegiado que marcharías al cabo de unos días, veías en los ojos de la gente el miedo por la incertidumbre de un mundo que efectivamente
se descomponía y la angustia por si habría más o menos muertos.
Ojalá que aquí, cuando pase todo, nos hayamos preocupado más las dificultades del confinamiento y por qué objetos son
realmente esenciales, que no por ver como el coronavirus se lleva la vida de mucha gente.



diumenge, 23 de febrer del 2020

PSOE i PODEMOS, DISCREPÀNCIES EN IMMIGRACIÓ. Analitzo al Periódico les discrepàncies entre els dos partits del govern central pel que fa a les devolucions en calent, les ganivetes de les tanques de Ceuta i Melilla i la llei d'asil





La immigració està sent el primer motiu de discrepàncies en el govern del PSOE i Podem, al fer-se enrere el ministre Fernando Grande Marlaska de propostes que defensava el PSOE fins fa unes setmanes, a més de proposar una reforma de la llei d’asil que l’endureix. El PSOE prometia derogar les devolucions en calent, legalitzades en la ‘llei mordassa’, i retirar els tallants de les tanques de Ceuta i Melilla.

Les devolucions en calent consisteixen a tornar al Marroc a qui la Guàrdia Civil captura tot just saltar, sense identificar-los, ni atendre’ls mèdicament, ni obrir-los un expedient de devolució, ni donar la possibilitat de sol·licitar asil. Devolucions que la Unió Europea considerava il·legals. Per això Espanya va ser condemnada pel Tribunal Europeu de Drets Humans el 2017, a causa de la devolució de dos immigrants a Melilla el 2014. El Tribunal va considerar que, al ser una expulsió sense identificar els afectats ni donar-los opció a recórrer ni a sol·licitar asil, vulnerava el Conveni Europeu de Drets Humans.

Però el Govern del PP va recórrer, i el mateix Tribunal d’Estrasburg, fent un gir de 180 graus, la setmana passada va revocar la seva sentència al·legant que a l’haver accedit a Espanya de manera violenta i al no haver intentat sol·licitar l’asil en el consolat espanyol al Marroc o al lloc fronterer espanyol, la devolució en calent no vulnerava la Convenció Europea de Drets Humans. Resolució plena de falsedats, ja que per accedir al lloc fronterer espanyol per sol·licitar asil primer cal passar el marroquí, cosa que la majoria de subsaharians no poden fer al no tenir passaport. I l’accés d’un indocumentat a l’interior d’un consolat espanyol en la majoria d’ocasions resulta impossible. Canvi de criteri que sembla fet per acontentar les demandes de la ultradreta que creix i donar la raó als governs partidaris de tallar en sec un hipotètic nou flux de refugiats com el del 2015 i que ja han aixecat o es plantegen aixecar tanques frontereres.     


I si la legitimació d’Estrasburg a les devolucions en calent està sent esgrimida pel PSOE per no derogar-les, l’altra proposta electoral del PSOE, retirar les concertines, està quedant en l’aire mentre el Marroc, a la frontera amb Ceuta, amb la col·laboració espanyola, està aixecat una tercera tanca en la qual s’estan col·locant tallants. Però les discrepàncies entre el PSOE i Podem en matèria d’immigració van aflorar també dimecres passat amb la proposta del Ministeri de l’Interior d’endurir la llei d’asil. Si bé el veritablement rellevant de l’aplicació del dret d’asil a Espanya no ha sigut fins ara tant el redactat de la llei com el fet que només reconegui aquest dret al 5% dels qui el sol·liciten (més enllà que a la majoria de veneçolans que ho fan, se’ls concedeix un permís de residència per motius humanitaris). Però la immensa majoria dels qui sol·liciten asil procedents de l’Àfrica o Àsia veuen rebutjada la seva sol·licitud.

PSOE Y PODEMOS, DISCREPANCIAS EN INMIGRACIÓN
Xavier Rius Sant, 23/ 24 de febrero de 2020
 Leer en castellano en El Periódico
La inmigración está siendo el primer motivo de discrepancias en el gobierno del PSOE y Podemos, al echarse atrás el ministro Fernando Grande Marlaska de propuestas que defendía el PSOE hasta hace unas semanas, además de proponer una reforma de la ley de asilo que la endurece. El PSOE prometía derogar las devoluciones en caliente, legalizadas en la 'ley mordaza', y retirar las cuchillas de las vallas de Ceuta y Melilla.

Las devoluciones en caliente consisten en devolver a Marruecos a quienes la Guardia Civil captura nada más saltar, sin identificarlos, ni atenderlos médicamente, ni abrirles un expediente de devolución, ni dar la posibilidad de solicitar asilo. Devoluciones que la Unión Europea consideraba ilegales. Por ello España fue condenada por Tribunal Europeo de Derechos Humanos en 2017, a causa de la devolución de dos inmigrantes en Melilla en 2014. El Tribunal consideró que, al ser una expulsión sin identificar a los afectados ni darles opción a recurrir ni a solicitar asilo, vulneraba el Convenio Europeo de Derechos Humanos.

Pero el Gobierno del PP  recurrió, y el mismo Tribunal de Estrasburgo, dando un giro de 180 grados, la semana pasada revocó su sentencia alegando que al haber accedido a España de manera violenta y no habiendo intentado solicitar el asilo en el consulado español en Marruecos o en el puesto fronterizo español, la devolución en caliente no vulneraba la Convención Europea de Derechos Humanos. Fallo repleto de falsedades, dado que para acceder al puesto fronterizo español para solicitar asilo primero hay que pasar el marroquí, cosa que la mayoría de subsaharianos no pueden hacer al carecer de pasaporte. Y el acceso de un indocumentado al interior de un consulado español en la mayoría de ocasiones resulta imposible. Cambio de criterio que parece hecho para contentar las demandas de la ultraderecha que crece y dar la razón a los gobiernos partidarios de cortar por lo sano un hipotético nuevo flujo de refugiados como el de 2015 y ya han levantado o se plantean levantar vallas fronterizas.    


Y si la legitimación de Estrasburgo a las devoluciones en caliente está siendo esgrimida por el PSOE para no derogarlas, la otra propuesta electoral del PSOE, retirar las concertinas, está quedando en el aire mientras Marruecos, en la frontera con Ceuta, con la colaboración española, está levantado una tercera valla en la que se están colocando cuchillas. Pero las discrepancias entre el PSOE y Podemos en materia de inmigración afloraron también el pasado miércoles con la propuesta del Ministerio del Interior de endurecer la ley de asilo. Si bien lo verdaderamente relevante de la aplicación del derecho de asilo en España no ha sido hasta ahora tanto el redactado de la ley como el hecho que solo reconozca este derecho al 5% de quienes lo solicitan (más allá que a la mayoría de venezolanos que lo hacen, se les concede un permiso de residencia por motivos humanitarios). Pero la inmensa mayoría de quienes solicitan asilo procedentes de África o Asia ven rechazada su solicitud. 



Leer en El Periódico de Extremadura.


PSOE i Podem, discrepàncies en immigració