Xavier Rius Sant, El Triangle. 24 de febrer de 2026
Opinions, anàlisis, informacions i notícies sobre immigració, ultradreta, drets humans, seguretat, gihadisme i política internacional, en aquests temps d’incerteses. També escric sobre el Moianès i política catalana (contacte:xrius1@gmail.com)
dimarts, 24 de febrer del 2026
ACCEPTARÀ UCRAÏNA QUE JA NO POT GUANYAR? Escric al Triangle amb motiu del quart aniversari de la invasió la meva anàlisi segosn la qual Ucraïna ha d'aprofitar que no ha estat derrotada, ja que si continua la guerra pot perdre, ara sí, més territoris.
Xavier Rius Sant, El Triangle. 24 de febrer de 2026
dilluns, 2 de febrer del 2026
Ucrania y los mapas de Palestina. La Vanguardia
Xavier Rius Sant, La Vanguardia lunes 2 de febrero de 2026
La última ronda de las negociaciones de paz para Ucrania volvió a encallarse por la exigencia de Rusia de hacerse con el control de todo el Donbass, incluido ese 20% de Donetsk que no ha conquistado. Ucrania ha dejado claro que no se retirará de ese territorio que conserva gracias al sacrificio de miles de soldados. Zelensky acepta un armisticio manteniendo la línea del frente actual en el Donbass y da por perdido el territorio ocupado en Zaporiyia y Jersón, pero rechaza retirarse de esa parte del Donbass.
Trump presiona a Ucrania para que acepte los términos propuestos por Rusia con la amenaza de retirarle definitivamente el apoyo militar, de inteligencia y tecnológico, con lo que las tropas quedarían ciegas en esta guerra de drones y misiles. Y para conseguir la claudicación de Ucrania, Rusia ha intensificado los ataques a infraestructuras energéticas dejando a millones de personas sin luz ni calefacción.
Si miramos los mapas de estos cuatro años vemos como, sin avanzar Rusia mucho en el Donbass, cuyas milicias separatistas ya controlaban grandes extensiones, se hizo con el control de parte de las regiones de Járkov, Sumy, llegando casi a sitiar la capital, donde las tropas rusas fueron derrotadas. Pero Rusia también atacó en el sur de Mariúpol a Jersón en la costa del Mar Negro, quedándole a Ucrania solo la zona costera de Odesa y parte de Jersón en la desembocadura del Dniéper. Así pues pese a los lentos que son ahora los avances rusos en Donetsk, si Ucrania pierde el apoyo militar y el uso de satélites de Estados Unidos, con la población cansada y padeciendo un frío, no está claro que en el caso que Rusia inicie una ofensiva en el sur para apoderarse de Odesa, Ucrania pueda parar el envite, con lo que perdería su única salida al mar. Así pues se encuentra en la encrucijada que si persiste rechazando las exigencias de Putin sobre Donetsk, continúe la guerra y no sólo pierda más territorio en el Donbass, sino que también Odesa y su única salida al mar.
Comparo el mapa de los frentes de Ucrania con los mapas de Palestina, porque los palestinos con argumentos legítimos como que ellos siempre vivieron allá, rechazaron el Plan de Partición de la ONU que les otorgaba el 50% del territorio. En la primera guerra de 1947 Palestina no sólo perdió más de la mitad de ese 50% que le daba la ONU, sino que cientos de miles de árabes tuvieron que abandonar sus tierras y pueblos. Así se instauró un nuevo mapa, vigente entre 1949 y 1967 con Gaza parcialmente tutelada por Egipto y Cisjordania por Jordania. Pero después con nuevas guerras que perderían los palestinos, Gaza, Cisjordania y Jerusalén Oriental fueron ocupadas por Israel que llegó a establecer cerca de cien mil colonos.
Los acuerdos de Oslo fracasaron en parte por el asesinato de Isaac Rabin, la irrupción de la Segunda Intifada y el ascenso de Hamás, ante una OLP inoperante. Y se decía que los palestinos no perdían la oportunidad de perder todas las oportunidades. El mapa de hace tres años era de una Cisjordania cuarteada con muros y puestos de control que junto a Jerusalén Oriental albergaba ya seiscientos mil colonos. Llegaron los Acuerdos de Abraham que daban toda Gaza y menos de un 20 por ciento de una Cisjordania a la futura entidad palestina, que descarrilaron por la ofensiva del 7 de octubre.
Y el mapa actual es ya el de Gaza arrasada y empequeñecida por una nueva franja de seguridad, mientras pueblos y tierras palestinas de Cisjordania son arrasadas cada día por colonos armados. El riesgo que corre Zelensky ahora, si pierde el apoyo de Trump y rechaza el acuerdo es que pese a que Putin no pueda tomar Kyiv, el mapa resultante sea, como ocurre a los palestinos, mucho peor del actual.
divendres, 7 de març del 2025
Los vientos de Rusia traen cambios en Vox. Jordi de la Fuente de larga trayectoria ultra, antes nacional-bochevique, pro Hezbolá y Hamás, promotor de las ideas del guru de Putin, Aleksandr Duguin, nuevo Secretario General del sindicato de Vox, Solidaridad. Nadie más ha recogido avales para el cargo y tiene el apoyo público de Buxadé y otros dirigentes nacionales . El nombramiento se hará el sábado 15 en un acto que intervendrán De la Fuente, el Secretario General cesante, Rodrigo Alonso y Santiago Abascal.
Los simpatías pro Rusia y pro Putin ya no se esconden en Vox. Los vientos han cambiado. Si en agosto de 2022 Vox hizo eliminar la cuenta de Trwiter unos días al concejal de Sant Adrià del Besós, Jordi de la Fuente, por el tuit que hizo de homenaje a Dayra Duguina, hija del guru de Putin y justificador de la anexión de Ucrania, Aleksandr Duguin, asesinada en Moscú, ahora este concejal de una larga trayectoria nacional-revolucionaria y nacional bolcehvique, que fue prologista de los libros del intelectual ruso, Aleksander Duguin (o Dugin), ha sido avalado por la dirección de Vox para ser el candidato único que se presenta al cargo de Secretario General del Sindicato Solidaridad que, en sustitución de su actual líder Rodrigo Alonso, será nombrado el próximo sábado día 15. Un acto en el que además de De la Fuente como nuevo nuevo líder del sindicato de Vox, intervendrán el Secretario General cesante, Rodrigo Alonso, y Santiago Abascal.
Según el artículo 12 de los estatutos del sindicato para aspirar a ser elegido Secretario General, máximo cargo del mismo, se precisa el aval del 20% de los afiliados. En redes sociales han manifestado que firmaban su aval dirigentes de Vox afiliados al sindicato como Jorge Buxadé, Manuel Mariscal, Rocio de Meer o el jefe de prensa del partido, Juan E Pflüger. Así De la Fuente no sólo es el candidato oficialista, sino que también es el único candidato que se presenta según me han confirmado fuentes de Vox.

Dela Fuente liderando la protesta que terminó con el asalto al centro de menores del Maresme de 2019 por la que está imputado
Tras entrar en Vox, el 4 de julio de 2019 participó megáfono en mano en la protesta contra un centro de menores en el Maresme, que acabó com el asalto de parte de los manifestantes al mismo. Hechos por los que está imputado pendiente de juicio. Así pues ni esta imputación, ni su pasado neonazi, pro Hezbolá y pro Hamás, ni sus ideas nacional bolcheviques de hace unos años, ni haber sido el prologuista de las obras de Duguin son un obstáculo para que Santiago Abascal haya apostado por el para liderar el sindicato de Vox.
Malestar en el partido. Marcha de García Gallardo y del general Rosety, y manifiesto de Barajas
La elección por parte de Abascal y su entorno de alguien con un perfil tan controvertido como De la Fuente para dirigir el sindicato de Vox se produce en un momento de gran malestar entre parte de los cargos públicos del partido por la gestión autócrática del mismo y el desvio de fondos hacia la fundación Disenso y empresas controladas por Gabriel Ariza y Kiko Méndez Monasterio. Algo que no es nuevo, ya que casi la mitad de los 530 concejales que obtuvo el partido en mayo de 2019 dimitieron o dejaron el partido conservando el acta, al igual que ha ocurrido con la mayoría de los dirigentes que podían hacer sombra a Santiago Abascal.
Ahora quienes han levantado la voz son el ex vicepresidente de Castilla y León, García Gallardo, el generat Rosety, y los firmantes del llamado Manifiesto de Barajas impulsado entre otros por el general retirado Antonio Budiño, candidato al Congreso por Pontevedra, los concejales Alejandro Pérez de la Sota (Salamanca) y Mari Ángeles Guardiola (Rivas Vaciamadrid), la exdiputada madrileña Alicia Alonso y los diputados autonómicos Idoia Ribas y Javier Teira.
De la Fuente con el editor negacionista del Holocausto, Pedro Varela
Acto en apoyo a Hezbolá y al régimen de Al Assad
De la Fuente en Beirut en 2013
De la Fuente a la izquierda de la foto en el Parlamento Europeo en 2010 en una cumbre de la Alianza Europea de Movimientos Nacionales con los eurodiputados Nick Griffin, del British National Party, Luca Romagnoli, de Fiama Tricolore, el francés del sector negacionista, Bruno Gollnisch, y Béla Kovács, del Jobbik húngaro entre otros.
dilluns, 8 d’agost del 2022
PUTIN, BÒSNIA i KOSOVO. Analitzo al Punt Avui que Putin voldria que la violència tornés a Bòsnia i Kosovo i l'error de Pedro Sánchez de repetir en el seu viatge als Balcans que Kosovo és Sèrbia.
Ara fa 30 anys, Bòsnia entrava en el seu quart mes de guerra, amb les milícies sèrbies i l’exèrcit Iugoslau sotmetent Sarajevo a un setge de tres anys. La guerra, la neteja ètnica, el fer morir de fam els habitants d’una ciutat es tornaven a repetir a Europa. La guerra no acabaria fins a la intervenció militar de l’OTAN del setembre del 1995, que va forçar el president serbi Slobodan Milosevic a negociar els Acords de Dayton. Uns acords que van dividir el país en dues entitats que legitimaven la línia del front.
La República Srpska, o entitat sèrbia de Bòsnia, habitada per serbis, i la Federació de Bòsnia Hercegovina, on viurien bosniomusulmans, croates també serbis i ciutadans que no desitjaven adscriure’s a cap grup. Les dues entitats tindrien el seu parlament i govern, que gestionarien la majoria de competències, mentre que el Parlament de Bòsnia i el govern central tindrien les de seguretat, defensa, justícia, impostos i exteriors. A la cúpula de l’Estat hi hauria una presidència tripartida rotatòria formada per un bosniomusulmà, un croat i un serbi. I cíclicament alguns dels líders de l’entitat sèrbia han proposat trencar amb Bòsnia i unir-se a la veïna Sèrbia, més enllà que la República Srpska no sigui territorialment compacta i en el cas que trenquessin amb Bòsnia, una part quedaria aïllada.
Per si les institucions de Bòsnia prenien decisions contràries als Acords de Dayton, els acords van crear la figura de l’Alt Representant, nomenat per l’ONU, que vetlla pel seu compliment, i que pot anul·lar decisions de les institucions bosnianes i fins i tot prendre-les ell. El 1997, l’Alt Representant era l’espanyol Carlos Westendorp, que va imposar un únic model de matrícula de cotxe per a tot Bòsnia que no indiqués l’origen. En aquell moment, un jove Pedro Sánchez treballava a Sarajevo a l’oficina de Westendorp.
Mentre el govern i el Parlament de Belgrad tenen ara com a principal objectiu entrar a la Unió Europea, aquest desembre el copresident serbi de Bòsnia, Milorad Dodik, va proclamar que els serbobosnians estaven oprimits, i va proposar separar-se de Bòsnia. Una proposta que no va agradar a la majoria de polítics de Sèrbia, més enllà que en certs moments alguns líders serbis havien plantejat barrejar en unes mateixes negociacions el futur dels enclavaments serbis de Kosova, i el futur de l’entitat sèrbia de Bòsnia, per quedar-se’n uns i perdre els altres. Una proposta forassenyada des del punt de vista de l’ONU i que era rebutjada pels sectors més nacionalistes de Sèrbia perquè seria reconèixer la independència de Kosova.
El fet, però, és que amb el suport de Vladímir Putin, el 10 de febrer, en el context de la tensió per les amenaces vers Ucraïna, el Parlament de la República Srpska, amb el vistiplau del copresident serbi de Bòsnia, Milorad Dodik, aprovà una llei per desvincular-se de les institucions judicials de l’Estat bosnià i també va proposar que els membres serbis de la policia i l’exèrcit bosnià canviessin els seus uniformes, com a primer pas per trencar amb Sarajevo. No és cap secret que sent Rússia protectora històrica dels serbis, Putin, igual que va viure com una humiliació la dissolució de l’URSS i l’entrada d’algunes de les seves repúbliques a l’òrbita occidental, va considerar una humiliació la derrota política i militar dels nacionalistes serbis a Bòsnia, i la independència de Kosova. Independència que, tot i l’oposició de Rússia, és vista per l’ONU i la Unió Europa com l’única sortida o la solució menys dolenta, si bé Espanya, per comparances amb Catalunya, no l’ha reconegut.
Fa vuit dies, Pedro Sánchez, aprofitant la gira que va fer pels Balcans, va repetir una i altra vegada que Espanya no reconeix Kosova, un fet que va coincidir amb la intenció del govern de Kosova d’unificar les matrícules de cotxes, eliminant les dels enclavaments serbis que porten les mateixes que les de la veïna Sèrbia, un fet que va provocar incidents i talls de carreteres. Una proposta similar a la que es va implementar quan l’ara president espanyol treballava a Sarajevo. Està clar que Putin voldria que la violència tornés a Kosova i Bòsnia, ara que té la seva pugna amb Occident per Ucraïna. I Pedro Sánchez, repetint que Kosova és Sèrbia, li va fer un gran favor.
dijous, 28 de juliol del 2022
Putin confia en el "general Hivern" per aconseguir els seus objectius a Ucraïna. Explico al Triangle que a l'igual que l'hivern va derrotar a Napoleó i Hitler a Rússia, ara confia que la pujada de preus i escasetat de gas i petroli trenqui la unitat dels estats europeus i abandonin a Ucraïna.
Putin confia en el general Hivern per aconseguir els seus objectius a Ucraïna
Xavier Rius Sant, El Triangle, 27 de juliol de 2022
El general Hivern, o sigui el fred i la gana van ser dos elements que van desencadenar i facilitar la victòria de Rússia front la França de Napoleó el desembre de 1812, en la que els russos anomenarien la Guerra Patriòtica, que seria plasmada a la literatura a “Guerra i Pau” de Lleó Tolstoi. Les temperatures gèlides del General Hivern també van ser determinants per la victòria soviètica front Hitler, que va començar la invasió de la URSS el juny de 1941, però va topar amb Stalingrad, on les tropes alemanyes va ser derrotades el febrer de 1943, precipitant una retirada que culminaria el maig de 1945 amb l’Exèrcit Roig penjant la bandera roja a les runes del Reichstag.
I tot i que a Putin no li ha anat de moment la invasió d’Ucraïna com pensava, ja que en aquest cinc mesos ni tan sols s’ha fet amb el control de tot el Donbass, el president de Rússia confia que arribi el general hivern de desembre 2022 fins març de 2023, amb el que creu que es trencarà la unitat dins de la Unió Europea, els Estats Units i el Regne Unit. I front les dificultats per assumir el descontentament social que generaran les restriccions de gas que s’ha anuncien amb propostes com la de la presidenta de la Comissió Europea, Ursula Von der Leyen de retallar un 15% el consum, i amb un petroli pel núvols que dispararà encara més la inflació, es claudiqui i s’ha s’accepti que Rússia pugui dominar Ucraïna i bona part de l’espai post-soviètic imposant canvis de fronteres fets per la força. Claudicació que potser no es manifestarà en declaracions públiques, sinó en la fi per part d’alguns països de l’ajuda militar, sense la qual Volodomir Zelensky, el president inesperat, no hagués pogut resistir.
Vladimir Putin no va anomenar guerra l’operació militar iniciada el 24 de febrer, sinó “operació especial per desnazificar” el país veí, per entroncar-la amb la Gran Guerra Patriòtica. Una operació especial que Putin, mal assessorat, pensava que duraria pocs dies, i posaria un govern titella a Kíiv amb el que s’aconseguirà que tant Bielorússia, la Rússia blanca, com Ucraïna, que es pot traduir en rus i altres llengües eslaves com la terra de la frontera, tornessin a la Mare Rússia i a l’antic espai soviètic. I un cop Putin controlés Ucraïna, podria arribar per terra i unir territorialment l’autoproclamada República de Transnítria, franja oriental de Moldàvia poblada majoritàriament per russos, que el 1992 un cop dissolta la URSS, després d’un breu conflicte bèl·lic amb les tropes moldaves, es va proclamar independent.
Putin creia que amb uns Estats Units debilitats i sense cap ganes d’involucrar-se en guerres alienes, després del fiasco de la retirada de Kabul, i amb una Unió Europea dividida i una forta dependència del gas rus de molts dels seus estats, sobretot d’Alemanya que estava tancant les centrals nuclears, podria per fi complir el seu destí de tornar a fer Rússia gran. Creia que podria complir la seva missió històrica, no només de reparar l’error de desembre de 1991 quan la URSS es va autodissoldre equivocadament, sinó de fer justícia als milions de russos residents des de fa dues o tres generacions a altres repúbliques que es van quedar nacionalment orfes i molts, per no esdevenir ciutadans de segona, van renunciar a la seva identitat. Dissolució de la URSS que va provocar, no només la independència d’Ucraïna i Bielorússia, sinó també conflictes armats en regions d’altres repúbliques ex soviètiques amb forta presència de ciutadans russos com la comentada Transnítria moldava, o les regions georgianes d’Ossètia del Sud i Abkhazia, declarades totes tres repúbliques independents, no reconegudes per la comunitat internacional. Mentre Transnítria, fronterera amb Ucraïna, estava aïllada de Rússia, Abkhazia i Ossètia, al nord de Geòrgia sí que eren fronteres amb Rússia que podia alimentar-les i vetllar per la seva seguretat. I una posició de força després d’una victòria rampant a Ucraïna facilitaria el reconeixement tàcit de la sobirania russa d’aquestes dues regions de Geòrgia.
Però l’exèrcit rus no ha pres Kíiv en cinc mesos, ni els milions d’ucraïnesos de parla russòfona han rebut les topes russes com alliberadores. I com s’ha vist ciutats on el rus és la llengua majoritària com Odessa, s’han oposat amb força l’agressió. Putin creia i creu que, malgrat els entrebancs inicials encara pot passar a la història com el tsar Pere el Gran que modernitzà l’Imperi i es va annexionar territoris de Suècia i Polònia, en honor de qui te el nom la segona ciutat de Rússia, Sant Petersburg. Creu que passat l’estiu, el General Hivern aconseguirà capgirar la situació com ho va fer a Stalingrad després d’un any que semblava que per Rússia i la URSS tot ja estava perdut. L’acceptació de bona part de la població russa a la guerra iniciada per Putin, sigui per convicció, ignorància o indiferència, l’ajuda a persistir.
Certament si Zelensky i l’exèrcit ucraïnès no hagués resistit les primeres setmanes, el suport de la comunitat internacional ajudant econòmica i militarment a Kíiv no hagués estat tant intens i probablement s’hagués deixat caure el govern ucraïnès o s’hagués donat suport a un acord que impliqués l’annexió total a Rússia de les ara autoproclamades repúbliques de Donetsk i Lugansk, tot i que era evident que amb això no Putin no en tindria prou. Però afortunadament, més enllà de l’ambigüitat de l’Hongria d’Orban, s’ha negat a reconèixer la sobirania russa de Crimea i d’aquestes dues autoproclamades repúbliques, argumentant que Europa no por repetir el que va fer França i Anglaterra el 1938 amb els Acords de Munich, signats amb Hitler pels primers ministres de França i el Regne Unit, Édouard Daladier i Arthur Neville Chamberlain que creien que acceptant la annexió alemanya del sudets txecs, apaivagarien les ànsies expansionistes de Hitler.
Europa i els Estats Units van de moment a la una, si bé tothom sap que més enllà del que passi aquest hivern, els països occidentals no es poden permetre allargar indefinidament aquesta situació. I la por a una escalada militar directa, més ara que Suècia i Finlàndia han abandonat el seu pacifisme entrant a l’OTAN, el perill d’un confrontació encara que comenci de manera accidental és una realitat. La negativa dels Estats Units a donar míssils Patriot a Ucraïna, que sí ha instal·lat ara a Polònia o Eslovàquia va en aquest sentit. Són míssils que han de ser dirigits per militars nord-americans, cosa que implicaria si se’n despleguessin a Ucraïna caldria enviar-hi de manera permanent soldats nord-americans, amb el que s’arribaria a un escenari que en el fons desitja Putin, i donaria peu a un enfrontament militar directe entre les dues potències.
A mig termini no sembla que hi hagi cap escenari que pugui portar a Ucraïna a la pau, però tampoc a Putin a la victòria. El General Hivern farà mal a Europa, però potser a qui més en farà serà als països de l’Àfrica que no es podran permetre l’increment dels preus dels cereals i altres productes, cosa que generarà en l’actual context de sequera encara més migració cap Europa a la que cap tanca a Melilla ni acords amb l’estat fallit de Líbia podrà aturar. I encara que alguns estats de la Unió Europea volguessin perdonar a Putin per recuperar el subministrament de gas, tampoc ho podrien aconseguir amb l’actual xarxa de gasoductes que passa per altres estats, ni podrien aconseguir petroli als preus d’abans.
Hi ha també un canvi legal que fa que el món actual sigui molt diferent als de 1991 que voldria tornar Putin, que no permetrà que el líder rus pugui ser perdonat pels seus actes després d’un hipotètic acord de pau amb algunes concessions. Em refereixo al desenvolupament de la legislació internacional sobre crims de guerra que farà que Putin, els seus ministre i els seus generals siguin considerats sempre a mig món criminals de guerra. Certament Putin bombardejant ciutats amb la població civil com objectiu o amb el seu exèrcit fent matances com les que van tenir lloc a Butxa a les afores de Kíiv, no va fer res que no hagués fet l’exèrcit rus de la mà de les tropes de Baixar Al Assad amb el silenci de la comunitat internacional a Síria per derrotar a l’Estat Islàmic i a les filials d’Al Qaida. Però mentre el món es pot permetre tenir un president de Síria acusat de crims, que ell negarà o dirà que va ser lamentables danys colaterals per derrotar l’Estat Islàmic que sembrava la mort de Damasc a Berlín, la diplomàcia i les relacions internacionals seran difícils de gestionar amb un president de la segona potència mundial reclamat o investigat per crims de guerra a mig món. Perquè encara que Rússia no hagi signat el tractat de la Cort Penal Internacional, aquest tipus de crims no prescriuen, i també s’han inclòs en els codis penals de la majoria d’estats. I les relacions internacionals i diplomàtiques seran difícils de gestionar, si Putin i altres líders russos corren perill de ser detinguts quan surtin del seu país.
Leer en castellano en El Triangle. Jueves 27 de julio de 2022
El general Invierno, o sea el frío y el hambre fueron dos elementos que desencadenaron y facilitaron la victoria de Rusia frente a la Francia de Napoleón en diciembre de 1812, en la que los rusos llamarían la Guerra Patriótica, que sería plasmada en la literatura en “Guerra y Paz” de León Tolstoi. Las temperaturas gélidas del General Invierno también fueron determinantes para la victoria soviética frente a Hitler, que inició la invasión de la URSS en junio de 1941, pero se topó con Stalingrado, donde las tropas alemanas fueron derrotadas en febrero de 1943, precipitando una retirada que culminaría en mayo de 1945 con el Ejército Rojo colgando la bandera roja en lo alto de las ruinas del Reichstag.
Y aunque a Putin de momento no le ha ido la invasión de Ucrania como pensaba, ya que en estos cinco meses ni siquiera se ha hecho con el control de todo el Donbass, el presidente de Rusia confía en que llegue el general invierno de diciembre 2022 hasta marzo de 2023, con lo que cree que se romperá la unidad dentro de la Unión Europea, Estados Unidos y Reino Unido. Y frente a las dificultades para asumir el descontento social que generarán las restricciones de gas que se anuncian con propuestas como la de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen de recortar un 15% el consumo, rechazada por algunos estados, y con un petróleo por las nubes que disparará aún más la inflación, se claudique y se acepte que Rusia pueda dominar Ucrania y buena parte del espacio post-soviético, imponiendo cambios de fronteras conseguidos por la fuerza. Claudicación que quizás no se manifestará en declaraciones públicas, sino en la disminución o el fin por parte de algunos países de la ayuda militar, sin la cual Volodomir Zelensky, el presidente inesperado, no hubiera podido resistir.
Vladimir Putin no llamó guerra a la operación militar iniciada el 24 de febrero, sino “operación especial para desnazificar” al país vecino, para entroncarla con la Gran Guerra Patriótica. Una operación especial que Putin, mal asesorado, pensaba que duraría pocos días, y pondría un gobierno títere en Kíiv con el que se conseguiría que tanto Bielorrusia, Rusia blanca, como Ucrania, que se puede traducir en ruso y otras lenguas eslavas como la tierra de la frontera, volvieran a la Madre Rusia y al antiguo espacio soviético. Y una vez Putin controlara a Ucrania, podría llegar por tierra y unir territorialmente la autoproclamada República de Transnítria, franja oriental de Moldavia poblada mayoritariamente por rusos, que en 1992 una vez disuelta la URSS, tras un breve conflicto bélico con las tropas moldavas, se proclamó independiente.
Putin creía que con Estados Unidos debilitados y sin ganas de involucrarse en guerras ajenas, tras el fiasco de la retirada de Kabul, y con una Unión Europea dividida y una fuerte dependencia del gas ruso de muchos de sus estados, sobre todo de Alemania que estaba cerrando las centrales nucleares, podría por fin cumplir su destino de volver a hacer a Rusia grande. Creía que podría cumplir su misión histórica, no sólo de reparar el error de diciembre de 1991 cuando la URSS se autodisolvió, sino de hacer justicia a los millones de rusos residentes desde hace dos o tres generaciones en otras repúblicas que quedaron nacionalmente huérfanos y muchos, para no convertirse en ciudadanos de segunda, renunciaron a su identidad. Disolución de la URSS que provocó, no sólo la independencia de Ucrania y Bielorrusia, sino también conflictos armados en regiones de otras repúblicas ex soviéticas con fuerte presencia de ciudadanos rusos como la comentada Transnitria moldava, o las regiones georgianas de Osetia del Sur y Abjasia, declaradas las tres repúblicas independientes, no reconocidas por la comunidad internacional. Mientras Transnítria, fronteriza con Ucrania, está aislada de Rusia, Abjasia y Osetia, en el norte de Georgia sí que son fronterizas o limítrofes con Rusia que podía alimentarlas y velar por su seguridad. Y una posición de fuerza después de una rápida victoria en Ucrania, facilitaría el reconocimiento tácito de la soberanía rusa de estas dos regiones de Georgia.
Pero el ejército ruso no ha tomado Kíiv en cinco meses, ni los millones de ucranianos de habla rusa han recibido las topes rusas como liberadoras. Y como se ha visto ciudades en las que el ruso es la lengua mayoritaria como Odessa, se han opuesto con fuerza la agresión. Putin creía y cree que, a pesar de los obstáculos iniciales, todavía puede pasar a la historia como el zar Pedro el Grande que modernizó el Imperio y se anexionó territorios de Suecia y Polonia, en honor de quien tiene el nombre la segunda ciudad de Rusia, San Petersburgo. Cree que pasado el verano, el General Invierno conseguirá revertir la situación como lo hizo en Stalingrado después de un año que parecía que para Rusia y la URSS ya estaba todo perdido. La aceptación de buena parte de la población rusa en la guerra iniciada por Putin, sea por convicción, ignorancia o indiferencia, le ayuda a persistir.
Ciertamente si Zelensky y el ejército ucraniano no hubiera resistido en las primeras semanas, el apoyo de la comunidad internacional ayudando económica y militarmente en Kíiv no hubiera sido tan intenso y probablemente se hubiera dejado caer el gobierno ucraniano o se hubiera aceptado un acuerdo que implicara la anexión total a Rusia de las ahora autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk, aunque era evidente que con esto Putin no tendría suficiente. Pero afortunadamente, más allá de la ambigüedad de Hungría de Orban, la Unión Europea se ha negado a reconocer la soberanía rusa de Crimea y de estas dos autoproclamadas repúblicas, argumentándose que Europa no puede repetir lo que hizo Francia e Inglaterra 1938 con los Acuerdos de Munich, firmados con Hitler por los primeros ministros de Francia y Reino Unido, Édouard Daladier y Arthur Neville Chamberlain que creían que aceptando la anexión alemana de los Sudetes checos, apaciguarían las ansias expansionistas de Hitler.
—–
Europa y Estados Unidos van de momento a la una, si bien todo el mundo sabe que más allá de lo que ocurra este invierno, los países occidentales no pueden permitirse alargar indefinidamente esta situación. Y el miedo a una escalada militar directa, más ahora que Suecia y Finlandia han abandonado su pacifismo entrando en la OTAN, el peligro de una confrontación aunque empiece de forma accidental es una realidad. La negativa de Estados Unidos a entregar misiles Patriot a Ucrania, que sí ha instalado ahora en Polonia o Eslovaquia va en este sentido. Son misiles que deben ser dirigidos por militares estadounidenses, lo que implicaría si se desplegaran en Ucrania enviar de forma permanente soldados estadounidenses, con lo que se llegaría a un escenario que en el fondo desea Putin, y daría pie a un enfrentamiento militar directo entre las dos potencias.
A medio plazo no parece haber ningún escenario que pueda llevar a Ucrania a la paz, pero tampoco a Putin a la victoria. El General Invierno hará daño a Europa, pero quizá a quien más perjudicará serán los países de África que no podrán permitirse el incremento de los precios de los cereales y otros productos, lo que generará en el actual contexto de sequía, un incremento de la migración hacia Europa a la que ninguna valla en Melilla, ni acuerdos con el estado fallido de Libia podrá detener. Y aunque algunos estados de la Unión Europea desearan perdonar a Putin a fin de recuperar el suministro de gas, tampoco podrán hacerlo con la actual red de gasoductos que pasa por otros estados, ni podrán conseguir petróleo a los precios de antes.
Hay también un cambio legal que hace que el mundo actual sea muy diferente al de 1991 que desearía retornar Putin, que no permitirá que el líder ruso pueda ser perdonado por sus actos después de un hipotético acuerdo de paz con algunas concesiones. Me refiero al desarrollo de la legislación internacional sobre crímenes de guerra que provocará que Putin, sus ministros y sus generales sean considerados por siempre en medio mundo criminales de guerra. Ciertamente Putin bombardeando ciudades con la población civil como objetivo o con su ejército haciendo matanzas como las que tuvieron lugar en Bucha en las afueras de Kíiv, no hizo nada que no hubiera realizado el ejército ruso de la mano de las tropas de Bajar Al Asad, con el silencio de la comunidad internacional en Siria para derrotar al Estado Islámico y a las filiales de Al Qaeda. Pero mientras el mundo puede permitirse tener un presidente de Siria acusado de crímenes, que él negará o dirá que fueron lamentables daños colaterales por derrotar al Estado Islámico que sembraba la muerte de Damasco a Berlín, la diplomacia y las relaciones internacionales serán difíciles de gestionar con un presidente de la segunda potencia mundial reclamado o investigado por crímenes de guerra en medio mundo. Porque aunque Rusia no haya firmado el tratado de la Corte Penal Internacional, este tipo de crímenes no prescriben, y también se han incluido en los códigos penales de la mayoría de países. Y las relaciones internacionales y diplomáticas serán difíciles de gestionar si Putin y otros líderes rusos corren peligro de ser detenidos cuando salgan de su país.
dimecres, 18 de maig del 2022
Mariúpol, Tothom hi guanya. El futur d’Ucraïna es juga ara a Odessa. El Punt Avui
Xavier Rius Sant, El Punt Avui, dimecres 18 de maig de 2022
La rendició dels soldats que resistien al complex d’Azovstal, a Mariúpol, després de l’acord entre Rússia i Ucraïna per tal d’intercanviar-los per soldats russos capturats, és una bona notícia, no només per les vides que se salven, sinó perquè els dos presidents, Volodímir Zelenski i Vladímir Putin, ho poden mostrar com una victòria. Potser Zelenski no necessita mostrar més victòries, però Putin, després de tants fracassos, sí, ja que en els 82 dies de guerra res li ha sortit com pensava. Ni les tropes van entrar a Kíiv com a alliberadors, ni han aconseguit controlar tot el Donbass.
Per això, la rendició dels soldats de Mariúpol, la major part membres del batalló Azov, és, de cara a l’opinió pública russa, una confirmació que s’ha aconseguit un dels objectius pels quals es va dir que començava l’“operació especial” que volia alliberar Ucraïna de nazis. I, certament, aquest batalló es va crear amb membres de partits ultres i va actuar per lliure durant la revolta del Maidan, si bé posteriorment va patir canvis i va ser integrat en la Guàrdia Nacional ucraïnesa a les ordres del Ministeri de l’Interior. Però, tot i els canvis, alguns dels seus membres venen d’on venen i al seu escut hi ha la Wolfsangel, el ganxo per caçar llops, distintiu d’unitats de les SS durant la Segona Guerra Mundial. Així doncs, Putin pot dir que ha desnazificat Ucraïna. I permetent la seva rendició i assistint-los com a presoners de guerra ferits i intercanviant-los per soldats russos capturats, es mostra com a líder d’un país que compleix la convenció de Ginebra, intentant desmentir les atrocitats comeses a Butxa i en altres llocs. Per Zelenski, també és una victòria, perquè retorna amb vida els supervivents, com demanaven les famílies, quan ja no hi havia cap possibilitat militar de fer-ho. I ho fa l’endemà de la victòria política que representa que les tropes hagin recuperat el control del territori a Khàrkiv fins a la frontera amb Rússia.
Amb la rendició i l’intercanvi dels lluitadors de Mariúpol, tots hi guanyen, però havent perdut Rússia el front del nord, el futur de la guerra i d’Ucraïna es juga ara a la ciutat també costanera d’Odessa, la perla del mar Negre. Ciutat que no només té gran valor estratègic per a Putin, ja que si aconseguís el control de la franja de costa des de Mikolaiv i el delta del Dniéper fins a la desembocadura del Danubi, a la frontera amb Romania, amb Odessa al mig, deixaria Ucraïna sense sortida al mar i uniria el Donbass amb la regió russòfona de Transnístria, a Moldàvia, on hi ha desplegat l’exèrcit rus. Conquerir Odessa també té un valor emocional per la pretensió de Putin de fer Rússia gran de nou, ja que fa més d’un segle s’hi va viure un dels episodis més mítics de la Revolució Russa.
A Odessa, abans de la Revolució, té lloc el motí de la tropa del cuirassat Potemkim, ancorat en aquella ciutat, i es dona una situació prerevolucionària i la massacre de civils a les escales de la ciutat. Fets plasmats al cinema en la pel·lícula del cineasta Einsestein El cuirassat Potemkim. Però, ves per on, de moment a les aigües d’Odessa Putin encara no ha tingut cap victòria, i allà Ucraïna va enfonsar fa un mes el cuirassat Moskova, vaixell almirall de la flota russa.
dijous, 10 de març del 2022
Ucraïna, comunicació i informació en una guerra diferent. Ho explico a Comunicació21
Comunicació 21, dijous 10 de març de 2022
Amb un president d’Ucraïna que abans de dirigir el país i liderar la defensa enfront la invasió russa havia sigut actor i guionista, i ara fa vídeos donant esperança com David contra Goliat; amb uns ciutadans fins fa 15 dies anònims que cada tarda o vespre fan les seves cròniques i les seves peticions al món des del refugi o l’habitació de casa per videoconferència a les cadenes de televisió d’arreu del món; i amb uns mitjans emmordassats a Rússia que tenen prohibit utilitzar les paraules ‘guerra’, ‘invasió’ i ‘víctimes civils’, que difonen allà una versió totalment tergiversada del que passa, la invasió d’Ucraïna ha canviat la manera d’informar sobre una guerra. Una guerra que emocionalment afecta molt més que altres passades els ciutadans europeus, no només per la magnitud del flux de refugiats, sinó perquè Vladímir Putin ha amenaçat de respondre contra els països de l’OTAN prement el botó nuclear.
La primera guerra d’Iraq, l’ofensiva de Bush pare del 1991, amb la CNN retransmetent des de l’hotel Al Rashid de Bagdad amb Bernard Shaw i Peter Arnett, va canviar la manera de retransmetre una guerra. Guerra en què l’enemic permetia a l’emergent cadena americana emetre lliurement, fent cròniques telefòniques o televisives en les quals gairebé informaven als atacants on queien els míssils de creuer Tomahawk; o sigui, informant si tocaven o no l’objectiu. En la segona guerra d’Iraq, la de març de 2003, els periodistes d’arreu del món que havien tingut la sort d’aconseguir el visat informaven amb relativa llibertat des de la banda iraquiana, fins i tot ridiculitzant el ministre d’informació, motejat Alí el Còmic, perquè quan els tancs americans eren a una banda del Tigris, des de l’altra banda del riu negava que els ocupants haguessin entrat a Bagdad.
Jo vaig ser a Bagdad unes setmanes abans de la invasió, al gener de 2003, i més enllà que de vegades em seguís o volgués acompanyar-me algun guia traductor que era agent de la Mujabarata (la policia política), s’ha de dir que tenia plena llibertat de dir el que volgués. Una altra cosa era que tothom a qui es preguntava per la guerra et responia que lluitarien fins al final, i allà on anàvem els periodistes, els nens i joves ens rebien cridant “la nostre sang, les nostres ànimes, morirem per Saddam!”. Però quan va arribar la invasió, els reclutes iraquians, afortunadament, no van lluitar fins a l’última gota. En aquesta segona guerra d’Iraq, els periodistes que informaven des del bàndol atacant estaven empotrats dins unitats militars, no podien informar lliurement i les seves cròniques eren censurades.
Abans de la segona guerra d’Iraq hi havia hagut les guerres de descomposició de Iugoslava, on la premsa va tenir el seu poder per recriminar als líders mundials que no fessin res per aturar barbaritats com el setge de Sarajevo i matances com la de Srebrenica. Una guerra en què moriren molts periodistes, sent el català Jordi Pujol Puente, que com a freelance enviava fotos a l’Avui, el primer periodista estranger mort en aquells tres anys de guerra. I no va ser fins que la CNN va emetre sense filtres les imatges de la matança del mercat de Sarajevo del 28 d’agost de 1995, que Bill Clinton es va decidir –després d’haver amenaçat moltes vegades de fer-ho– i va ordenar el bombardeig de les posicions dels radicals serbis que encerclaven la ciutat. Bombardejos que van ser seguits d’una ofensiva de les tropes croates i bosnianes i de més bombardejos de l’OTAN que van obligar Milosevic a negociar.
El juliol de 2014, després que Abu Bakr al-Baghdadi es proclamés a Mossul califa dels musulmans, a la vegada que l’Estat Islàmic cometia les seves atrocitats, va utilitzar magistralment a les xarxes socials vídeos fets per joves fanàtics, alguns dels quals havien estudiat comunicació audiovisual o publicitat a Occident, que convertien les seves victòries en combat i les execucions de presoners, també de periodistes occidentals com James Foley, en macabres peces publicitàries per espantar els enemics i aconseguir adeptes que se sumessin a la victoriosa gihad. El periodista britànic John Cantlie, que va ser segrestat per l’Estat Islàmic a la vegada que Foley, no va ser protagonista del vídeo de la seva execució, sinó que suposem per supervivència va protagonitzar diversos vídeos en què informava sobre el terreny i lloava a ciutats com Kobane les victòries dels guerrers del Califat. Els periodistes catalans Ricard Garcia Vilanova i Marc Marginedas també van ser segrestats a Síria, sent posteriorment alliberats. Precisament, García Vilanova i Marginedas aquest dies són a Ucraïna.
Però en aquest conflicte d’Ucraïna han emergit uns nous comunicadors que esdevenen peça indispensable de qualsevol programa informatiu i magazín i tertúlia generalista. Ciutadans ucraïnesos, majoritàriament dones, que fan connexions per videoconferència informant del a dia a Kíiv i altres ciutats, que aporten una proximitat i un vincle emocional que de vegades en la brevetat de la crònica periodística no dona temps a quallar-se. Aquesta guerra, però, en què Vladímir Putin ha trencat l’ordre geoestratègic mundial, i un cop li ha fracassat la guerra llampec vol aplicar la mateixa devastació amb què va actuar a Txetxènia o Síria, la majoria de cadenes estrangeres han deixat d’emetre des de Rússia i s’han tancat a Europa les emissions de Rússia Today i Sputnik. Prohibicions que considero un error.
I si ja ha estat nova la presència de dones anònimes fent videoconferències a totes les televisions occidentals, sense cap mena de dubte la sorpresa comunicativa d’aquest conflicte ha estat el president Volodímir Zelenski, l’heroi inesperat que dona esperança als ucraïnesos i els anima a resistir. I acabi com acabi el conflicte, ben segur que serà una icona de resistència i llibertat que per moltes generacions perdurarà.
Xavier Rius Sant, periodista especialitzat en conflictes internacionals, gihadisme i ultradreta.
dimecres, 9 de febrer del 2022
ABASCAL, ENTRE UCRAÏNA i VALLADOLID. Publico al Triangle article sobre la cimera ultra que va organitzar Vox a Madrid, coincidint amb la campanya de Castella i Lleó, la postura pro Rússia de Le Pen i Orbán, i la indefinició de Vox front el conflicte d'Ucraïna
El Triangle, 9 de febrer de 2022. Llegir en català
El dissabte 1 de desembre del 2018, dia de reflexió de les eleccions andaluses, la Fundació per la Defensa de la Nació Espanyola, amb Santiago Abascal, va convocar, amb el suport d’entitats afins com la catalana Somatemps i l’antiavortista Hazte Oír, una manifestació per la unitat d’Espanya a Madrid, demanant més mà dura amb Catalunya i contra el Govern de Pedro Sánchez, que havia arribat a la Moncloa gràcies als vots de Podemos i els dels independentistes bascos i catalans. Hi van participar deu mil persones. Vox era encara un partit extraparlamentari que s’havia fet visible als mitjans interposant querelles i compareixent com a acció popular a les causes judicials que s’estaven instruint per l’1 d’octubre. Les enquestes d’Andalusia li donaven entre un i quatre escons, i gràcies a la manifestació Abascal va aparèixer aquell dissabte de reflexió a Andalusia en diferents televisions d’àmbit espanyol, no per demanar el vot pel seu partit a Andalusia, sinó denunciant que Sánchez ocupava la Moncloa gràcies a pactes amb separatistes i terroristes, i criticant el PP de Rajoy per no haver aturat amb un 155 de veritat l’independentisme català.
Eren unes eleccions andaluses anticipades, perquè Ciutadans, que governava en coalició amb Susana Díaz, acabava de sortir del govern l’havia deixat en minoria, com a resposta al fet que el PSOE havia arribat amb Pedro Sánchez a la Moncloa amb el suport de l’independentisme català i basc. I encara que Abascal aquell dissabte de desembre del 2018, a les declaracions a la premsa, no demanava el vot pel seu partit, posava el dit a la nafra en el tema neuràlgic d’aquelles eleccions, que no era ni la corrupció, ni l’atur, ni els problemes en els sectors agrícoles o industrials, ni els serveis en les zones rurals, del que ara coneixem com l’Espanya buida. El tema central era Catalunya. Abascal, amb 12 escons, va tenir la clau perquè es formés el primer govern de l’anomenat Trifachito, el pacte entre PP, Ciutadans i Vox, però amb Vox fora del govern.
El 29 de gener passat, primer dissabte de campanya a Castella i Lleó, Abascal, sabent controlar l’agenda política i informativa, va organitzar amb èxit una cimera de part de la ultradreta a Madrid a la qual van assistir els primers ministres de Polònia i Hongria, Mateusz Morawiecki i Viktor Orbán, i la mateixa Marine Le Pen. La majoria d’assistents estan integrats al grup dels Conservadors i Reformistes del Parlament Europeu, al qual pertany Vox, si bé els del Fidesz d’Orbán, que han sortit fa poc del Partit Popular Europeu, estan transitòriament com a no adscrits, i Le Pen pertany a l’altre grup ultra, Identitat i Democràcia, format per partits que no comparteixen l’ultracatolicisme del grup on és Vox. Le Pen necessitava guanyar perfil i projecció, donat que a la cursa a les presidencials de l’abril li ha sortit la competència d’Éric Zemmour, a qui ha donat suport la neboda díscola de Marine, Marion Maréchal-Le Pen. Entre els assistents a la cimera hi havia Vincenzo Sofo, eurodiputat de Germans d’Itàlia, parella sentimental de Marion Maréchal. Van fer seure de costat Marine Le Pen amb la parella de la seva neboda. Però aquesta no va ser la principal situació de tensió de la trobada. Amb Polònia preocupada per l’hostilitat de Rússia i el perill de guerra a Ucraïna, que demana el suport de l’OTAN, dels EUA i de la UE, però amb Orbán i Le Pen fins ara favorables a Putin, es va aconseguir incloure dues línies a la declaració final lamentant “les accions militars de Rússia a la frontera oriental d’Europa que ens han conduït a prop d’una guerra”. Tot i això, tant Abascal com el número dos del partit, Jorge Buxadé, es van posar de perfil amb el conflicte, criticant Sánchez per no informar el Parlament, però sense posicionar- se si donen suport a les peticions i les decisions de l’OTAN, la UE i Joe Biden.
Vox ara vol governar, començant per un executiu bipartit a la Junta de Castella i Lleó amb el PP, però no es defineix davant el conflicte d’Ucraïna. Si més tard o més d’hora el govern del PSOE amb Podemos és reemplaçat per un del PP amb Vox, els ministres de Vox, com han fet ara alguns de Podemos, criticaran, encara que sigui per motius diferents, que Espanya s’impliqui seguint el que diuen l’OTAN, Brussel·les i Washington a favor d’Ucraïna.
Abascal, entre Ucrania y Valladolid
Xavier Rius Sant, El Triangle, miércoles 9 de febrero de 2022. Leer en castellano en El Triangle
El sábado 1 de diciembre de 2018, día de reflexión de las elecciones andaluzas, la Fundación para la Defensa de la Nación Española, con Santiago Abascal, convocó, con el apoyo de entidades afines como la catalana Somatemps y el antiabortista Hazte Oír, una manifestación por la unidad de España en Madrid, pidiendo más mano dura con Catalunya y contra el Gobierno de Pedro Sánchez, que había llegado a la Moncloa gracias a los votos de Podemos y los de los independentistas vascos y catalanes. Participaron diez mil personas. Vox era todavía un partido extraparlamentario que se había hecho visible en los medios interponiendo querellas y compareciendo como acción popular en las causas judiciales que se estaban instruyendo para el 1 de octubre. Las encuestas de Andalucía le daban entre uno y cuatro escaños, y, gracias a la manifestación, Abascal apareció ese sábado de reflexión en Andalucía en diferentes televisiones de ámbito español, no para pedir el voto por su partido en Andalucía, sino denunciando que Sánchez ocupaba la Moncloa gracias a pactos con separatistas y terroristas, y criticando al PP de Rajoy por no haber detenido con un 155 de verdad el independentismo catalán.
Eran unas elecciones andaluzas anticipadas, porque Ciudadanos, que gobernaba en coalición con Susana Díaz, acababa de salir del gobierno le había dejado en minoría, como respuesta a que el PSOE había llegado con Pedro Sánchez a la Moncloa con el apoyo de independentismo catalán y vasco. Y aunque Abascal aquel sábado de diciembre del 2018, en las declaraciones a la prensa, no pedía el voto para su partido, ponía el dedo en la llaga en el tema neurálgico de aquellas elecciones, que no era ni la corrupción, ni el paro, ni los problemas en los sectores agrícolas o industriales, ni los servicios en las zonas rurales, de lo que ahora conocemos como la España vacía. El tema central era Cataluña. Abascal, con 12 escaños, tuvo la clave para que se formara el primer gobierno del llamado Trifachito, el pacto entre PP, Ciudadanos y Vox, pero con Vox fuera del gobierno.
El pasado 29 de enero, primer sábado de campaña en Castilla y León, Abascal, sabiendo controlar la agenda política e informativa, organizó con éxito una cumbre de parte de la ultraderecha en Madrid a la que asistieron los primeros ministros de Polonia y Hungría, Mateusz Morawiecki y Viktor Orbán, y la propia Marine Le Pen. La mayoría de asistentes están integrados en el grupo de los Conservadores y Reformistas del Parlamento Europeo, al que pertenece Vox, si bien los del Fidesz de Orbán, que han salido recientemente del Partido Popular Europeo, están transitoriamente como no adscritos, y Le Pen pertenece al otro grupo ultra, Identidad y Democracia, formado por partidos que no comparten el ultracatolicismo del grupo donde está Vox. Le Pen necesitaba ganar perfil y proyección, dado que en la carrera de las presidenciales de abril le ha salido la competencia de Éric Zemmour, a quien ha apoyado la sobrina díscola de Marine, Marion Maréchal-Le Pen. Entre los asistentes a la cumbre estaba Vincenzo Sofo, eurodiputado de Hermanos de Italia, pareja sentimental de Marion Maréchal. Hicieron sentar juntos a Marine Le Pen y la pareja de su sobrina. Pero ésta no fue la principal situación de tensión del encuentro. Con Polonia preocupada por la hostilidad de Rusia y el peligro de guerra en Ucrania, que pide el apoyo de la OTAN, de EE.UU. y de la UE, pero con Orbán y Le Pen hasta ahora favorables a Putin, se logró incluir dos líneas en la declaración final lamentando «las acciones militares de Rusia en la frontera oriental de Europa que nos han conducido cerca de una guerra». Sin embargo, tanto Abascal como el número dos del partido, Jorge Buxadé, se pusieron de perfil con el conflicto, criticando a Sánchez por no informar al Parlamento, pero sin posicionarse si apoyan las peticiones y las decisiones del OTAN, la UE y Joe Biden.
Vox quiere ahora gobernar, empezando por un ejecutivo bipartito en la Junta de Castilla y León con el PP, pero no se define ante el conflicto de Ucrania. Si más tarde o más temprano el gobierno del PSOE con Podemos es reemplazado por uno del PP con Vox, los ministros de Vox, como han hecho ahora algunos de Podemos, criticarán, aunque sea por motivos distintos, que España se implique siguiendo lo que dicen la OTAN, Bruselas y Washington a favor de Ucrania.
diumenge, 16 de març del 2014
E. RAVELLO REAPAREIX COM "DIPUTAT" CATALÀ, MEMBRE DE LA DELEGACIÓ ULTRA QUE DÓNA SUPORT AL REFERÈNDUM A CRIMEA. Considera que a Crimea hi ha més llibertat que a Catalunya
(Ves a sota actualitzat a les 19 hores amb més entrevistes al diputat Ravello)
Ravello s'ha destacat per les seves idees relatives al suposat perill d'extinció de la raça blanca euroasiàtica o eurosiberiana amenaçada pel flagell del liberalisme, el sionisme, la immigració i la globalització.
Així ha escrit numeros articles en aquest sentit a la revista Genos, advertint de la necessitat de defensar aquest "món blanc" euro-siberià, i va assistir al juny de 2006 a un congrés internacional a Moscou sobre l'incert futur del "Món Blanc". Ravello s'ha alineat amb les tesis supremacistes blanques i de l'espai eurosiberià. Aquests últims anys ha donat suport a la política interior i exterior de Putin
Segons declara avui Ravello a la premsa russa: "La votació s'està portant a terme amb normalitat. No hi ha cap pressió sobre la gent" (llegir traducció del rus al castellà de la notícia a NTV.RU).
Ravello assenyalar i molt alta participació a les urnes. Observadors han informat que els col · legis electorals en el matí prop de la gent es va posar de peu a la cua. L'espanyol és també el diputat ha assenyalat que el que s'escriu en els mitjans occidentals sobre la situació a la península de Crimea, és fals.
Enrique Ravello: "Mitjans de Comunicació a Espanya diuen que l'aeroport està controlat per l'exèrcit rus. A l'aeroport no hi havia militars russos. A Espanya , diuen que la força militar dels russos obliga la gent a votar . La forma en què la situació s'està posicionant la premsa occidental - no és cert". També va comentar sobre el referèndum l'eurodiputat austríac, Ewald Stadler Johann, que està en servei en les meses electorals a Ialta. Stadler no va notar cap violació, els residents poden expressar lliurement la seva voluntat"
Johan Ewald Stadler, eurodiputat "Situació nacional a Crimea és també molt evident. Les persones diuen obertament: "Volem unir-nos a Rússia." Aquesta és l'opinió pública que se sent a tot arreu".
L'equip d'observadors internacionals també va incloure a representants de Polònia, Alemanya, Àustria, França, Alemanya, Bèlgica, Bulgària, Grècia, Hongria, Itàlia i Letònia . Entre ells - els membres del Parlament Europeu, els membres dels parlaments nacionals dels països europeus, així com els principals experts d'Europa en matèria de dret internacional i destacats activistes de drets humans.
------------------
Per mitjà del seu compte de twitter, Ravello ha afirmat que el que es diu en els mitjans occidentals sobre la situació a la península de Crimea , és fals : "Els aeroports de Crimea estan controlats per ucraïnesos no per rusosque ve a pervertir el resultat, com diuen alguns "
En declaracions que recullen els mitjans ucraïnesos i russos, com el Ukrainskaya Pravda , Ravello afirma que: " he vist a la gent votar en llibertat , així que hi ha esperança per a la democràcia , els drets humans , l'autodeterminació i la victòria per al poble de Crimea " . " Aquí hi ha més llibertat que a Catalunya . Crimea és un exemple per a nosaltres a Catalunya" .Mentre aquesta comissió internacional d'observadors d'ideologia ultra , ha rebut tot el suport logístic i mediàtic de les autoritats prorusses de Crimea , s'ha impedit que es desplacés a la península una comisió de l' Organización per a la Seguretat i Cooperació a Europa (OSCE).
Entre els autodeclarats observadors es troben ultradretans i neoestalinistes, de diversos països europeus, com l'hongarès Bela Kovacs, eurodiputat pel partit ultradretà Jobbik, el qual ha afirmat en aquesta roda de premsa que "El poble de Crimea, igual que altres pobles, té dret a expressar la seva opinió. en aquest cas a través d'un referèndum. aquest referèndum és absolutament legal", va dir en una conferència de premsa a Simferopol.
Cal dir que Kovacs com a dirigent de l'Aliança Europea de Moviments Nacionals, es va desplaçar a Barcelona el 2010 per donar suport al al Movimento Social Republicano (MSR), a la qual pertanyen tots dos partits.
Bela Kovacs del JOBBIK, avui a la premsa rusa
Kovac a Barcelona, el 12 d' octubre de 2010, a l'acte del MSR.
ACTUALITZAT A LES 19 HORES, RAVELLO A LA PREMSA RUSSA
Ravello a la premsa russa, al KP PRAVDA (clica a l'enllaç i ves a l'audio on el presenten com a diputat)
Enrique Ravello que representa Catalunya en el Parlament espanyol, va arribar a Crimea com a observador internacional. Després d'obrir parts van conduir a través de diverses àrees de Simferopol i vaig quedar sorprès ...
- Els mitjans de comunicació occidentals mostren si els aeroports en el control militar de Rússia Crimea, i les persones estan obligats a votar a punta de pistola - diu Ravello. - La gent a Europa que miren a la televisió i creuen. Quan vaig volar fins aquí des de Barcelona, la persona per comprovar les butlletes em va dir: "Vés amb compte, a Crimea, a la mateixa guerra." Vaig venir aquí i veig que tot això està malament. A l'aeroport, no hi ha guerra. Tot queda en silenci. Estic sorprès: en un lloc en 2.000 votants registrats en aquest moment ja 500 persones van votar!
Enrique Ravello, un membre del parlament de Catalunya Espanya: Avui Crimea es va convertir en un exemple per a Catalunya
|
- Vaig parlar amb la gent, res d'això en absolut. En un dels llocs era president del comitè dels tàrtars de Crimea. És aquest assetjament?
Catalunya, com ho hem fet ja moltes dècades somnis tenen un referèndum per independitzar-se, separar-se d'Espanya. Gairebé el 40% de la regió de 8 milions - catalans ètnics.
- Avui en dia la guerra de Crimea va esdevenir un exemple per a Catalunya. Espero sincerament que el 9 de novembre Ara estem tractant de celebrar un referèndum. Ens agradaria ser tan lliure com les de Crimea. Però, per desgràcia, a Espanya és molt més difícil i antidemocràtic. Però el nostre referèndum ha de tenir lloc si les dues parts - Catalunya i Espanya - de fet s'adhereixin als principis democràtics. M'agradaria que tinguéssim el que - la gent en silenci en la seva pròpia vénen a la terra i no hi va haver enfrontaments.
Sobre com votar Crimea, vegeu la nostra difusió en línia.
Escòcia pot i no pot Crimea?
En els britànics i espanyols a Catalunya Escòcia es prepara per celebrar un referèndum sobre la independència. Com reaccionar-hi a Londres, Madrid i Brussel · les?
Vaig a començar amb la carta, que acaba de publicar un diari de Londres "Metro":
"Em sorprèn la histèria a Occident a causa de les accions de Rússia a Ucraïna. El seixanta per cent de la població de Crimea - Rússia, i era abans una part de Rússia, - diu un resident de Londres Allan Short. - Si Escòcia va votar per la independència, una part significativa dels ciutadans britànics i la nostra base de submarins nuclears prop de Glasgow serà en territori estranger. Imagineu si els favorits a Escòcia, el govern caurà com a conseqüència de la revolta. En aquest cas, Regne Unit, és clar, haurà de protegir la seva gent i els arsenals nuclears " (Llegir més)

















.jpg)



