diumenge, 10 d’octubre del 2021

Democracia Nacional i La Falange-FE convoquen 12 d'octubre a Montjuïc. La manifestació de Plaça Catalunya s'ha dividit amb Vox i Somatemps, concentrant-se primer a Colón on faran un acte i pujar després per Les Rambles fins Pç Catalunya, mentre Catalunya Suma convoca a Passeig de Gràcia Provença per baixar fins a Plaça Catalunya on es farà un acte amb tots

Mentre La Falange-FE i Democracia Nacional convoquen el seu acte del 12 d'octubre a la Plaça Espanya per pujar en manifestació a la Plaça Sant Jordi de Montjuïc, on faran els parlaments com cada any, l'altra manifestació que habitualment començava a Passeig de Gràcia Provença per fer els parlament a Pç Catalunya s'ha dividit. Vox, Denaes i Somatemps es concentraran al monument a Colón on faran una ofrena i parlaments a les 11 per pujar després Rambles amunt cap a Plaça Catalunya on es fa el segon acte, mentre Catalunya Suma (propera al regidor del PP, Josep Bou) convoca a Passeig de Gràcia Provença, per baixar cap a Plaça Catalunya on convergiran els dos grups.   

El Frente Nacional Identitario-Partido Nacional Socialista Obreo Español, que l'any passat es va manifestar tres vegades al costat de Vox, anirà a l'acte de Montjuïc

 



                                     




DN i La Falnge-FE amb altres grups com el Frente Nacional Identitario-Partido Nacional Socialista Obrero Español a Montjuïc. Falange Española de las JONS que habitualment anava a Pç Catalunya Passeig de Gràcia no ha dit on anirà.


 

dimarts, 5 d’octubre del 2021

Vox realiza este fin de semana en Madrid su Fiesta "Viva 21", en la que Abascal presentará su "Agenda España" en contraposición a la Agenda 2030 de las ONU. Actuará el rapero negacionista G.Babe, que interpretará sus temas anti vacunas como el de su vídeoclip "Los días finales" en el que canta "lucharé hasta el final como en Berlín" y se escucha la voz del negacionista del Holocausto, Pedro Varela, denunciando la conspiración mundialista y farmaceútica


Este sábado y domingo Vox realizará en el recinto ferial Ifema de Madrid, su Fiesta multitudinaria Viva España 21, La España En Pie. No se trata de un nuevo Vistalegre, dado que a diferencia de los tres eventos y congresos que Vox realizó allí estos tres años, no se ha planteado ninguna modificación de estatutos ni nombramiento de cargos para que sean aprobados por aclamación a la búlgara. Es sencillamente un fin de semana de actos políticos y culturales que tendrán su epicentro en la intervención de Santiago Abascal domingo a medidodía, en la que presentará su Agenda España en contraposición de la Agenda 2030 de Naciones Unidas.

Este evento se celebra en un momento en que Vox desancomplejadamente ha asumido las tesis antivacunas y anti pasaporte Covid, sabiendo que hay millones de españoles que niegan a vacunarse y asumen con más o menos matices la teorías conpiroparanoicas de la pandemia que ven en la presión por vacunarse la mano negra de poderes oscuros. Negativa a vacunarse y al pasaporte Covid muy extendida en personas de todo el abanico ideológico. Si Vox supo ganarse con éxito en votos de sectores dispares discrepantes a las políticas de género o la prohibición de los toros,  ahora desea atraerse esa amalgaba transeversal de esotericos, ecologistas iluminados, ex simpatizantes de extrema izquierda y conspiranoicos que ven la mano negra de Soros y los lobies farmaceúticos detrás de la pandemia. 

Después que la diputada Macarena Olona publicara ingenuamente en Twitter en julio una foto suya vacunándose, fueron muchas las voces se alzaron en el entorno de Vox en contra de la vacunación. Desde entonces los diputados de Vox se niegan a afirmar si se han vacunado o no, posicionándose el partido contra la vacunación obligatoria y la imposición del pasaporte Covid para entrar en determinados recintos. Si hace diez meses Vox y su entorno de comunicadores ultras se sumaron al rechazo a las restricciones y cierres de actividades, ahora con Santiago Abascal a la cabeza, avalan las campañas contra la vacunación y las restricciones de acceso a quienes no se hayan vacunado.   

La polémica por la defensa de Vox a la negativa a vacunarse tomó más notoriedad con la entrevista del 17 de septiembre que le hizo el periodista Federico Jiménez Losantos, hasta entonces cercano a Vox. Losantos  preguntó a Abascal  si se había vacunado. "No voy a contestar a esa pregunta", le replicó Santiago Abascal, algo molesto. "Yo me niego a declarar sobre un asunto de salud en público", afirmó mientras se caía del caballo y se indignava Losantos, ferviente partidario de la vacunación. Y desde entonces diversos diputados de Vox profesionales de la sanidad como Ignacio Garriga o la diputada en el Parlament de Catalunya, María Elena García Fuster, han defendido la libertad a no vacunarse y se han posicionado contra el pasaporte Covid y las restricciones.

ACTUARÁ EL RAPERO G.BABE QUE EN SU VIDEOCLIP ALABA LA LUCHA DE HITLER Y REPRODUCE UN DISCURSO DEL EDITOR NAZI, PEDRO VARELA

Y para dejar clara esta posición, el sábado a las 20 horas, actuará en la fiesta de Viva 21 en Ifema el rapero G.Babe el cual canta contra el nuevo orden mundial, el globalismo y la vacunación obligatoria. En su nuevo tema "Los días finales" ha cruzado líneas rojas, ya que en el minuto 2,21 canta que "lucharé hasta el final como en Berlín", glorificando la resistencia de Hitler ante los aliados. 

La canción acaba con un discurso de fondo del editor negacionista del Holocausto, Pedro Varela, a partir del minuto 4.15 del videoclip. Varela dice"Quién domina el lenguaje domina también el pensamiento, cuando las naciones entren decadencia habrá una gobernaza mundial... Una autoridad que nos dirá cuantas vacunas nos hemos de poner... Ahora depués de implementar dos vacunas para cada persona Fayser ya ha dicho que hay que poner otra vacuna en otoño y el año que vien dirá que hay que poner un par de vacunas más. Exactamente igual que con los ordenadores de Microsoft. Cada año tienes que comprar un programa anivirus porque el programa antivitus del año pasado ha quedado obsoleto... La industria farmaceútica forma parte  de este conglomerado por la gobernaza mundial"

(A partir del minuto 4,15 del videoclip se escucha la voz del editor neonazi, Pedro Varela, y en el 2,21  el rapero canta "lucharé hasta el final como en Berlín")


 


 

Tras este tuit, Vox rectificó y se negó a informar si sus diputados se vacunaban y el partido apoya la el derecho a negarse a vacunar.

dilluns, 20 de setembre del 2021

La manifestación del sábado en Chueca, convocada por las asociaciones vecinales ultras, con el apoyo de Juventud Nacional de España 2000, que pretende marcar perfil frente a Vox, Hacer Nación, DN, el Hogar Social y las Falanges, tensiona a la ultraderecha madrileña. Bastión Frontal, que se manifestó en febrero en la Almudena con Juventud Nacional, España 2000 y los grupos nacional-revolucionarios, no se sumó a la manifestación. España 2000, tras disolverse la federación Respeto a causa de Vox, radicaliza su mensaje marcando perfil, mientras Vox denuncia una inexistente conspiración para criminalizarlos

 

 

 Había una gran expectación en el amplio abanico de la ultraderecha para saber quién acudiría y cuánta gente participaría en la manifestación convocada con el  lema "No a la agendas 20-30, 20-50", para el sábado pasado en el barrio de Chueca de Madrid, por grupos vecinales ultras del ámbito nacional-revolucionario o neonazi y antiguos Ultras Sur, afines al histórico, Alberto Ayala de Cantalicio.  Manifestación a la que dio su apoyo España 2000 y su brazo juvenil, Juventud Nacional. Grupos que junto con Bastión Frontal organizaron el polémico Homenaje a la División Azul en la Almudena el pasado mes de febrero. 

Los convocantes de la manifestación en Chueca movilizaron unas trescientas personas que profirieron consignas contra las bandas latinas, la inmigración, los menores no acompañados y otras contrarias al colectivo LGTBI, como "fuera maricones de nuestros barrios" o "fuera sidosos de nuestros barrios". Consignas que han despertado una gran repulsa política y mediática y generán sanciones administrativas y el probable inico de una causa penal por un delito de incitación al odio, la violencia y la discriminación, tipificado en el artículo 510 de Código Penal.  

                         


Alberto Ayala de Cantalicio, impulsor de los grupos vecinales como el de San Blas-Canillejas.

Digo que había expectación en el seno de la ultradrerecha, dado que los grupos ajenos a Vox, están más divididos que nunca, siendo la unidad de acción del acto de la Almudena de febrero una advertencia de que podía forjarse una alianza con capacidad de agitación al margen del ya institucional Vox, y de grupos como Hacer Nación, Desperta, Hogar Social y ADÑ con Democracia Nacional y las Falanges. Pero Bastión Frontal no vio clara la convocatoria de España 2000 de nuevo radicalizada con José Luis Roberto al frente, y los de Ayala de Canlatalicio, e ignoró dicha convocatoria. Así una docena de los miembros más activos de Bastión asistieron a esa misma hora al acto que organizaba La Emboscadura, en el que al estilo de la llamada Teoría de la Herradura, intervenían juntos el catalán de Tarragona, embajador mundial del régimen estalinsita de Corea del Norte, Alejadro Cao de Benós, junto al también tarraconense, Juan Antonio Llopart. Ya se sabe, los de Bastión se manifestaron el pasado 20-N con el lema "Ni Fachas ni Rojos", y poco les faltó para reivindicar también la acción directa y la anti-política del anarquista Durruti, muerto tal vez por fuego "amigo" de Stalin, el 20 de noviembre de 1936, el mismo día que José Antonio Primo de Rivera. 

                                           





José Luis Roberto, presidente de España 2000, que tras la disolución de Respeto a causa de Vox, ha vuelto a los orígenes.

                             

El único grupo ajeno a España 2000, radicalizada tras la disolución de la Federación Respeto a causa de la irrupción de Vox, y a los grupos afines a Ayala de Cantalicio, como las asociaciones vecinales de San Blas Canillejas, Villamantilla, Coslada y San Fernando de Henares, Plataforma Cultural-ñ, la Plataforma por la Dignidad la Libertad y la Vida y el grupo Getafe NR (Nacional Revolucionario), fue el  partido Ley y Orden, POLE, que preside el ex policía, Gonzalo Chicharro, que no habiendo entrado sus dirigentes en Vox, buscan un espacio ahora junto a España 2000.   

Lo injustificable de las consignas reltivas a "maricones y sidosos" ha incomodado a Vox que  en boca de su feje de prensa, ha afirmado ver a las cloacas del estado y conspiraciones monclovitas detrás de al convocatoria y su autorización. En el mismo sentido se ha manifestado Abascal o Jorge Buxadé que lamentan que tras las imágenes de Chueca hay un plan para criminalizar a Vox y sus votantes.

Para mi la cosa es más sencilla. España 2000, que no obtuvo hace dos años concejales en la Comunitat Valenciana y perdió parte de sus concejales en el Corredor de Henares que marcharon a Hacer Nación, pese a mantener el gobierno municipal de Los Santos de la Humosa, desea marcar perfil, y lo hace junto a Ayala de Cantalicio, consiguiendo que se hable de ellos y volver a ser relevantes. Si más allá de las posibles sanciones legales o penales, saldrán beneficiados de la relevancia mediática, personalmente lo dudo y no creo que consigan aglutinar más militantes o simpatizantes en el dividido mundo de la ultraderecha española y madileña. 

            


Los de Bastión Frontal acudieron a este acto que se hacía a la misma hora en Madrid

 

dimecres, 15 de setembre del 2021

La ultraderecha se manifestará el sábado en Madrid, con la marca de asociaciones vecinales impulsadas por Alberto Ayala de Cantalicio y otros militantes ultras. España 2000 participará en la misma al sumarse como partido, mientras Bastión Frontal no ha anunciado si acudirán individualmente o como grupo


                                 

                                              
El sector de la ultraderecha madrileña, que mostró su capacidad de acción el pasado febrero en la Almudena, volverá a movilizarse el sábado en Madrid con la manifestación convocada en Chueca por la plataforma "Madrid Seguro", que agrupa a grupos que se presentan como asociaciones de vecinos  de San Blas-Canillejas, Pinar de Chamartín, Hortaleza, Coslada, San Fernado de Henares, Villamantina o Getafe. Tras estos grupos están destacados militantes ultras como el histórico Alberto Ayala de Cantalicio, que comenzó en los Ultras Sur, colaboró con el Hogar Social Madrid atrayendo a sus manifestaciones a cabezas rapados madrileños del ámbito nacional-revolucionario o NR , y fue uno de los organizadores del Homenaje a la División Azul del pasado mes de febrero en la Almudena. 
Mientras España 2000 y Juventud Nacional sí que se ha sumado a la convocatoria, Bastión Frontal no ha indicado si sus militantes acudirán individualmente sumándose a las pancartas de los colectivos vecinales o si acudiran como organización. Madrid Seguro realiza recogida de alimentos para españoles necesitados, al margen del Hogar Social Madrid, grupo que hace dos años perdió muchos de los apoyos en el seno de la ultraderecha madrileña.
                         

 

dimecres, 8 de setembre del 2021

L'Afganistan, 20 anys després de l'11-S. El Triangle

                                           

                                                                             

El Triangle, 8 de setembre de 2021

Xavier Rius Sant, periodista

Es compleixen vint anys dels atemptats de l’11-S que van tenir com a primera resposta l’ofensiva militar a l’Afganistan per capturar Bin Laden i fer fora el règim talibà que donava suport a Al-Qaida. Els Estats Units i la resta de països que, amb el vistiplau de l’ONU, van implicar-se en una missió militar, humanitària i política per construir un nou règim, s’han retirat d’una manera humiliant per l’equivocada estratègia de Joe Biden, i la voluntat d’aquest de complir el que va pactar a Qatar Donald Trump amb els talibans.

L’enfonsament de l’estat afganès, mentre molts dels que van creure en un nou Afganistan on es respectarien els drets humans i es donarien oportunitat a les dones intentaven agafar un avió en el caos de l’aeroport, ha generat dolor en els països occidentals que van creure en el que feien, van enviar-hi tropes, molts soldats hi van perdre la vida i van aportar-hi milions de dòlars per a la reconstrucció.

Mentre George Bush pare, el de la primera guerra de l’Iraq de 1991, feta amb el vistiplau de l’ONU, un cop expulsats de Kuwait els ocupants iraquians, va fer cas al general Norman Schwarzkopf quan tenia les tropes a punt d’ocupar Bagdad, que va aconsellar retirar-se, en no haver-hi ni un mandat, ni un pla per administrar l’Iraq si s’eliminava Saddam Hussein, George Bush fill, un any i mig després l’11-S, sense el mandat de l’ONU, va fer el contrari i va dissoldre temeràriament l’estat iraquià.

Amb els talibans derrotats i Bin Laden fugit, George Bush fill i els falcons de la Casa Blanca Donald Rumsfeld i Dick Cheney van inventar-se la història que Saddam Hussein tenia armes de destrucció massiva i col·laborava amb Al-Qaida per envair l’Iraq. Mentre a l’Afganistan els EUA i l’ONU comptaven amb els senyors de la guerra i els líders tribals per crear una nova administració allà on els talibans no havien deixat res, Bush fill va ocupar l’Iraq sense el vistiplau de l’ONU, i va dissoldre l’estat iraquià, des de l’exèrcit fins a la policia, el sistema judicial i l’administració municipal, provocant un caos que només va servir per alimentar la insurgència i una nova guerra. Una insurgència que mutaria. I un insurgent, Abu Bakr al-Baghdadi, que havia estat empresonat el 2004 per les forces americanes a Camp Bucca, un cop alliberat va ser qui va crear el grup l’Estat Islàmic que actuaria també a Síria, i trencaria amb Al-Qaida per considerar-la massa tova.

Són diverses les causes de la ràpida victòria talibana aconseguida mentre l’Estat afganès es dissolia ell sol. Però la manera que Trump va pactar amb els talibans, menyspreant el Govern de Kabul, va debilitar encara més un Estat que no es podia sostenir per ell sol, per tres motius. Un era el tribalisme que fa que molts ciutadans sentin la fidelitat al seu grup per sobre de la lleialtat i el sentiment de pertinència a l’Estat comú. Aquest tribalisme o comunitarisme, com passa als eternament bloquejats Bòsnia i el Líban, és camp adobat per a la corrupció que mina encara més la necessària credibilitat dels ciutadans en l’Estat. La segona és que l’Afganistan se sostenia econòmicament gràcies al 40% del PIB que prové dels ajuts estrangers. Una economia que depèn del ajuts no pot caminar sola. I la tercera és que la principal font d’ingressos de l’Afganistan és l’opi, un mercat incompatible amb la transparència, i necessita la corrupció i el tribalisme per continuar fluint. Tot i això, molts creien que malgrat que part de l’ajuda es perdés pel camí, malgrat no ser clar i productiu com el Pla Marshall a Europa després de la Segona Guerra Mundial, valia la pena continuar fent-ho perquè no hi havia alternativa.

                              


Sense saber quin sistema governarà l’Afganistan, entre altres motius perquè els talibans no tenen ni idea com fer-ho, els EUA, que van pactar amb ells a Doha, diuen que han canviat i es coordinaran amb ells per combatre el terrorisme de la seva mutació, l’Estat Islàmic. Mentre Europa, que tem un nou èxode de refugiats, diu que sense reconèixer el règim, s’ha de mantenir l’ajuda i desbloquejar els fons retinguts perquè l’economia torni a fluir. Els talibans voldrien l’ajut de tecnòcrates i funcionaris turcs, saudites, qatarians o xinesos per posar en marxa l’administració i l’economia. Però, no ens enganyem, l’economia de l’Afganistan depèn de l’opi. I mentre les drogues siguin il·legals a la major part del món, el seu comerç i la corrupció que genera seran incompatibles amb qualsevol intent de crear un Estat sòlid.


                             

diumenge, 5 de setembre del 2021

La Fiscalia de Tarragona demana 3 anys de presó a l'ex dirigent de Democracia Nacional Joven, Juande Haro, i per un altre militant per les seves intervencions en el canal de ràdio digital que tenia DNJ

                         



La Fiscalia de Delictes d'Odi de Tarragona demana 3 anys de presó i inhabilitació pel sufragi passiu, i 4.000 euros de multa, per l'ex dirigent de Democracia Nacional Joven, Juan de Haro i un altre ex membre de l'organització, per diverses afirmacions fetes en el programa Rebélate del canal de radio digital d'aquest grup. El Jutjat d'Instrucció número 1 de l'Audiència Provincial de Tarragona ha decretat l'apertura del judici oral, que s'haurà de celebrar els propers mesos. El Fiscal li atribueix un delicte d'incitació o provocació a l'odi, la violència i la discriminació, tipificat en l'article 510 del Codi Penal. De Haro ja va ser jutjat fa un any per unes altres declaracions en aquest canal de ràdio digital, en les que afirmava que calien més accions com l'atac de Blanquerna i va ser absolt.

Juan de Haro té diverses causes pendents de judici, entre les que destaca la referent a la campanya contra la mesquita del carrer Japó de Barcelona, per la que la fiscalia li demana 6 anys de presó. Causa penal en la que també estan processats altres onze militants de Democracia Nacional.  Sigui per la reiteració de causes judicials i judicis pendents, sigui per l'abandonament de la militància d'alguns dels seus dirigents, Democracia Nacional ara està de fet inactiva a Catalunya.

                                                        
Juan de Haro




diumenge, 29 d’agost del 2021

El Hogar Social Madrid ocupa de nuevo la antigua sede del Nodo de RTVE, del que fue desalojado en noviembre de 2016. El grupo que estaba desde enero de 2020 en la calle Julián Romea, alojando y dando alimentos a ciudadanos españoles, ha estado estos últimos meses poco activo. La irrupción de Bastión Social ocupando parte de su espacio de agitación, le restó militantes. La lideresa del HSM lamenta en un vídeo que el Gobierno dé ayudas y vivienda a los refugiados que llegan (de Afganistán) "haciendo gala del desprecio que sienten hacia nuestra gente"

                                          

La lideresa del HSM anunciando el retorno al edicio de RTVE

(Actualizado, lunes 30 de agosto: Esta tarde la Policía Nacional ha detenido a Melisa Domínguez y otros dos miembros del HSM por la ocupación del edificio propiedad de RTVE

(Actualizado, martes 31: Tras pasar la noche detenidos y declarar ante el juez, han quedado en libertad)

El Hogar Social Madrid, tras unas semanas aparentemente poco activo, ha ocupado este mediodía de nuevo el edifico de RTVE, antigua sede del NODO de la calle Joaquín Costa, del fue desalojado el 23 de noviembre de 2016. Hasta esta mañana su sede era  un edificio más pequeño de la calle Julián Romea 13 en el distrito de Chamberí.  La líder del HSM, Melisa Domínguez Ruiz,  ha publicado esta tarde un vídeo en Instagram, Twitter y Facebook en el que informan del retorno a dicho edificio. Realizan esta acción, según dicen, para continuar con su labor de acoger y dar alimentos a españoles necesitados (no a inmigrantes, ni a inmigrantes nacionalizados) para protestar por el hecho que "el Gobierno emplea sus esfuerzos en ofrecer vivienda gratuita y ayudas económicas a inmigrantes y refugiados que llegan, haciendo gala, una vez más, del desprecio que sienten hacia nuestra gente y el servilismo que ejercen, sin embargo, con quienes vienen de fuera".  Aunque no los cita, al afirmar que se da vivienda y ayudas a refugiados que llegan se supone que se refiere a los afganos llegados los últimos diez días.

               


Edificio ocupado de nuevo hoy

EL Hogar Social Madrid Ramiro de Ledesma surgió en junio de 2014, cuándo militantes y ex militantes de grupos ultras, socialpatriotas, neonazis o cercanos a hooligans de Ultras Sur o Suburbios Firm y ex miembros del MSR ocuparon un edificio en el barrio de Tetuán, con el ánimo de aplicar en Madrid una experiencia similar a la Casa Pound de Roma. El local que han abandonado hoy sin intervención policial en Chamberí, era su décima sede. 

El HSM con Melisa Domínguez como presidenta, culminó su legalización como partido político en febrero de 2019, tramites iniciados meses antes con la intención de presentarse a las elecciones municipales y autonómica madrileñas de junio de 2019. Pero la irrupción de Vox les dejó sin espacio y renunció a hacerlo y estos meses había perdido relevancia ya que el nuevo grupo  Bastión Frontal ocupó parte de su espacio de agitación antisitesma y le restó militantes como se vio en protesta que realizóel 28 de noviembre del año pasado, en la que pretendía rodear el Palacio de la Moncloa, y sólo movilizó medio centenar de personas. Se especulaba sobre su continuidad, más cuando las las dos Falanges unidas por un lado y Bastión Frontal por otro, este último año han conseguido movilizar a más seguidores del ámbito ultra o nacional revolucionario.

Cuando se legalizó como partido, con Melisa Domínguez como presidenta y sede legal en Granada, se comentaba que una vez legalizados, tal vez abandonarían las ocupaciones de edificios por el desgaste que representaba cada desalojo y nueva ocupación, y tal vez alquilarían un local.   


 

Melisa Domínguez militó anteriormente el el MSR


 Ficha del Registro de Partidos. El HSM pensaba presentarse a las pasadas municipales y autonómicas pero la irrupción de Vox les dejó sin espacio

dissabte, 28 d’agost del 2021

Emirat talibà inclusiu? Analitzo al Punt Avui el nou marc polític a l'Afganistán amb el talibans que volen el suport d'ex dirigents com Karzai o Abdul·là


Els talibans ja van entrar a Kabul el 1996, vistos inicialment per molts com uns alliberadors després de la incapacitat del senyors de la guerra de gestionar el país durant quatre anys. Els talibans, enfront del tribalisme ètnic dels senyors de la guerra, pretenien unificar els ciutadans amb un islam rigorós que discriminava les dones i volia retornar la societat al segle VII i segregava els xiïtes. I ara hi han tornat enfront d’un exèrcit que es negava a combatre’ls per la poca fe dels soldats en la república que havien de defensar.

Amb el president Ashaf Ghani fugitiu, s’han quedat al país els altres dos polítics més importants. L’expresident paixtu Hamid Karzai i el tadjik Abdul·là Abadul·là. Quan Karzai i Abdul·là van competir per la presidència el 2009, Abdul·là denuncià que Karzai havia manipulat el resultat. El 2014 Abdul·là competí per la presidència amb Ashraf Ghani i també denuncià irregularitats, si bé finalment s’integrà en el govern. I fa dos anys Abdul·là es tornà a presentar, competint de nou amb Ghani, i tant Ghani com Abdul·là es proclamaren vencedors i van fer la seva pròpia cerimònia de jurament del càrrec. Finalment, pressionat pels Estats Units, Abdul·là va reconèixer Ghani com a president. I amb Donald Trump i la CIA negociant amb els talibans d’esquenes al govern afganès la retirada de les tropes, amb un acord que establia que no s’atacaria els exèrcits d’ocupació mentre es retiraven, però deixava oberta la porta a continuar combatent l’exèrcit nacional, es nomenà Abdul·là cap del Consell Suprem de Reconciliació Nacional, organisme que havia d’articular alguna forma de govern postocupació que fos inclusiva també amb els talibans i els paixtuns que s’havien sentit discriminats. I més enllà que els talibans utilitzin la bandera blanca de l’Emirat Islàmic de l’Afganistan, els seus líders s’han reunit diverses vegades amb Abdul·là i Karzai, que demanen que el nou govern sigui inclusiu. Com també ho demana el líder tadjik Ahmad Massoud, que resisteix a la vall del Panjshir.


Els talibans per si sols són incapaços de governar i recuperar el suport de les institucions financeres internacionals. Qatar, la Xina i el Pakistan diuen que no són com fa vint anys i que necessiten la benedicció de Karzai i Abdul·là. Però realment no sabem quin lideratge s’imposarà ni tampoc com s’articula un emirat teocràtic amb tecnòcrates occidentalitzats com Karzai i funcionaris formats als EUA. De moment, però, com vam veure dijous amb els atemptats, hi ha un altre dubte. La capacitat d’Estat Islàmic per atemptar i si els combatents talibans acceptaran la nova pell dels seus líders, i més quan, més enllà de les poc creïbles paraules de Joe Biden dient que es perseguirà els autors dels atemptats de l’aeroport, saben que no hi haurà cap policia mundial disposada a implicar-se com fa vint anys en una persecució per les coves de Tora Bora.

 
Xavier Rius Sant, periodista

El Punt Avui, dissabte 28 d'agost de 2021 

No es pot entendre la situació en què està l’Afganistan, amb els talibans controlant el país en haver-se enfonsat en pocs dies l’estat afganès mentre es retiraven les tropes dels Estats Units, sense prendre consciència de la magnitud del desastre de gestió pública feta aquest anys per les autoritats afganeses i la descomunal corrupció que hi havia al país. Ni els EUA ni ningú podien construir una democràcia occidental a força de bombardejos i de milions de dòlars que es perdien pel camí, i va ser un error la manera com Trump va acordar amb els talibans una retirada, que va deslegitimar encara més les institucions i l’exèrcit nacional. Però tampoc es podia construir ni una democràcia, quan molts dels seus líders no acceptaven les regles del joc.

 Els talibans ja van entrar a Kabul el 1996, vistos inicialment per molts com uns alliberadors després de la incapacitat del senyors de la guerra de gestionar el país durant quatre anys. Els talibans, enfront del tribalisme ètnic dels senyors de la guerra, pretenien unificar els ciutadans amb un islam rigorós que discriminava les dones i volia retornar la societat al segle VII i segregava els xiïtes. I ara hi han tornat enfront d’un exèrcit que es negava a combatre’ls per la poca fe dels soldats en la república que havien de defensar.

 

                                                            

Amb el president Ashraf Ghani fugitiu, s’han quedat al país els altres dos polítics més importants d'Afghanistan. L’expresident paixtu Hamid Karzai i el tadjik Abdul·là Abadul·là. Quan Karzai i Abdul·là van competir per la presidència el 2009, Abdul·là denuncià que Karzai havia manipulat el resultat. El 2014 Abdul·là competí per la presidència amb Ashraf Ghani i també denuncià irregularitats, si bé finalment s’integrà en el govern. I fa dos anys Abdul·là es tornà a presentar, competint de nou amb Ghani, i tant Ghani com Abdul·là es proclamaren vencedors i van fer la seva pròpia cerimònia de jurament del càrrec. Finalment, pressionat pels Estats Units, Abdul·là va reconèixer Ghani com a president. I amb Donald Trump i la CIA negociant amb els talibans d’esquenes al govern afganès la retirada de les tropes, amb un acord que establia que no s’atacaria els exèrcits d’ocupació mentre es retiraven, però deixava oberta la porta a continuar combatent l’exèrcit nacional, es nomenà Abdul·là cap del Consell Suprem de Reconciliació Nacional, organisme que havia d’articular alguna forma de govern postocupació que fos inclusiva també amb els talibans i els paixtuns que s’havien sentit discriminats. I més enllà que els talibans utilitzin la bandera blanca de l’Emirat Islàmic de l’Afganistan, els seus líders s’han reunit diverses vegades amb Abdul·là i Karzai, que demanen que el nou govern sigui inclusiu. Com també ho demana el líder tadjik Ahmad Massoud, que resisteix a la vall del Panjshir.

Els talibans per si sols són incapaços de governar i recuperar el suport de les institucions financeres internacionals. Qatar, la Xina i el Pakistan diuen que no són com fa vint anys i que necessiten la benedicció de Karzai i Abdul·là. Però realment no sabem quin lideratge s’imposarà ni tampoc com s’articula un emirat teocràtic amb tecnòcrates occidentalitzats com Karzai i funcionaris formats als EUA. De moment, però, com vam veure dijous amb els atemptats, hi ha un altre dubte. La capacitat d’Estat Islàmic per atemptar i si els combatents talibans acceptaran la nova pell dels seus líders, i més quan, més enllà de les poc creïbles paraules de Joe Biden dient que es perseguirà els autors dels atemptats de l’aeroport, saben que no hi haurà cap policia mundial disposada a implicar-se com fa vint anys en una persecució per les coves de ToraBora 


No es pot entendre la situació en què està l’Afganistan, amb els talibans controlant el país en haver-se enfonsat en pocs dies l’estat afganès mentre es retiraven les tropes dels Estats Units, sense prendre consciència de la magnitud del desastre de gestió pública feta aquest anys per les autoritats afganeses i la descomunal corrupció que hi havia al país. Ni els EUA ni ningú podien construir una democràcia occidental a força de bombardejos i de milions de dòlars que es perdien pel camí, i va ser un error la manera com Trump va acordar amb els talibans una retirada, que va deslegitimar encara més les institucions i l’exèrcit nacional. Però tampoc es podia construir ni una democràcia, quan molts dels seus líders no acceptaven les regles del joc.

No es pot entendre la situació en què està l’Afganistan, amb els talibans controlant el país en haver-se enfonsat en pocs dies l’estat afganès mentre es retiraven les tropes dels Estats Units, sense prendre consciència de la magnitud del desastre de gestió pública feta aquest anys per les autoritats afganeses i la descomunal corrupció que hi havia al país. Ni els EUA ni ningú podien construir una democràcia occidental a força de bombardejos i de milions de dòlars que es perdien pel camí, i va ser un error la manera com Trump va acordar amb els talibans una retirada, que va deslegitimar encara més les institucions i l’exèrcit nacional. Però tampoc es podia construir ni una democràcia, quan molts dels seus líders no acceptaven les regles del joc.

Els talibans ja van entrar a Kabul el 1996, vistos inicialment per molts com uns alliberadors després de la incapacitat del senyors de la guerra de gestionar el país durant quatre anys. Els talibans, enfront del tribalisme ètnic dels senyors de la guerra, pretenien unificar els ciutadans amb un islam rigorós que discriminava les dones i volia retornar la societat al segle VII i segregava els xiïtes. I ara hi han tornat enfront d’un exèrcit que es negava a combatre’ls per la poca fe dels soldats en la república que havien de defensar.

Amb el president Ashaf Ghani fugitiu, s’han quedat al país els altres dos polítics més importants. L’expresident paixtu Hamid Karzai i el tadjik Abdul·là Abadul·là. Quan Karzai i Abdul·là van competir per la presidència el 2009, Abdul·là denuncià que Karzai havia manipulat el resultat. El 2014 Abdul·là competí per la presidència amb Ashraf Ghani i també denuncià irregularitats, si bé finalment s’integrà en el govern. I fa dos anys Abdul·là es tornà a presentar, competint de nou amb Ghani, i tant Ghani com Abdul·là es proclamaren vencedors i van fer la seva pròpia cerimònia de jurament del càrrec. Finalment, pressionat pels Estats Units, Abdul·là va reconèixer Ghani com a president. I amb Donald Trump i la CIA negociant amb els talibans d’esquenes al govern afganès la retirada de les tropes, amb un acord que establia que no s’atacaria els exèrcits d’ocupació mentre es retiraven, però deixava oberta la porta a continuar combatent l’exèrcit nacional, es nomenà Abdul·là cap del Consell Suprem de Reconciliació Nacional, organisme que havia d’articular alguna forma de govern postocupació que fos inclusiva també amb els talibans i els paixtuns que s’havien sentit discriminats. I més enllà que els talibans utilitzin la bandera blanca de l’Emirat Islàmic de l’Afganistan, els seus líders s’han reunit diverses vegades amb Abdul·là i Karzai, que demanen que el nou govern sigui inclusiu. Com també ho demana el líder tadjik Ahmad Massoud, que resisteix a la vall del Panjshir.

Els talibans per si sols són incapaços de governar i recuperar el suport de les institucions financeres internacionals. Qatar, la Xina i el Pakistan diuen que no són com fa vint anys i que necessiten la benedicció de Karzai i Abdul·là. Però realment no sabem quin lideratge s’imposarà ni tampoc com s’articula un emirat teocràtic amb tecnòcrates occidentalitzats com Karzai i funcionaris formats als EUA. De moment, però, com vam veure dijous amb els atemptats, hi ha un altre dubte. La capacitat d’Estat Islàmic per atemptar i si els combatents talibans acceptaran la nova pell dels seus líders, i més quan, més enllà de les poc creïbles paraules de Joe Biden dient que es perseguirà els autors dels atemptats de l’aeroport, saben que no hi haurà cap policia mundial disposada a implicar-se com fa vint anys en una persecució per les coves de Tora Bora.

Els talibans ja van entrar a Kabul el 1996, vistos inicialment per molts com uns alliberadors després de la incapacitat del senyors de la guerra de gestionar el país durant quatre anys. Els talibans, enfront del tribalisme ètnic dels senyors de la guerra, pretenien unificar els ciutadans amb un islam rigorós que discriminava les dones i volia retornar la societat al segle VII i segregava els xiïtes. I ara hi han tornat enfront d’un exèrcit que es negava a combatre’ls per la poca fe dels soldats en la república que havien de defensar.

Amb el president Ashaf Ghani fugitiu, s’han quedat al país els altres dos polítics més importants. L’expresident paixtu Hamid Karzai i el tadjik Abdul·là Abadul·là. Quan Karzai i Abdul·là van competir per la presidència el 2009, Abdul·là denuncià que Karzai havia manipulat el resultat. El 2014 Abdul·là competí per la presidència amb Ashraf Ghani i també denuncià irregularitats, si bé finalment s’integrà en el govern. I fa dos anys Abdul·là es tornà a presentar, competint de nou amb Ghani, i tant Ghani com Abdul·là es proclamaren vencedors i van fer la seva pròpia cerimònia de jurament del càrrec. Finalment, pressionat pels Estats Units, Abdul·là va reconèixer Ghani com a president. I amb Donald Trump i la CIA negociant amb els talibans d’esquenes al govern afganès la retirada de les tropes, amb un acord que establia que no s’atacaria els exèrcits d’ocupació mentre es retiraven, però deixava oberta la porta a continuar combatent l’exèrcit nacional, es nomenà Abdul·là cap del Consell Suprem de Reconciliació Nacional, organisme que havia d’articular alguna forma de govern postocupació que fos inclusiva també amb els talibans i els paixtuns que s’havien sentit discriminats. I més enllà que els talibans utilitzin la bandera blanca de l’Emirat Islàmic de l’Afganistan, els seus líders s’han reunit diverses vegades amb Abdul·là i Karzai, que demanen que el nou govern sigui inclusiu. Com també ho demana el líder tadjik Ahmad Massoud, que resisteix a la vall del Panjshir.

Els talibans per si sols són incapaços de governar i recuperar el suport de les institucions financeres internacionals. Qatar, la Xina i el Pakistan diuen que no són com fa vint anys i que necessiten la benedicció de Karzai i Abdul·là. Però realment no sabem quin lideratge s’imposarà ni tampoc com s’articula un emirat teocràtic amb tecnòcrates occidentalitzats com Karzai i funcionaris formats als EUA. De moment, però, com vam veure dijous amb els atemptats, hi ha un altre dubte. La capacitat d’Estat Islàmic per atemptar i si els combatents talibans acceptaran la nova pell dels seus líders, i més quan, més enllà de les poc creïbles paraules de Joe Biden dient que es perseguirà els autors dels atemptats de l’aeroport, saben que no hi haurà cap policia mundial disposada a implicar-se com fa vint anys en una persecució per les coves de Tora Bora.

dijous, 19 d’agost del 2021

KABUL, LA IMATGE D'UN FRACÀS. El Triangle

           


Xavier Rius Sant, periodista, El Triangle

Dijous, 19 d'agost de 2021 

He de reconèixer que la caiguda de Kabul en mans dels talibans i el desgavell de l’aeroport m’ha afectat. Potser perquè coincideix amb el vintè aniversari dels atemptats de l’11 de setembre que ens van canviar com a societat i van canviar moltes coses. Potser perquè m’ha retornat al moment vital en que estava jo amb 42 anys i ara m’ho miro des de l’escepticisme dels 62. A primers d’agost, quan vaig tenir clar i així ho vaig afirmar en diversos mitjans, que la caiguda de Kabul seria molt més ràpida del que deia el president Biden i el Pentàgon, i la retirada dels Estats Units seria més caòtica que la de Saigon, vaig voler retornar emocionalment al 2001. I un vespre vaig rellegir fragments del llibre editat per la Fundació La Caixa “Afganistan, un història mil·lenària”, fet amb motiu de l’exposició que el Centre Cultural de la Caixa, llavors al Palau Macaya del Passeig de Sant Joan, que s’inaugurava el 3 d’octubre de 2001, exposició ideada després de la destrucció de l’11 de març de 2001 per part dels talibans dels Budes de Bamiyan, per La Caixa conjuntament amb el Museu Nacional d’Arts Asiàtiques de París que aportava algunes peces,

L’exposició i el llibre combinaven art, història, descripcions de les ètnies que l’habiten i explicacions de geopolítica sobre aquest país que es constituí com a tal el 1747, i que ni abans ni després cap imperi va aconseguir dominar, tampoc els britànics durant les guerres anglo-afganeses del segle XIX. També tenia diversos mapes, un dels quals, més a més d’indicar les zones on cada grup era majoritari: uzbeks, tadjiks, paixtuns, hazares xiïtes o turcmans, amb els seus vincles amb els estats veïns, marcava la línia de front de la Vall del Panshir, des d’on combatia als talibans el comandant Ahmad Massud. Massud va ser assassinat el 9 de setembre per dos membres d’Al Qaida i l’11 de setembre, tres setmanes abans de la inauguració de l’exposició de La Caixa, Osama Bin Laden des d’Afganistan feia atacar les Torres Bessones. Pocs dies després començava la guerra dels Estats Units i l’OTAN a l’Afganistan. No cal dir que l’exposició pensada només com un crit d’atenció per la destrucció dels Budes de Bamiyan, va esdevenir un èxit mundial.

Aquests dies per mi tristos de la caiguda de Kabul, també he retornat a un altre referent sobre aquest conflicte. Un referent televisiu, la sèrie Hospital de Campanya (Combat Hospital en anglès), que esta disponible a Movistar televisió. Producció canadenca-americana, feta el 2011, deu anys després de l’inici de la intervenció internacional al país, que va emetre TV3, que donava la visió humana del conflicte des del punt de vista d’un hospital de l’exercit canadenc a Kandahar, que atenia civils i militars, i mostrava també l’esforç del personal mèdic femení per educar sanitàriament a les dones afganes i intentar, amb la col·laboració d’una agent de policia afganesa, que aquestes poguessin superar les traves culturals imposats pels homes. Sèrie en la que l’actriu Michelle Borth, una de les meves muses eròtiques que ara intervé a Hawai 5-0, interpreta el paper de la cirurgiana Rebeca Gordon. Potser per retratar un hospital de militars canadencs, tenien una actitud més empàtica vers els civils afganesos que la que tindrien els membres d’una unitat mèdica del Estats Units. Però és evident que a l’Afganistan no hi va anar l’OTAN, l’ONU i nombroses ongs només per matar Bin Laden i destruir cèl·lules d’Al Qaida, sinó que es va dir a la població afganesa que se l’ajudaria a fer una societat democràtica i amb més oportunitats per les dones, on tothom fos escolaritzat.

Tant cert com que no es pot construir una democràcia a força de bombardejos, un element que ha dificultat molt la transformació de l’Afganistan ha estat el tribalisme i la corrupció que impregna la societat. 104 espanyols han mort a l’Afganistan en atacs o en accidents, i a diverses televisions espanyoles apareixen aquests dies vidues de policies nacionals i soldats espanyols morts, lamentant que tant dolor no hagi servit per res.

El president Ahsraf Ghani va fugir, però el vicepresident Amrullah Saleh, proclamant-se president en funcions, s’ha refugiat amb part del govern a la Vall del Panshir des d’on el fill del comandant Ahmad Manssud ha cridat a la resistència. L’ex president Hamid Karzai i l’ex primer ministre Abadullah Abadullah s’han reunit amb els líders talibans que voldrien la benedicció i col·laboració d’aquests dos pel nou govern de l’ara anomenat Emirat d’Afganistan i guanyar-se així un certa legitimitat. Uns talibans que diuen que han canviat i deixaran treballar i estudiar a les dones. No és un retorn a 2001 perquè ara hi ha internet i els joves són diferents als de llavors, a Kabul continuen emetent televisions independents molt crítiques amb els talibans i a les ciutats es fan manifestacions on la gent reivindica la bandera tricolor, front la blanca dels talibans, pel que el futur encara no està escrit. Falta encara l´últim avió i helicòpter abandonant Kabul, deixant a terra milers de persones que se senten  enganyades i traïdes. Aquella potser serà la última imatge d’un fracàs.

  


 

Kabul, la imagen de un fracaso

Leer en castellano en El Triangle 

Tengo que reconocer que la caída de Kabul en manos de los talibanes y el desbarajuste del aeropuerto me han afectado. Quizás porque coincide con el vigésimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre que nos cambiaron como sociedad y cambiaron muchas cosas. Quizás porque me ha devuelto al momento vital en que estaba yo con 42 años y ahora lo miro desde el escepticismo de los 62. A primeros de agosto, cuando tuve claro y así lo afirmé en varios medios, que la caída de Kabul sería mucho más rápida de lo que decía el presidente Biden y el Pentágono, y la retirada de los Estados Unidos sería más caótica que la de Saigón, quise volver emocionalmente al 2001. Y una tarde releí fragmentos del libro editado por la Fundación la Caixa «Afganistán, un historia milenaria», hecho con motivo de la exposición que el Centro Cultural de la Caixa, entonces en el Palau Macaya del Paseo de San Juan, que se inauguraba el 3 de octubre de 2001, exposición ideada tras la destrucción el 11 de marzo de 2001 por parte de los talibanes de los Budas de Bamiyán, por la Caixa conjuntamente con el Museo Nacional de Artes Asiáticas de París que aportaba algunas piezas,

La exposición y el libro combinaban arte, historia, descripciones de las etnias que la habitan y explicaciones de geopolítica sobre este país que se constituyó como tal en 1747, y que ni antes ni después ningún imperio logró dominar, tampoco los británicos durante las guerras anglo-afganas del siglo XIX. También tenía varios mapas, uno de los cuales, además de indicar las zonas donde cada grupo era mayoritario: uzbekos, tayikos, pastunes, hazaras chiíes o turcomanos, con sus vínculos con los estados vecinos, marcaba la línea de frente del valle del Panshir, desde donde combatía a los talibanes el comandante Ahmad Massoud. Masud fue asesinado el 9 de septiembre por dos miembros de Al Qaeda y el 11 de septiembre, tres semanas antes de la inauguración de la exposición de La Caixa, Osama Bin Laden desde Afganistán hacía atacar las Torres Gemelas. Pocos días después comenzaba la guerra de Estados Unidos y la OTAN en Afganistán. Huelga decir que la exposición pensada sólo como una llamada de atención para la destrucción de los Budas de Bamiyán, se convirtió en un éxito mundial.

Estos días para mí tristes de la caída de Kabul, también he vuelto a otro referente sobre este conflicto. Un referente televisivo, la serie Hospital de Campaña (Combat Hospital en inglés), que está disponible en Movistar televisión. Producción canadiense-americana, hecha en 2011, diez años después del inicio de la intervención internacional en el país, que emitió TV3, que daba la visión humana del conflicto desde el punto de vista de un hospital del ejército canadiense en Kandahar, que atendía civiles y militares, y mostraba también el esfuerzo del personal médico femenino para educar sanitariamente a las mujeres afganas e intentar, con la colaboración de una agente de policía afgana, que estas pudieran superar las trabas culturales impuestas por hombres. Serie en la que la actriz Michelle Borth, una de mis musas eróticas que ahora interviene en Hawai 5-0, interpreta el papel de la cirujana Rebeca Gordon. Quizás por retratar un hospital de militares canadienses, tenían una actitud más empática hacia los civiles afganos que la que tendrían los miembros de una unidad médica del Estados Unidos. Pero es evidente que a Afghanistán no fue la OTAN, la ONU y numerosas ongs sólo para matar a Bin Laden y destruir células de Al Qaeda, sino que se dijo a la población afgana que se la ayudaría a hacer una sociedad democrática y con más oportunidades para las mujeres, donde todo el mundo estaría escolarizado.

Tan cierto como que no se puede construir una democracia a base de bombardeos, un elemento que ha dificultado mucho la transformación de Afganistán ha sido el tribalismo y la corrupción que impregna la sociedad. 104 españoles han muerto en Afganistán en ataques o en accidentes, y en varias televisiones españolas aparecen estos días viudas de policías nacionales y soldados españoles muertos, lamentando que tanto dolor no haya servido para nada.

El presidente Ahsraf Ghani huyó, pero el vicepresidente Amrullah Saleh, proclamándose presidente en funciones, se ha refugiado con parte del gobierno en el Valle del Panshir desde donde el hijo del comandante Ahmad Massud ha llamado a la resistencia. El ex presidente Hamid Karzai y el ex primer ministro Abadullah Abadullah se han reunido con los líderes talibanes que querrían la bendición y colaboración de estos dos por el nuevo gobierno del ahora llamado Emirato de Afganistán y ganarse así una cierta legitimidad. Unos talibanes que dicen que han cambiado y dejarán trabajar y estudiar a las mujeres. No es un regreso a 2001 porque ahora hay internet y los jóvenes son diferentes a los de entonces, en Kabul emiten televisiones independientes muy críticas con los talibanes y en las ciudades se hacen manifestaciones donde la gente reivindica la bandera tricolor, frente a la blanca de los talibanes, por lo que el futuro todavía no está escrito. Falta todavía el último avión y helicóptero abandonando Kabul, dejando en tierra a miles de personas que se sienten engañadas y traicionadas. Aquella será quizás la última imagen de un fracaso.

 


 

dimarts, 17 d’agost del 2021

SORTIDA HUMILIANT, 20 ANYS DESPRÉS. Analitzo al Punt Avui la caiguda de Kabul, el caos de l'aeroport iels errors de la intel·ligència americana

  

Tenia part de raó el president Biden fa cinc setmanes, quan va afirmar que en la retirada de les tropes dels Estats Units de Kabul, que havia de concloure a finals d’agost, no hi hauria imatges de gent amuntegant-se al terrat de l’ambaixada, intentant pujar a un helicòpter com a Saigon. Assegurava que la retirada seria ordenada i es transferiria la seguretat a l’exèrcit afganès, que havia estat armat i entrenat. Efectivament, la imatge de la retirada no ha estat la dels terrats, sinó la del caos a l’aeroport de Kabul. A Saigon no es va produir la imatge de col·laboradors vietnamites penjant dels helicòpters en ple vol i morint. Ni la dels soldats disparant contra els civils per controlar l’ocupació de la massa, com ha passat a Kabul.

Amb els talibans amos de la ciutat i les ambaixades abandonades, a l’aeroport hi havia milers de persones desesperades. Avions comercials sense permís per enlairar-se i militars d’una vintena de països, entre els quals l’Estat SORTIDA HUMILIANT6, 20 ANYS DESPRÉSespanyol, tot esperant a Dubai el vistiplau dels controladors dels Estats Units per volar fins a Kabul i tenir pista lliure per recollir els seus nacionals, així com els col·laboradors afganesos i les seves famílies que han tingut la sort de poder arribar a la terminal. Atesa la complexitat de la situació, la tasca es podria allargar dies. Caldrà veure si, quan els últims marines que protegeixen l’aeroport intenten marxar amb els últims helicòpters i avions, encara queda gent desesperada a les pistes i què faran quan vegin que els abandonen.

El Pentàgon va recomanar a Biden que replantegés l’acord de retirada signat per l’administració de Trump amb els talibans, perquè creia que el país es podria descontrolar en un any i mig. Ni la CIA ni el Pentàgon van preveure que l’enfonsament seria tan ràpid ni que la conquesta talibana abastaria tot el país, sense que hagi quedat ni una facció de l’exèrcit, ni una milícia local mantenint la bandera de l’Afganistan i les seves institucions en un parell de regions frontereres. Una vegada més, s’ha demostrat inviable construir una democràcia a cop de bombardejos i suborns, com ja va passar a l’Iraq.

La intel·ligència dels Estats Units fa dècades que va d’error en error. Que l’administració dels Estats Units negociés directament amb els talibans d’esquena al fràgil govern afganès va donar legitimitat als fanàtics insurgents i va debilitar encara més l’exèrcit i les institucions de Kabul. Poc abans de la caiguda del xa de l’Iran el 1979, la CIA no va preveure que el país estava a les portes d’un esclat revolucionari. Tampoc mesos després, l’assalt a l’ambaixada de Teheran amb la crisi dels ostatges. Quan el xa protegit per Washington Reza Pahlavi fugia de Teheran el gener del 1979, el seu avió va tenir dificultats per enlairar-se per la quantitat d’or i de diners que portava a la bodega. Un problema tècnic similar al que va tenir diumenge el president de l’Afganistan, Ashraf Ghani, en pujar a l’helicòpter amb què va abandonar el palau presidencial rumb cap a l’Uzbekistan. Errors d’intel·ligència gegantins com el que va tenir l’administració de Bush el 2003, que no va voler veure que si dissolia l’exèrcit i l’estat iraquià, provocaria el caos i una guerra civil. Potser després del fiasco de Kabul, es plantejaran les coses de marera diferent quan vulgui efectuar la retirada americana de l’Iraq.

El fet que l’enfonsament de l’Afganistan i la humiliant fugida a l’aeroport passin dies abans del vintè aniversari dels atemptats de l’11 de setembre, que van justificar les invasions de l’Afganistan i l’Iraq, farà molt dolorosa aquesta commemoració als EUA i altres països que hi van enviar tropes, amb la pèrdua de milers de vides. També ingents quantitats de diners dedicades a fer un món més segur i donar oportunitats a les dones. Tant d’esforç i dolor no han servit de res.



 

divendres, 6 d’agost del 2021

KABUL PITJOR QUE SAIGON. Analitzo al Punt Avui la situació de l'Afaganistan després de la retirada militar dels Estats Units i l'ofensiva talibana contra el règim de Kabul que difícilment resistirà

 

Xavier Rius Sant, periodista

El Punt Avui, divendres 6 d'agost de 2021  

A la pel·lícula 12 valents, del danès Nicolai Fuglsig, en la qual es narra la intervenció de dotze soldats de les forces especials nord-americanes a l’Afganistan dies després dels atacs de l’11 de setembre de 2001, combatent al costat del general de l’Aliança del Nord, Abdul Rashid Dostum, el general uzbek diu a l’oficial americà que comanda la unitat: “A l’Afganistan no hi ha decisions correctes. Som el cementiri de molts imperis. Vostès avui són amics, demà potser enemics. Els soldats dels Estats Units es convertiran aquí en una altra tribu, i seran uns covards si marxen i els nostres enemics si es queden.”

En complir-se vint anys dels atacs de l’11 de setembre de 2001 els Estats Units s’han retirat del país, no només sense derrotar Al-Qaida, sinó pactant amb els talibans la retirada, després que 2.451 americans perdessin la vida. Els talibans, a l’acord signat amb els Estats Units a Qatar, van garantir a l’exèrcit estranger aquella dita d’“enemic que fuig, pont de plata”. I quan fa un mes que van abandonar la seva principal fortalesa, l’aeròdrom de Bagram, els talibans ja han aconseguit el control de més de la meitat del país; controlen la majoria de passos fronterers, estan a punt d’entrar a Kandahar, segona ciutat del país, i executen policies i funcionaris afganesos a les localitats que conquereixen. I amb accions com l’atemptat de dimarts contra la residència del ministre de Defensa, Bismillah Khan Mohammadi, han deixat clar que pensen aplicar la seva justícia contra els membres del govern, l’exèrcit i l’administració afganesa quan recuperin Kabul.

Certament l’Afganistan ha sigut el cementiri d’imperis des d’Alexandre Magne, l’Imperi Britànic o la Unió Soviètica, i durant aquests vint anys els Estats Units no van ser capaços d’implementar un poder local i un estat mínimament cohesionat, donada la divisió ètnica del país i la corrupció generalitzada. Després de la derrota soviètica de 1989, part de la societat afganesa va rebre els talibans com uns alliberadors cansats dels enfrontaments entre els diferents senyors de la guerra. Però de seguida els talibans van mostrar la seva veritable cara imposant el terror, tancant les dones a casa, i perseguint a tots els qui no eren de l’ètnia paixtu o no compartien la seva visió de l’islam.

Rússia, penúltim imperi derrotat allà, i la Xina estan jugant les seves cartes en el que s’anomenava el Gran Joc de l’Àsia Central, començat pels imperis rus i britànic per controlar la regió, els seus recursos i les seves rutes. Així Pequín, a canvi d’un reconeixement dels talibans com a possible nou poder a Kabul, ha rebut la garantia que els talibans no donaran suport al moviment dels musulmans uigurs de la regió de Xinjiang, fronterera amb l’Afganistan. I Rússia ha negociat amb els talibans per tal que no desestabilitzin les repúbliques exsoviètiques de l’Uzbekistan, el Tadjikistan i el Turkmenistan i barrin el pas a Estat Islàmic.

Els Estats Units, abandonant el dèbil estat afganès, han evitat haver de fugir perdent més homes, però l’administració de Joe Biden i també les Nacions Unides i els dirigents dels altres països que van formar part de la coalició internacional, han de preveure com actuar, abans que la caiguda de Kabul sigui imminent, per evacuar el personal diplomàtic, assessors i personal local que ha treballat per ells, per tal que no es reprodueixin imatges com les de la fugida dels últims helicòpters des dels terrats de Saigon del 30 d’abril de 1975, amb milers de treballadors locals abandonats. Són vint mil els afganesos que han treballat pels Estats Units, l’ONU i altres organismes que han demanat abandonar el país, als quals caldria sumar 53.000 familiars. I és que mentre que el règim del Vietnam del Sud va aguantar dos anys des de la retirada de les tropes americanes, tot fa pensar que l’enfonsament de l’estat afganès i l’entrada dels talibans a Kabul podria ser cosa de setmanes i no hi ha ni un mar a 30 quilòmetres, ni una dotzena de portaavions per treure tanta gent en pocs dies. I mentre que les tropes del Vietnam del Nord van respectar mínimament el dret internacional en la seva entrada a Saigon, els talibans no sembla que pensin fer-ho. Recordem que quan hi van entrar per primer cop el setembre de 1996 van assaltar la seu de les Nacions Unides i van executar a molts que s’hi havien refugiat, entre els quals hi havia l’expresident afganès Mohammad Najibulá.