Melisa Domínguez, líder del Hogar Social Madrid, en un actro del MSR en 2010 en Barcelona
Imagen del interior y exterior del edificio de RTVE ocupado el pasado domingo por el Hogar Social Madrid
Históricamente siempre se ha dicho que la ultraderecha española ha tenido en Valencia, Catalunya y Madrid sus tres focos más activos. En Madrid la ultraderecha franquista resistente pero incapaz de modernizarse: la saga Blas Piñar, excombatientes, católicos ultras, las Falanges, etc, con excepciones como la neonazi o nacional-revolucionaria, Alianza Nacional, el intento fallido de Partido X La Libertad, y la cantera de los Ultras Sur. En Valencia la ultraderecha anticatalana y sucesora, en parte, de los grupos violentos de los años setenta y ochenta con España 2000 de José Luis Roberto, Democracia Nacional del valenciano Manuel Canduela (si bien DN tiene grupo activo en Madrid). Y Catalunya, con unos grupos más abiertos, siguiendo las distintas sendas de los movimientos identitarios, ultras, xenofóbos o neonazis europeos.
Pero mientras Tramuntana cerró, el Hogar Social Madrid (HSM), que ha padecido ya diversos desalojos, continua adelante con la ocupación la madrugada del pasado domingo del edificio de RTVE, ahora en desuso de la calle Joaquín Costa, 43. Y, además, tras su desalojo el pasado 21 de septiembre del edificio de la calle Bretón de los Herreros, ha conseguido mobilizar no sólo a sus seguidores, sinó que ha conseguido el apoyo de otros grupos de la ultraderecha madrileña.
El Hogar Social Madrid, liderado por la ex militante del MSR, Melisa (o Melissa) Domínguez, que ocupó inicialmente un edificio en el barrio de Tetuán, es mucho más de lo que pretendía el barcelonés Casal Tramuntanan, dado que no es sólo un centro de activismo y encuentro de la ultraderecha, sino que ofrece comida y alojamiento a familias y personas "autóctonas", aplicando aquello de "los españoles primero". Tras su desalojo de su primera sede en el barrio de Tetuán, tras intentar ocupar otro edificio del que desistieron al ser un ciudadno español su propietario y no una coorporación, ni una entidad bancaria, ocuparon el edificio de la calle Juan de Olías, del que fueron desalojados hace dos semanas.
Tras ello iniciaron una sentada o protesta ante la sede del ayuntamiento de Madrid, de donde fueron también desalojados, obteniendo un evidente eco en los medios, denunciando la supuesta prevalencia de los extranjeros a la hora de acceder a ayudas públicas y reivindicaban el caracter social del HSM dado que en él se alojaban ciudadanos autóctonos sin recursos.
Imágenes de la manifestaciónd del día 26, de protesta por el desalojo. Como se ve no llevaban banderas de partidos ni símbolos nazis, y la bandera española era sin escudo alguno.
El sábado 26 de septiembre hicieron una manifestación en Madrid, en Tetuán, con un relativo éxito de participación, a la que asistieron entre 500 y 800 personas algunas venidas de otros lugares de España, realizandose ese mismo día unas charlas o conferencias en el Ateneo de Madrid con participación de Fabrizio Montanini de la neofascita Casa Pound italiana y de un representante del partido griego Amanecer Dorado o Alba Dorada.
Imagen de los actos realizados en el Ateneo de Madrid el pasado día 26, con la partricipación de Amancer Dorado y la Casa Pound
Ahora han ocupado la sede del antiguo NODO de RTVE en Madrid, alojando allí a las personas que dormían en su anterior sede de Juan de Olías.
El Hogar Social Madrid, con un evidente liderazgo femenino, tiene el apoyo de algunos militantes del antiguo MSR madrileño y Liga Joven, de Acción Nacional Revolucionaria (ANR) y de sectores de los Ultras Sur. Además ha conseguido imponer normas como que no se lleven a los actos y manifestaciones camisetas o pancartas con símbolos nazis -que alguna dirigente del HSM tiene tatuada y cubre oportunamente con ropa- y, sobretodo, no se consuma alcohol en la manifestaciones. Frente a la imagen habitual de los skins o cabezas rapadas predomina la de los llamados Hipster, con barba, pelo corto y dejando a la vista tatuajes coloridos.
Así pues con el epicentro político de la ultraderecha española en el Corredor de Henares y el liderazgo de la confluencia de España 2000, PxC y lo que queda del fracasado Partido X La Libertad de José María Ruiz Puerta, en manos del concejal de Alcalá, Rafa Ripoll, y la consolidación -hasta el próximo desalojo- del Hogar Social Madrid, el triángulo ultra Barcelona-Madrid-Valencia se ha roto.
Dejando de lado el partido ultranacionalista VOX, si consigue despegar y si se ubica o no también en el ámbito idetitario contrario a la inmigración y a las directrices de Bruselas, está por ver que papel queda ahora a la debilitada España en Marcha (sólo, de hecho, con La Falange de Andrino) y a Democracia Nacional, que se manifestarán el próximo 12 de octubre en Barcelona en Montjuïc, por la unidad de España, y el 20N en Madrid añorando el franquismo, y a la neonazi o nacional revolucionaria Alianza Nacional, que rompió hace dos meses con La España en Marcha.
Rafa Ripoll, concejal de Alcalá de Henares, con un lenguaje distinto a su antecesor José Luis Roberto, liderará España 2000 y la confluencia con PxC y PxL