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dimecres, 29 de juliol del 2026

TRUMP, PUTIN, Y SUS MALOS CONSEJEROS. La Vanguardia


                         

 

Xavier Rius Sant, La Vanguardia, miércoles 29 de julio de 2026

Maquiavelo en su tratado “El Príncipe”, advertía sobre los peligros de la corte: “No hay otra manera de protegerse contra las adulaciones que hacerle entender a los hombres que no te ofenden al decirte la verdad”. Tanto Putin como Trump están atrapados en Ucrania e Irán en unas guerras que iniciaron convencidos que ganarían en pocos días por su corte de aduladores, tras desprenderse de aquellos que podían contradecirles y tal vez sí decían la verdad.

Putin, prisionero de uno de los errores que llevó a la URSS al colapso, inició hace más de cuatro años la “Operación Especial” de Ucrania, convencido que no duraría más de una semana, con el objetivo de recuperar la gloria que perdió la URSS en 1991. Ciertamente influyeron en la caída de la URSS la derrota en Afganistán y la imposibilidad de incrementar el gasto militar para hacer frente a la llamada Iniciativa de Defensa Estratégica de Ronald Reagan. Pero antes de eso la URSS estaba condenada al desastre económico al construirse sobre la base del pánico al líder que condenaba a un gulag o eliminaba a quienes se atrevían a contradecirle, en una Unión Soviética que se sostenía sobre grandes mentira.

A modo de ejemplo, la gran mentira sobre la producción de algodón. Fue Stalin quien ordenó multiplicar la producción de algodón que se recolectaba en Uzbequistán y Turkmenistán. Se sustituyó el algodón autóctono por variedades foráneas, se acabó con la producción de frutas, verduras y cereales, mientras se convertían zonas áridas en campos de algodón que se regaban con nuevos canales que arrebataban agua a los ríos Sir Daria y Amu Daria. Canales hechos en terreno arenoso que no evitaban la filtración de agua, con lo que la mayor parte de la misma se perdía. Los primeros años el experimento funcionó, pero los campos de algodón demandaban más agua y más fertilizantes químicos. Los fertilizantes se filtraban en la capa freática y desertizaban otras zonas. El mar de Aral se fue secando acabando con la producción pesquera, minimizándolo los ingenieros agrónomos con el argumento de que el Caspio y el Aral se comunicaban freáticamente y cíclicamente uno crecía en detrimento del otro. La producción de algodón caía, mientras los dirigentes falsificaban los resultados de cada cosecha, en una mentira colectiva que iba desde los koljoses productores, a los máximos funcionarios y directivos de las fábricas textiles que, en dicho régimen de mentira colectiva, se corrompían con más y más sobornos para sostener el engaño. A mediados de los ochenta el Politburó de Moscú decidió investigar el llamado “caso del algodón” y cuatro mil miembros del partido y tres mil policías, fueron condenados. Pero ya era tarde para revertir la muerte del Aral, recuperar la industria pesquera y retornar al cultivo de frutas y cereales.

Vladímir Putin, antiguo miembro del KGB, aplicó desde el primer día los métodos autocráticos, eliminando primero políticamente a quienes le cuestionaban o podían ganarle en las urnas. Después, como hemos visto estos últimos diez años, muchos oligarcas, ex ministros o periodistas que se atrevían a cuestionar decisiones eran encarcelados o fallecían cayendo de un octavo piso, accidentes en la ducha o infecciones súbitas. Y Putin se lanzó a invadir Ucrania sin prever ni la resistencia de los ucranianos ni su capacidad de fabricar nuevas armas como los drones que ahora acechan Moscú, infraestructuras de comunicaciones o energéticas y a la misma flota.

Donald Trump, por su parte, está ahora encallado en Ormuz tras haber cesado a buena parte de la cúpula militar y de inteligencia y rodearse de aduladores y personajes como Steve Witkoff y Jared Kushner que mezclan diplomacia y negocios personales sin esconderlo. Si bien el peor consejero de Trump fue el primer ministro israelí Benyamin Netanyahu, que le hizo creer que el régimen de los ayatolás caería o se plegaría a su voluntad, como el venezolano. Y con Ormuz cerrado y amenazándose de cerrar el estrecho de Bab el Madeb en el Mar Rojo, no pone sólo en peligro la economía de los Estados Unidos, sino la del mundo entero. Puede que Putin pueda permitirse quedar unos años más atrapado en Ucrania, pero el mundo no puede permitirse alargar más el cierre de Ormuz.   

                 


  

divendres, 6 de març del 2026

ORTEGA SMITH, EL PURGADOR PURGADO. La Vanguardia




Ahora es Javier Ortega Smith quien, como Espinosa de los Monteros o Macarena Olona, tras estar en primera línea en Vox, ha sido apartado. Mientras Espinosa, Olona y tantos otros se fueron —digamos voluntariamente— tras ser ninguneados, Ortega está dando batalla y formalmente ya ha sido expulsado del partido al negarse a acatar su cese como portavoz en el ayuntamiento de Madrid. Por el mismo camino va José Ángel Antelo, líder de Vox en Murcia.

Pero, a diferencia de tantos otros que dieron la batalla por perdida, Ortega, desde la autoridad moral de ser el fundador del partido y quien, gracias a ejercer la acusación ante el independentismo que culminó en su papel en el juicio del Supremo, dio al partido la cuota de telediario que lo sacó de la irrelevancia, se ha negado a acatar su destitución y continúa con su escaño en el Congreso y en el Ayuntamiento de Madrid, donde otros dos concejales le apoyan.

Ortega hizo el servicio militar en la COE 13, los boinas verdes, donde forjó amistad con diversos compañeros que le acompañarán después, tanto en la Fundación Denaes como en Vox. Entre estos boinas verdes destacan Ignacio Ansaldo, entonces propietario de una empresa de jardinería, Julio Utrilla, directivo de una empresa de seguridad, y Gonzalo Padrón, directivo de una inmobiliaria. Había quienes se referían a ellos como “los jardineros”. Y se decía que de su trabajo, por ejemplo de servicios de vigilancia en urbanizaciones, aportaron fondos para Denaes y para la creación de Vox.

Incluso los partidos ubicados en la extrema derecha necesitan un funcionamiento democrático para evitar convertirse en una secta

Cuando en noviembre de 2013 Abascal, Ortega Smith y Vidal Quadras acuerdan crear Vox con vistas a presentarse a las elecciones europeas de 2014, para evitar que el gobierno de Mariano Rajoy intentase retardar su inscripción demorando los trámites para que no llegara a tiempo a dichos comicios si descubrían que Vox era la marca de disidentes del PP, Ortega encomendó a Ansaldo, Utrilla y Padrón ser quienes formalizaran el acta notarial de fundación del partido que se remitió al Registro de Partido del Ministerio del Interior, que dio por legalizada la formación el 17 de diciembre de 2013, constando Ansaldo como presidente de Vox. Y Ansaldo, ahora concejal de Vox en Madrid, se mantiene fiel a Ortega junto con la también concejal Carla Toscano. 

Hace dos meses Ortega acudió a un acto de la Fundación Atenea presidida por Espinosa de los Monteros, y algo que fue considerado por Abascal como un agravio. Puede ser una paradoja, pero incluso los partidos ubicados en el populismo y la extrema derecha necesitan para funcionar y que sus cargos públicos puedan ejercer sus responsabilidades un funcionamiento democrático y unos órganos transparentes de toma de decisiones para evitar que el partido se convierta en algo parecido a una secta. 

Vox afirmaba en su manifiesto fundacional que sus cargos orgánicos y las personas que debían encabezar las candidaturas electorales debían ser “elegidas por sufragio universal secreto, acabando así con las listas cerradas elaboradas por la cúpula a espaldas de los afiliados”. Pero después cambió sus estatutos eliminando las primarias para elegir candidatos a las elecciones y también suprimió las votaciones para designar a los presidentes provinciales, siendo ahora todos designados por el Comité de Acción Política formado por cuatro o cinco personas en nombre de la Ejecutiva Nacional. 

Ignorándose los estatutos, Vox ha pasado de tener un secretario general y tres vicepresidentes a designar a Ignacio Garriga, que vive en Barcelona y tiene el escaño en el Parlament, como secretario gsecretario general y vicepresidente único. En las últimas asambleas del partido en que se ha renovado el cargo de presidente a Abascal, nadie le ha votado, ya que se modificaron los estatutos exigiendo que quien se postule debe conseguir un número de avales telemáticos imposibles de conseguir para alguien ajeno a la dirección. Y si solo hay un candidato, que siempre es Abascal, queda proclamado automáticamente. 

Ahora muchos de los que se marcharon de Vox recuerdan que era el mismo Ortega Smith u otro ex boina verde compañero suyo, el Vicesecretario de Organización, Tomás Fernández Ríos, quien remitía los mails comunicando que habían sido cesados. Por ello, la cosa no va de pugna entre ultraliberales y ex falangistas; va de si Vox es un partido con democracia interna o una organización piramidal y de culto al líder. Ortega Smith de su época de boina verde solía recordar algo que les decía su instructor: que en combate hay que prepararse para resistir, ya que todo es susceptible de empeorar Veremos hasta dónde y cómo está dispuesto a resistir quien fundó el partido.

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dijous, 12 de febrer del 2026

‘La invasió dels bàrbars’, la memòria democràtica contra el feixisme. Intervinc al cine fòrum debat després de la projecció de la pel·lícula, dimecres 18 als Cinemes Girona de Barcelona

 



La pel·lícula de Vicent Montsonís serà el punt de partida per reflexionar sobre la necessitat de fer memòria davant l’auge de l’extrema dreta. El film obre el cicle de cinefòrum de Fundació Periodisme Plural. Dimecres 18 de febrer,18.30, cinemes Girona de Barcelona

Més informació i incripció aquí.

diumenge, 8 de febrer del 2026

Conversa amb Xavier Gual, L'Estació, Canal Taronja. Qui és Xavier Rius Sant? Analitzant conflictes internacionals i la ultradreta.

 

Conversa amb Xavier Gual, L'Estació, Canal Taronja. 

Conversa sobre qui és Xavier Rius Sant. Els meus orígens als moviments pacifistes i el Casal de la Pau, els primers llibres, els meus viatges a Bòsnia, Kosovo, el Sàhara o l'Iraq, i els meus llibres analitzant conflictes internacionals i la ultradreta.

dimarts, 25 de novembre del 2025

LA PUJADA D'ALIANÇA CATALANA i ELS PACTES QUE POTSER VINDRAN, El Triangle

   



LA PUJADA D'ALIANÇA i ELS PACTES QUE VINDRAN


A cap partit ha estranyat l’espectacular pujada d’Aliança Catalana que anuncia l’últim baròmetre del Centre d’Estudis d’Opinió, perquè les enquestes que fan els propis partits ja apuntaven des de setembre que, de celebrar-se eleccions catalanes, la formació de Sílvia Orriols viuria una espectacular pujada, atrapant o superant Junts. Una pujada que no perjudicaria a Vox, tot i que alguns votants de Vox optarien per Orriols, ja que la formació d’Ignacio Garriga també incrementaria els seus escons amb nous votants, sobretot d’homes joves.

Moltes dones són refractàries a votar Vox en no compartir l’ultra catolicisme d’Ignacio Garriga i el seu rebuig a l’avortament, també en el cas de violació. Alguna d’aquestes enquestes que tenen els partits des de finals d’estiu, no pronostica només que Aliança igualaria o superaria Junts, sinó que Esquerra, contràriament al que ha dit el CEO, no pujaria i la segona plaça podria estar ocupada per Aliança amb 21 i o 22 escons. Les ziga-zagues que ha fet Junts els últims mesos, tant a nivell d’alguns alcaldes, com trencant amb Pedro Sánchez, es deuen al pànic que han provocat aquestes enquestes, unit a la percepció de molts alcaldes que molts ciutadans d’aquí un any i mig a les municipals poden donar el vot a Aliança. Segons el sondeig del CEO, un de cada cinc votants de Junts donaria ara la confiança a Aliança, si bé Aliança més a més de nodrir-se com Vox d’abstencionistes i joves nous votants, rebria vots de persones que havien votat a tots els altres partits. El CEO també diu que Aliança seria primera força a les demarcacions de Lleida i Girona.

No desenvoluparé per enèsima vegada el que penso de que si els partits de centre dreta, com estan fent Junts i el PP, copien les propostes o s’acosten a Aliança i Vox, l’únic que aconsegueixen és que els partits que barregen la xenofòbia amb el populisme anti-política creixin encara més, perquè el votant entre la còpia i l’original sempre tria l’original. Però de la mateixa manera que si Pedro Sánchez cau i Feijóo és el nou president, Abascal, sigui segona o tercera força al Congrés, confia esdevenir el veritable cap de l’oposició per retreure a Feijóo que “fa les mateixes polítiques que Pedro Sánchez ja que vostè és un titella de Brussel·les i Von der Leyen”, Orriols confia que. quedi segona, tercera o quarta força, sigui la veritable oposició al nou govern de la Generalitat.

Amb les dades del sondeig del CEO va d’un o dos escons que es pugui repetir el pacte entre el PSC, Esquerra i els Comuns. Pel que sembla que l´únic govern estable que es podria formar seria l’investit amb els vots dels socialistes, Junts i ERC. Però no veig ara per ara als de Puigdemont preparats per fer aquest pacte d’investidura o potser un tripartit, i menys decidint-ho amb Puigdemont ja a Catalunya, passant a la història com que va tornar per beneir la sociovergència, oblidant l’1 d’octubre. L’opció d’un govern de majoria independentista de Junts, ERC, Aliança i la CUP és totalment inversemblant.

De moment, però, confiant que Salvador Illa acabi la legislatura, tenim les municipals a un any i mig vista. I si Pedro Sánchez aguanta, podria convocar les generals simultàniament a les municipals. I aquí Aliança tindria un problema.

Aliança només es presentarà a les municipals allà on tingui un grup consolidat, o sigui com a molt entre cent o dos-cents municipis. Orriols ha dit diverses vegades que Aliança no es presentarà a les eleccions de la metròpoli, o sigui d’Espanya, ja que “a Madrid no hi tenim res a fer”. Però també va dir que no faria com anteriors alcaldes de Ripoll com Jordi Munell i Eudald Casadesús, que eren alcaldes i diputats, en considerar-ho incompatible, i arribada l’hora s’hi va presentar.

En el cas que les municipals coincideixin amb les generals, la campanya dels ajuntaments quedarà mediàticament bastant solapada per la de les generals, més enllà que serà difícil d’explicar que es demana el vot per Aliança a l’urna de les municipals i es proposi abstenció o vot nul per la de les generals. Quin argument tenen els dirigents d’Aliança que contradiuen la lideressa per sí anar a Madrid? Doncs que es deixaria clar que no s’investiria ningú, però si dels diputats d’Aliança al Congrés depenia que hi hagués una majoria per juntament amb Vox collar al PP per fer una llei d’estrangeria que acabés les regularitzacions i permetés les expulsions massives, o lleis que trenquessin amb imposicions de Brussel·les als pagesos, Aliança no tindria cap problema per donar el vot, de la mateixa manera que Orriols ha reintegrat la Policia Nacional a la Junta de Seguretat de Ripoll per facilitar que, els qui tenen la competència per expulsar, ho puguin fer més fàcilment.
                                        

La subida de Aliança y los pactos que vendrán

Xavier Rius, periodista, El Triangle 25 de noviembre de 2025


A ningún partido ha extrañado la espectacular subida de Aliança Catalana que anuncia el último barómetro del Centro de Estudios de Opinión, porque las encuestas que hacen los propios partidos ya apuntaban desde septiembre que, de celebrarse elecciones catalanas, la formación de Sílvia Orriols viviría una espectacular subida, atrapando o superando a Junts. Una subida que no perjudicaría a Vox, aunque algunos votantes de Vox optarían por Orriols, ya que la formación de Ignacio Garriga también incrementaría sus escaños con nuevos votantes, sobre todo de hombres jóvenes.

Muchas mujeres son reacias a votar a Vox al no compartir el ultra catolicismo de Ignacio Garriga y su rechazo al aborto, también en el caso de violación. Alguna de esas encuestas que tienen los partidos desde finales de verano, no pronostica sólo que Aliança igualaría o superaría a Junts, sino que Esquerra, contrariamente a lo que ha dicho el CEO, no subiría y la segunda plaza podría estar ocupada por Aliança con 21 o 22 escaños. Las decisiones que ha tomado Junts en los últimos meses, tanto a nivel de algunos alcaldes, como rompiendo con Pedro Sánchez, se deben al pánico que han provocado estas encuestas, unido a la percepción de muchos alcaldes de que muchos ciudadanos de aquí a un año y medio en las municipales pueden dar el voto a Aliança. Según el sondeo del CEO, uno de cada cinco votantes de Junts daría ahora la confianza a Aliança, si bien Aliança además de nutrirse como Vox de abstencionistas y jóvenes nuevos votantes, recibiría votos de personas que habían votado a todos los demás partidos. El CEO también dice que sería primera fuerza en las demarcaciones de Lleida y Girona.

No desarrollaré por enésima vez lo que pienso de que si los partidos de centro derecha, como están haciendo Junts y el PP, copian las propuestas o se acercan a Aliança y Vox, lo único que consiguen es que los partidos que mezclan la xenofobia con el populismo anti-política crezcan aún más, porque el votante entre la copia y el original siempre elige el original. Pero del mismo modo que si Pedro Sánchez cae y Feijóo es el nuevo presidente, Abascal, sea segunda o tercera fuerza en el Congreso, confía en convertirse en el verdadero jefe de la oposición para reprochar a Feijóo que «hace las mismas políticas que Pedro Sánchez ya que usted es un títere de Bruselas y Von der Leyen«. Orriols confía en que, quede segunda, tercera o cuarta fuerza, ser la verdadera oposición al nuevo gobierno de la Generalitat.

Con los datos del sondeo del CEO va de uno o dos escaños que se pueda repetir el pacto entre el PSC, Esquerra y los Comunes. Por lo que parece que el único gobierno estable que se podría formar sería el investido con los votos de los socialistas, Junts y ERC. Pero no veo hoy por hoy a los de Puigdemont preparados para hacer este pacto de investidura o quizás un tripartito, y menos decidiéndolo con Puigdemont ya en Cataluña, pasando a la historia como que volvió para bendecir la sociovergencia, olvidando el 1 de octubre. La opción de un gobierno de mayoría independentista de Junts, ERC, Aliança y la CUP es totalmente inverosímil.

De momento, sin embargo, confiando en que Salvador Illa acabe la legislatura, tenemos las municipales a un año y medio vista. Y si Pedro Sánchez aguanta, podría convocar las generales simultáneamente a las municipales. Y aquí Aliança tendría un problema.

Aliança sólo se presentará a las municipales allí donde tenga un grupo consolidado, o sea como mucho entre cien o doscientos municipios. Orriols ha dicho varias veces que Aliança no se presentará a las elecciones de la metrópoli, o sea de España, ya que «en Madrid no tenemos nada que hacer». Pero también dijo que no haría como anteriores alcaldes de Ripoll como Jordi Munell y Eudald Casadesús, que eran alcaldes y diputados, al considerarlo incompatible, y llegada la hora se presentó.

En el caso de que las municipales coincidan con las generales, la campaña de los ayuntamientos quedará mediáticamente bastante solapada por la de las generales, más allá de que será difícil de explicar que se pide el voto para Aliança en la urna de las municipales y se proponga abstención o voto nulo en la de las generales. ¿Qué argumento tienen los dirigentes de Aliança que contradicen a la lideresa por si ir a Madrid? Pues que se dejaría claro que no se investiría a nadie, pero si de los diputados de Aliança en el Congreso dependiese que hubiera una mayoría para junto con Vox apretar al PP para hacer una ley de extranjería que acabara con las regularizaciones y permitiera las expulsiones masivas, o leyes que rompieran con imposiciones de Bruselas a los campesinos, Aliança no tendría ningún problema para dar su voto, al igual que Orriols ha reintegrado la Policía Nacional a la Junta de Seguridad de Ripoll para facilitar que, quienes tienen la competencia para expulsar, lo puedan hacer más fácilmente.

Clica aquí para leer en castellano en El Triangle 

                                                


Publicat a l'edició de paper el 10 de desembre 2025

dilluns, 17 de novembre del 2025

Dijous 20-N, parlo a Terrassa de la ultradreta de Vox, Aliança Catalana i també dels qui enyoren o rehabiliten el franquisme

 


Dijous 20 de novembre parlaré a la Factòria Cultural de Terrassa (Carrer de Torres García, 35) de la ultradreta de Vox, Aliança Catalana i també dels ultres que reivindiquen o justifiquen el franquisme 50 anys després.



Actualitzat. 70 persones van assistir a l'acte. Gràcies a tots i a Ómnium, Unitat contra el Feixisme i el Centre d'Estudis Històrics de Terrassa.
   
                    
                   

dimecres, 5 de novembre del 2025

Junts, sin hacer autocrítica, teme a Aliança Catalana. La Vanguardia

 

La Vanguardia, miércoles 5 de noviembre de 2025

Xavier Rius Sant, periodista

Junts a un año y medio de las elecciones municipales siente la fuga de muchos de sus votantes hacia Aliança Catalana, y comprueba encuesta tras encuentra que, de realizarse elecciones catalanas, la formación de Sílvia Orriols podría alcanzarle o superarle. Y ha decidido retirar el apoyo al Gobierno de Pedro Sánchez, para marcar perfil. Y las encuestas coinciden que el notable incremento de Aliança en el Parlament no perjudicará a Vox que también crecerá.

Hasta 2018 España era una de los pocos estados de la Unión Europea en el que la ultraderecha no tenía representación. Y se afirmaba que aquí la sociedad no tenía arraigado el sentimiento xenófobo, ni el miedo a perder la propia identidad, como ocurría en otros países. Así después de los atentados de marzo del 2004 afortunadamente no se asedió ninguna mezquita. Vox no hizo el salto clamando contra el aborto, ni colocando banderas españolas en Gibraltar. Lo dio interponiendo querellas contra los líderes del procés y ejerciendo de acusación en el Tribunal Supremo, ganándose una cuota de Telediario que le abrió la puerta primero en Andalucía en diciembre del 2018 y en el Congreso en abril del 2019. No fue el miedo a la pérdida de indentidad producida por la inmigración lo que le facilitó entrar en el Congreso, sino el dolor identitario que provocaba el temor a la ruptura de España.

No sabemos cuál sería el presente si Mariano Rajoy en lugar de aplicar el artículo 155 y mandar a los antidisturbios a Catalunya el 1 de octubre, no se hubiera dado por enterado como hizo el gobierno de Italia en 1997, cuando cinco millones de personas votaron la independencia de la Padania sin que nadie fuera apaleado ni encarcelado. No sé si los líderes de la Liga Norte presentaron entonces la independencia como algo irrevocable, pero sí que Junqueras y Puigdemont daban por segura la desconexión unilateral de España, argumentando falsedades como que el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos la amparaba, cuando el mismo se redactó refiriéndose a los territorios coloniales. O que el dictamen de 2010 de la Corte Internacional de Justicia sobre la declaración de independencia de Kosovo, avalaba que Catalunya hiciera lo propio. Algo falso ya que dicho dictamen dejó claro que a petición de la Asamblea General de la ONU analizaba si la votación de la declaración de independencia de Kosovo vulneraba o no el derecho internacional, pero no se pronunciaba sobre su ejecución ni si tenía derecho a la independencia, ya nadie se lo había requerido.

Junts con Esquerra afrontan las consecuencias de no haber conseguido algo que decían que estaba al alcance de la mano, sin hacer autocrítica. Y si Vox se dio el salto sacudiendo el miedo que España se rompía, Aliança Catalana surgió agitando en Ripoll el impacto emocional por unos jóvenes de la localidad perpetraran los atentados, pero sumó un segundo elemento, la falta de determinación de Puigdemont y Junqueras en cumplir lo prometido. Junts ahora no puede mantener el argumentario de una independencia a tocar, pero sí puede romper con el PSOE. Y lo hace para intentar acallar un desencanto que capitaliza Orriols. Y a la vez asume a medias algunos de las propuestas de Orriols, por ejemplo la de negar pisos de protección oficial y ciertas ayudas a quienes lleven menos de diez años empadronados en un municipio. Algo que perjudicaría también a los jóvenes autóctonos que intentan establecerse en un municipio distinto del que crecieron. 

Propuesta que rechazó el pleno de la Diputación de Barcelona el pasado jueves y no es más que una mala copia de la que proponen Vox y Aliança de excluir de las ayudas y pisos de protección oficial a los extranjeros. Y evidentemente los votantes que compartan dicha idea, entre el original y la copia, siempre elegirán al primero.

Clica para leer en La Vanguardia 


dissabte, 18 d’octubre del 2025

Comentari d"Aliança Catalana, Els nostres ultres" i de la presentació a la Llibreria Taifa d'Olga Merino a La Vanguardia

 Dijous vaig presentar el llibre "Aliança Catalana, Els nostres ultres" a la llibreria taifà del carrer Verdi, organitzada pel col·lectiu Lliure Pensa Ment. Hi va assistir la periodista Olga Merino que avui en fa un comentari a La Vanguardia.




Olga Merino, La Vanguardia, sábado 18 de octubre de 2025

Semana inflamable en la que han coincidido el premio Planeta –Juan del Val, ay–, la Feria de Frankfurt y el Congreso de la Lengua Española en Arequipa, desde donde llegan las fumarolas sulfúricas por el pique entre los directores de la Real Academia y el Instituto Cervantes. A pesar de la combustión y las ausencias, no se ha resentido la turbina de las presentaciones, entre las que se han detectado dos epifenómenos: la concurrencia de libros políticos y de charlas entre escritores sin que medie novedad editorial alguna. Vayamos por partes.

“Un cráneo de Ávila no será nunca como un cráneo de la Plana de Vic”. Esta frase de traca la pronunció hace un siglo Daniel Cardona, uno de los fundadores de Estat Català y referente intelectual de Sílvia Orriols, según relata el periodista Xavier Rius Sant en el bautizo de su ensayo Aliança Catalana: els nostres ultres (Icaria), el jueves, en Taifa Llibres. Ante el respetable, Rius disecciona cómo en la génesis de este partido de extrema derecha, que va como un cohete en las encuestas, convergen las frustraciones por el procés , la indignación en Ripoll por los atentados del 2017 –estos chicos musulmanes, que hablan catalán, a quienes acogimos, y “mira cómo nos lo pagan”– y la personalidad de la alcaldesa Orriols, quien presume de haber nacido un 9 de octubre, la misma fecha en que Jaume I expulsó a los sarracenos de Valencia.

El acto está a punto de nieve cuando la brigada Fahrenheit 451 debe levantarse con disimulo de los taburetes, delatada por las chaquetillas ignífugas y fosforitas, y emprender el vuelo hacia otro evento. Zumbando, pues, hacia la librería Ona, en cuya puerta el jefe de comunicación del Parlament de Catalunya, Josep Escudé, cuenta a los bomberos que viene a su vez de otra presentación. ¿Cómo? Sí, aquí cerca, en Altaïr, la del libro Mitólogos, el arte de seducir a las masas ( Debate), del profesor Toni Aira. La política, cada vez más, es performance y narrativa visual; en la portada aparece la gorra roja de Trump con la leyenda “Make America Great Again”.

Pero estamos en Ona, donde el reportero Adrià Santasusagna acaba de soltar: “Esquerra Republicana es un volcán ahora mismo”. ¿Seguirá ardiendo la lava o cristalizará en una pacífica montaña? Que tengan piedad los volcanes de los pobres mortales, que ya tuvimos bastante. Algunas pistas para indagar en la incandescencia del asunto aparecen en su ensayo L’esquerda republicana (La Campana), coescrito con el periodista Bernat Vilaró. Entre el público, la diputada de ERC en el Congreso Teresa Jordà y la expresidenta del Parlament Carme Forcadell. De la mano de Isabel Garcia Pagan, subdirectora de La Vanguardia , los autores desentrañan las claves de la pugna entre Oriol Junqueras y Marta Rovira y asoman al respetable a los abismos que ha encarado la formación soberanista en los últimos años: la cárcel, el exilio/huida, los mariachis frente a la sede de Junts, los carteles contra Ernest Maragall que pretendían “expulsar el alzhéimer de Barcelona” y las negociaciones bajo mano.

Charlas entre escritores: Clara Usón ( Las fieras , Seix Barral) y Ferran Grau ( Hiperràbia , Angle) enfrentaron el martes, en la librería Documenta, a los dos protagonistas de las obras mencionadas, la sanguinaria etarra Idoia López Riaño, apodada la Tigresa, y Ludo, uno de los tres jóvenes que mataron a una mendiga quemándola viva en un cajero de Sant Gervasi, en diciembre del 2005; dos épocas distintas y parecida banalidad del mal. El mismo día, en Finestres, otras dos autoras, Beatriz Serrano y Andrea Genovart, charlaron solo porque sí, por el simple gozo de platicar. Nos gustan mucho estas afinidades electivas sin reloj ni calendario.


dilluns, 6 d’octubre del 2025

Ada Colau i la desmemòria de les associacions jueves catalanes. El Triangle. Va ser el govern d’Ada Colau el que el juliol de 2018 va proposar i aprovar canviar el nom del carrer dit fins llavors Sant Domènec del Call, nom que lloava la matança de l'any 1.391, pel de Salomó Ben Adret. Una petició que les entitats jueves havien demanat sense èxit a anteriors equips de govern de Convergència i del PSC sense ser escoltades.

 




Un servidor discrepa d’algunes de les coses que proposen els Comuns, Sumar i Podem, però m’indigna que els representants de les comunitats i entitats jueves catalanes, juntament amb associacions catalanes d’amistat amb Israel, qualifiquin a l’eurodiputat dels Comuns, Jaume Asens, coordinador de l’equip jurídic de la Flotilla, i a l’exalcaldessa Ada Colau que hi ha participat, d’antisemites o judeofòbics, mentre les autoritats israelianes qualifiquen Colau a més d’antisemita de terrorista. Però ja se sap, les persones que han perdut qualitats o característiques humanes com el pensament crític i la capacitat d’empatitzar, com Netanyahu i els qui li donen suport i com li va passar a Hitler, Stalin o Milosevic i els líders paramilitars serbis que assetjaven Sarajevo, ho tenen fàcil per desqualificar als adversaris polítics insultant la memòria col·lectiva.

Als Balcans vaig conèixer molta gent que negava o justificava per exemple el setge de Sarajevo i les matances diàries de civils que provocaven, apel·lant al que havien viscut i patit els seus avantpassats a la primera o segona guerra mundial o fins i tot a la batalla de Kosovo contra el turcs de 1389. Moltes vegades persones o pobles que han estat maltractats esdevenen maltractadors. Molts homes o dones maltractadors van ser maltractats de nens, i d’adults repeteixen el mateix patró. Així esdevenen uns agressors que maltracten sense sentiment de culpa en ser incapaços de dissociar la seva violència de la que van patir els seus avantpassats. I tot i ser botxins i agressors, es creuen que ells són les víctimes, sense ser capaços de percebre les víctimes de la violència que ara exerceixen, no són els qui els van agredir a ells o als seus avantpassats fa tres generacions o sis segles.

Israel, lamentablement, es va construir sobre l’expulsió de part dels legítims habitants de Palestina, sense que els que van anar allà com a víctimes de l’Holocaust, fossin capaços d’adonar-se que estaven fent una nova neteja ètnica i unes deportacions de població en la que ells passaven a ser els agressors. I això és el que fa ara bona part de la societat israeliana que és incapaç de reconèixer que a Gaza estan fent un genocidi, mentre a Cisjordània, on aquests últims dos anys s’ha assassinat mil palestins i cada dia són cremades cases palestines per part dels colons o les forces policials i militars que actuen amb plena impunitat, estan perpetrant una nova neteja ètnica contra civils innocents.

L’atac del 7 d’octubre de fa dos anys enderrocant les defenses d’Israel a Gaza i assassinant Hamàs més d’un miler de civils i segrestant-ne 250, evidentment és condemnable, però el futur que vindrà amb tanta mort i destrucció a Gaza i l’expansió a Cisjordània i l’odi que ha engendrat, serà molt pitjor pels palestins que el que els oferien les propostes anteriors. Però aquella acció del 7 d’octubre que condemno, va demostrar a l’arrogant societat israeliana que mai podrà tenir pau sinó dona una alternativa de futur realista als palestins. Alternativa que només pot ser un estat palestí o un estat binacional únic per palestins i jueus, a no ser que Israel vulgui convertir-se en un estat d’apartheid com era Sudàfrica.

Perquè dic que és un insult que es qualifiqui Colau d’antisemita o anti jueva? Doncs perquè va ser el govern d’Ada Colau el que el juliol de 2018, en el seu primer mandat, va proposar i aprovar canviar el nom del carrer dit fins llavors Sant Domènec del Call pel de Salomó Ben Adret. Una petició que les entitats jueves havien demanat sense èxit a anteriors equips de govern de Convergència i del PSC sense ser escoltades. Aquest carrer del call jueu de Barcelona s’anomenava “Sant Domènec del Call” per commemorar la matança de mes de tres-cents jueus en el carrer que era una de les entrades del call. Assalt instigat i permès per les autoritats catalanes cristianes que va tenir lloc del 5 al 8 d’agost del 1391, dia de Sant Domènec. Així doncs, Barcelona en haver posat al carrer d’entrada al call el nom del sant del dia en que van haver-hi més jueus morts, donava a entendre que aquella matança va ser justa protegida i beneïda pel sant del dia. I a petició de les entitats jueves -les mateixes que ara acusen l’ex-alcaldessa d’antisemita- Ada Colau va proposar al ple municipal canviar-lo pel de Salomó Ben Adret (1235-1310) que va ser rabí de Barcelona durant més de 40 anys i es considera una figura cabdal de la història de la cultura catalana medieval i referent de convivència a Barcelona d’aquells temps.

                                       

Ada Colau embarcant a la Flotilla cap a Gaza el passat 31 d'agost a Barcelona


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divendres, 12 de setembre del 2025

El Col·legi de Periodistes de Catalunya em nomena "col·legiat d'honor". L'acte es farà el dimarts 30 de setembre al migdia

 




El Col·legi de Periodistes de Catalunya incorporarà quatre nous col·legiats d’honor en un acte que se celebrarà el pròxim dimarts 30 de setembre, a les 12.00h, a la seu de Barcelona del Col·legi. La Junta de Govern vol distingir i reconèixer així la trajectòria i la contribució de quatre professionals que han deixat una empremta significativa en l’ofici.

Els homenatjats són Maria Glòria Farrés i Ramon, Josep Bosch Grau, Xavier Rius Sant i Fernando García Talarn. Amb aquest nomenament, el Col·legi vol posar en valor la diversitat de perfils i especialitzacions que configuren la professió i que contribueixen a reforçar el paper del periodisme com a servei públic i eina de cohesió social.

La trajectòria de cadascun dels nous col·legiats d’honor és àmplia i reconeguda: Farrés és una veu històrica de la ràdio i del radioteatre; Bosch ha estat corresponsal internacional en ciutats clau i portaveu de l’Organització Mundial del Comerç; Rius Sant s’ha especialitzat en conflictes, immigració i ultradreta i García és una veu referent en la comunicació local i esportiva a les Terres de l’Ebre.

Aquest nomenament té un caràcter honorífic i no comporta cap obligació addicional, però permet als distingits continuar participant en la vida col·legial i accedir als serveis de la institució. El Col·legi manté així la voluntat de reconèixer trajectòries que representen la pluralitat i la seva contribució al periodisme català.

En la darrera edició, el 2024, van rebre la mateixa distinció Toni Clapés, Rosa Matas, Lluïsa Bertomeu, Miquel Ruiz, Hèctor Aranda i Toni Orensanz







divendres, 18 de juliol del 2025

El CEO y Torre Pacheco. La Vanguardia


 Xavier Rius Sant, periodista. La Vanguardia, divendres 18 de juliol de 2025

El barómetro del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO), hecho público el miércoles, apuntando que si celebraran elecciones catalanas Vox crecería ligeramente y Aliança Catalana pasaría de dos a diez u once escaños, ha coincidido con la detención en Mataró del líder de un grupo que desde las redes sociales había realizado las convocatorias a “salir de cacerías” o atacar a inmigrantes magrebíes en Torre Pacheco. Grupo creado hace seis meses llamado “Deport Them Now” —Deportémoslos Ahora— que se había dado a conocer convocando conjuntamente con Vox diversas manifestaciones en favor de la expulsión de inmigrantes y contra centros de menores. Evidentemente una cosa es pedir la expulsión de los inmigrantes irregulares, otra de los que delinquen, u oponerse a la acogida de menores no acompañados, pese a que la convención de derechos del menor firmada por todos los países de la Unión Europea nos obliga. Y otra muy distinta llamar a realizar “cacerías de inmigrantes”. Pero cuando un partido como Vox dice que habrá que expulsar a ocho millones de inmigrantes, pese a que luego matice esta cifra y afirme que sólo “aquellos que delinquen, no tienen papeles, no se integran o tienen religiones extrañas”, de alguna manera da argumentos a quienes como el grupo liderado por el ultra de Mataró, llaman a pasan a la acción directa.

El barómetro del CEO analiza el trasvase de votos hacia Aliança o Vox de quienes en comicios anteriores dieron su confianza a otras formaciones. Pero pese a que muchos independentistas desengañados quieran dar ahora su confianza a Sílvia Orriols, lo verdaderamente importante es el voto de jóvenes que lo hacen por primera vez y de aquellos que en anteriores elecciones se habían abstenido. Sin reconocer que partidos como Vox y Aliança seducen a abstencionistas y a nuevos votantes jóvenes, no se entendería que en las pasadas elecciones europeas, pese a Vox subió pasando de cuatro a seis escaños, la candidatura del activista ultra, Alvise Pérez, consiguió tres con una campaña realizada exclusivamente en las redes sociales y sin exponer programa político alguno.

Aliança Catalana bebe principalmente de dos fuentes. Del rechazo a la inmigración y del desengaño del procés. Mientras los que nos vendieron una independencia exprés no hagan autocrítica de que infravaloraron lo complejo del proyecto, las fuerzas de cada uno y los obstáculos jurídicos, afirmando entonces falsedades como que el dictamen sobre Kosovo de la Corte Internacional de Justicia abría a la puerta a que una secesión unilateral de Cataluña fuera reconocida por la comunidad internacional, y no reconozcan que sabían que eso no podría acabar bien, muchos que lo creyeron, canalizarán su frustración votando a Orriols.

 Hacer políticas de interculturalidad y convivencia no es realizar una fiesta de la diversidad con la participación de asociaciones de inmigrantes y comer un cuscús. Es garantizar que los hijos y sobre todo las hijas de los inmigrantes, puedan vivir como deseen, ir de la mano de un amigo no musulmán sin que la llamada “comunidad” las persiga, y dejar de empoderar a supuestos líderes comunitarios que nadie ha elegido.  

Y por lo que se refiere al rechazo a la inmigración que manifiesta Vox y Aliança, bebe de un malestar que no va a disminuir con propuestas imposibles de expulsiones masivas. Eso sólo se revierte con políticas sociales que hagan que los vecinos autóctonos o de origen inmigrante de ciertos barrios, no se sientan abandonados por las administraciones y, también, castigando la multirreincidencia, sean de donde sean sus autores. Además si deseamos evitar que ocurra como en barrios de determinadas ciudades de Francia o Bélgica, es preciso escuchar lo que dicen hijas de inmigrantes que viven o crecieron en Catalunya como Hannan Serrouk, Najat el Hachmi o Mimunt Hamido, que lamentan que los poderes públicos y sobre todo los partidos de izquierda, en nombre de una malentendida interculturalidad y respeto a otras creencias, a menudo se laven las manos ante el crecimiento del islamismo como ideología y la generación de contracounidades. Hacer políticas de interculturalidad y convivencia no es realizar una fiesta de la diversidad con la participación de asociaciones de inmigrantes y comer un cuscús.

Es garantizar que los hijos y sobre todo las hijas de los inmigrantes, puedan vivir como deseen, ir de la mano de un amigo no musulmán sin que la llamada “comunidad” las persiga, y dejar de empoderar a supuestos líderes comunitarios que nadie ha elegido. Es garantizar también que la segunda y tercera generación, es decir españoles nacidos aquí, hijos de extranjeros, no se encuentren con un “lo siento, ya está alquilado” cada vez que dan su nombre llamando por teléfono a un anuncio de un piso. Si pese a haber nacido aquí son tratados como eternos forasteros, sentirán un desarraigo que saben manipular después líderes étnicos, bandas juveniles y el islamismo violento o pacífico.




dimecres, 9 de juliol del 2025

Abascal aprieta, Orriols espera. La Vanguardia

 




Xavier Rius Sant, periodista. 

Miércoles 9 de julio de 2025

No pasaron ni 24 horas de la clausura del congreso del PP en el que Núñez Feijóo se postuló para ser el próximo presidente de España sin hacer cordón sanitario a Vox, es decir aceptando sus votos, pero excluyendo gobernar en coalición con Santiago Abascal, que la portavoz de Emergencia Demográfica y Políticas Sociales de Vox, Rocío de Meer, expuso la propuesta de expulsar a ocho millones de extranjeros e hijos de extranjeros, muchos de ellos ya nacionalizados españoles. Una propuesta imposible de realizar sin modificar la Constitución por lo que se refiere a los hijos de extranjeros que obtuvieron previamente la nacionalidad española, como es el caso de muchos latinoamericanos. Y que exigiría para el resto la modificación del Código Civil, ya que actualmente sólo se puede retirar la nacionalidad a personas de origen extranjero condenados por delitos muy graves. Y retirar el permiso de residencia permanente en España, que es a la vez un permiso para todo el territorio de la Unión Europea, sin una condena judicial o una acusación de terrorismo, tampoco es posible. Posteriormente ante el revuelo creado Abascal matizó que no proponía expulsar ocho millones sinó únicamente “a los que no respetan a las mujeres, importan una religión extraña, delinquen o han venido a vivir del esfuerzo de los demás”

Siendo los partidos ultras y nacioalpopulistas euroescépticos primera o segunda fuerza política en muchos estados de la Unión, Abascal no quiere conformarse en continuar como tercera y comodín de investidura del PP. Ya lo demostró hace un año cuando abandonó los ejecutivos regionales en los que gobernaba con el PP. Pese a que el futuro de Pedro Sánchez puede cambiar si el caso Koldo, Ábalos y Cerdán aporta indicios que tras la trama estaba la financiación del partido, no parece que los socios de investidura vayan a provocar su caída. Así en las próximas elecciones, sean anticipadas o en 2027, lo que pretende Vox si continua como tercera fuerza y los escaños del PP y Vox suman la mayoría, investir a Feijóo pese a que rechace la mayoría de sus condiciones programáticas, pero quedándose en la oposición. Abascal sabe que confrontando como ahora desde la tribuna del Congreso con Pedro Sánchez, poco rédito puede obtener. Pero en cambió si a quien rebate cada semana es un presidente del gobierno del PP, al que reprochará continuar obedeciendo a Bruselas en inmigración, agenda verde, etc., confía que eso sí le permitiría dar el sorpaso y superar en las siguientes elecciones al PP.

En Cataluña parece que Salvador Illa sí aguantará los tres años que quedan de legislatura, siempre y cuando el PSC no se vea salpicado por la trama. Y será en dichas elecciones catalanas previstas para 2028 en las que las encuestas auguran un exponencial incremento de Aliança Catalana. Pero previamente habrá elecciones municipales en las que Aliança espera conseguir bastantes alcaldías. La duda que tiene Aliança es hasta dónde hacer crecer el partido y el número de municipios en los que presentar candidaturas sin que se les vaya de las manos con listas nutridas de nuevos afiliados. Elecciones en las que competirá con Vox con propuestas similares, pero también con Junts. Por ello Sílvia Orriols el pasado febrero cuando presentó la moción de confianza que abría la puerta a una moción de censura, en el fondo deseaba perder temporalmente la alcaldía para victimizarse, centrarse en la extensión del partido y poder estar más días en el Parlament que es donde obtiene visibilidad.


dimarts, 1 de juliol del 2025

Feijóo i Abascal eperen els seus moments. El Triangle



En cinc dies, de dissabte 5 de juliol al dimecres 9, la política espanyola ha viscut un dels períodes més intensos dels últims anys. Dissabte, la reunió del Comitè Federal del PSOE on Pedro Sánchez remodelava la direcció i exposava el full de ruta del partit, després de l’empresonament del nou secretari d’organització Santos Cerdán. Diumenge, el PP celebrava el seu congrés en el que revalidada a Núñez Feijóo com a líder del partit i candidat a la presidència del govern. L’endemà la roda de premsa habitual del dilluns a la seu de Vox, no la feia ni Abascal ni el portaveu nacional, José Antonio Fúster, sinó que qui intervenia era la responsable de Demografia i Polítiques Socials, la diputada Rocío de Meer, que potser inconscientment patinava i ficava la pota, potser deliberadament calculat a l’estil Trump, per provocar, afirmava que s’haurien d’expulsar d’Espanya vuit milions de migrants i fills de migrants ja nacionalitzats. Concepte batejat com “reimmigració” amb bitllet d’avió cap el país d’origen per Alternativa per Alemanya, adoptat ràpidament per Vox i Aliança Catalana. Proposta que generava un rebuig generalitzat i Vox contraatacava acusant a la premsa de manipular les paraules de De Meer.

Dimecres, Pedro Sánchez compareixia al Congrés dels Diputats per donar explicacions i presentar les seves noves mesures del govern contra la corrupció. Compareixença i debat que va ser, de fet, una moció de confiança sense que es votés, en la que Pedro Sánchez va constatar que continua tenint el suport dels socis d’investidura tret de Podem, que sembla que vol emular els pitjors moments del que fa més de dues dècades s’anomenava amb sarcasme “Izquierda Hundida”. I aguantant de moment Sánchez, Núñez Feijóo va utilitzar un to molt dur amb el PSOE amb acusacions de tota mena com que s’havia lucrat de la prostitució, a la vegada que deixava clar que no faria cordó sanitari a Vox, de qui acceptaria els seus vots per ser investit president del govern, però sense fer-lo entrar al govern. Una entrada a l’executiu que Abascal crec que tampoc desitja.

Mentre a la majoria de països europeus com França, Itàlia, Àustria, Holanda, Polònia, Hongria o Alemanya, la ultradreta xenòfoba i euroescèptica és la primera o segona força política, a Espanya amb Vox, és la tercera. Aquí la ultradreta va més endarrerida ja que exceptuant la Plataforma per Catalunya de Josep Anglada que va fracassar en el seus intents de fer el salt al Parlament de Catalunya i al Congrés del Diputats, no va irrompre a les institucions amb Vox fins desembre de 2018 a Andalusia i l’abril de 2019 al Congrés dels Diputats. A Catalunya fa dos anys Aliança Catalana i Sílvia Orriols, amb un discurs igual de xenòfob que el de Vox, però independentista, va fer-se amb l’alcaldia de Ripoll. I fa un any Orriols va entrar al Parlament. I també tenim Se Acabó la Fiesta d’Alvise Pérez amb tres eurodiputats.

Aliança no té pressa, ja que a no ser que el PSC acabi esquitxat per la trama Koldo, Ábalos y Cerdán, res fa pensar que Salvador Illa hagi d’avançar les eleccions. Mentrestant el discurs d’Orriols penetra poc a poc en la ment de molts independentistes, i el partit es centra en l’extensió territorial de cara a les eleccions municipals. Unes candidatures que estaran formades per molts militants nouvinguts, i el partit té por que se li puguin descontrolar alguns regidors després de les eleccions. Fa dos anys Aliança només es va presentar a Ripoll on va ser la força més votada amb sis regidors i on governa en minoria, a Manlleu, on va obtenir un regidor que ha estat reemplaçat per un membre de la llista amb més carisma, i a Ribera d’Ondara, on el regidor d’Aliança, que va assumir temporalment l’alcaldia, va trencar amb Orriols abandonant el partit.

Vox, que vol deixar de ser la tercera força espanyola i el comodí del PP per les investidures, creu que no podrà incrementar el seu sostre electoral –ara té 33 diputats al Congrés, i l’anterior legislatura en va tenir 52— fins que Feijóo, o qui sigui del PP, arribi a la Moncloa i presideixi un govern del PP en solitari. Vox no vol la vicepresidència per ser la Yolanda Díaz de Feijóo, d’Ayuso o de Moreno Bonilla. Vol que Feijóo, o qui lideri el partit d’aquí dos anys, sigui investit president gràcies també al vot dels diputats de Vox per, des de l’oposició, confrontar-se al govern del PP i acabar superant-lo en les següents eleccions. Confia poder retreure-li que, tot i haver fet fora a Pedro Sánchez, continua fent unes polítiques d’immigració, ambientals o de gènere molt semblants a les seves. Abascal acusaria a aquest hipotètic govern del PP de complir dòcilment tot el que dicten des de Brussel·les i no defensar prou la unitat d’Espanya. Així doncs, a curt termini el que volen tant Vox com el PP és que en les eleccions d’aquí dos anys, o abans si Sánchez les avança, sumar entre els dos la majoria necessària per evitar que els socialistes continuïn sent els inquilins de la Moncloa.

Essent la retallada de la llengua catalana a l’administració i l’escola una de les condicions que ha posat i aconseguit Vox als governs del PP del País Valencià i les Illes, no sembla probable que Junts facilités per activa o per passiva aquest executiu del PP condicionat per Vox. El que em costa entendre és com Feijóo i el PP, fent ara un discurs semblant al de Vox, demanant la presó per Pedro Sánchez, i amb un Vox radicalitzat que proposa expulsions de milions de ciutadans d’origen estranger, aconseguiran ampliar el nombre de votants. Per que el que ara sembla que fa PP és voler robar-li vots a Vox mentre sembla que els d’Abascal els vol robar al PP. I si Se Acabo la Fiesta també s’hi presenta, més enllà que certament pugui aconseguir algun diputat per Madrid, restarà vots a les altres províncies a Vox i el PP, que perdran diputats.

Ah! Sílvia Orriols nega que es plantegi presentar-se a unes eleccions espanyoles. Però si ho fes trauria vots i diputats a Junts i Esquerra. Ella diu que no ho farà, però també assegurava fa dos anys que no es presentaria com a candidata d’Aliança al Parlament ja que segons ella tècnicament seria incompatible amb fer d’alcaldessa i mirem ara on és. No sabem quan Sánchez convocarà eleccions, que serà en el moment que ell cregui que els resultats li poden ser més favorables. Però si no les avança, les eleccions municipals potser coincidiran amb les generals. I seria estranya una campanya en que Orriols que demanés el vot per Aliança per salvar Catalunya a la urna de les municipals i demanar l’abstenció a les generals. Si això passés, estaria temptant als seus votants a tornar al peix al cove i votar de nou als “processistes” Junts i Esquerra pel Congrés i el Senat.

Arribat aquí em pregunto, seria ciència ficció que Aliança amb dos o tres diputats a Madrid, si fossin determinants, que pactés amb el PP i Vox una investidura de Feijóo si s’aprova una llei d’estrangeria que faciliti les expulsions, restringeixi l’empadronament i retalli drets socials i ajuts pels immigrants, i en contrapartida el PP es comprometés a no fer reformes per retallar el català?

diumenge, 18 de maig del 2025

EL NOU DIA NO SERÀ MILLOR NI A GAZA NI A ISRAEL. El Triangle


 


Xavier Rius Sant, El Triangle, diumenge 18 de maig de 2025


Finalment la cantant israeliana Yuval Raphael, supervivent de la brutal matança del 7 d’octubre de 2023 no va guanyar el Festival d’Eurovisió amb la cançó “New Day Will Rise” (Un nou dia s’aixecarà), enduent-se Àustria la victòria. Un festival en el que la guerra de Gaza i el genocidi que Israel està provocant a la Franja, on no permet l’entrada de menjar ni medicines des de fa un mes i mig i on cada dia moren un centenar de civils per les bombes i drons israelians, han centrat la polèmica. Televisió Espanyola va fer alguns gestos en solidaritat amb les víctimes de la barbàrie israeliana i va ser advertida pels organitzadors del concurs i censurada pel Partit Popular i Vox. L’absurd sistema de televot que permetia votar vint vegades des d’un mateix terminal va facilitar que els lobbis sionistes d’arreu del món, i bona part de la dreta i ultradreta europea animessin els seus militants i simpatitzants a votar massivament per Israel. A Espanya ho van fer des de les joventuts del PP i també els simpatitzants i militants de Vox i Aliança Catalana.

He qualificat els fets del 7 d’octubre de 2023 que va viure la jove cantant israeliana de brutal matança perquè és senzillament el que va ser. Un atac indiscriminat dirigit majoritàriament contra la vida de població civil. Però condemnar aquells fets, per comprensible que fos l’ofensiva de Hamàs i altres grups com la Yihad Islàmica, no m’impedeix qualificar de genocidi d’extermini el que està fent actualment Israel a ulls de tot el món. Un estat creat gràcies al sentiment de culpa d’Europa per no haver evitat l’Holocaust de sis milions de jueus. Un estat que es va crear expulsant amb la força de les armes els habitants d’aquella terra. Un nou estat i una terra que els fundadors d’Israel van considerar que havia de ser la casa de tots els jueus del món que volguessin anar-hi i també de tots aquells que, tot i no ser ni jueus ni creients, argumentessin tenir un avantpassat, un avi jueu.

Aquest ha estat un dels motius que ha fet impossible la pau entre Israel i els palestins, ja que Israel no només ha negat el dret al retorn als àrabs que aviat farà vuitanta anys van ser expulsats de casa seva, sinó que amb l’anomenada llei del retorn de 1950, l’Alià, concedeix el dret a instal·lar-se a Israel i obtenir la nacionalitat israeliana i ajuts per començar una nova vida, o sigui terra o casa i feina, a qualsevol persona del món que reivindiqui tenir un avantpassat jueu. Tant és que aquesta persona sigui atea, agnòstica o cregui en un altra religió. Qui manifesta haver tingut un avi jueu, te dret a intal·lar-se també amb la seva parella encara que aquesta no tingui avantpassats jueus. Precisament l’any passat la representant d’Israel a Eurovisió va ser la jove russo israeliana Eden Golan, filla d’una parella russo ucraniana que va emigrar de Rússia, argumentant aquest dret del retorn dels descendents de jueus.

Després d’humiliar el diferents governs d’Israel als palestins de Gaza i Cisjordània, fent inviables tots els plans de pau i la solució dels dos estats amb l’ocupació de més terra palestina a Cisjordània, i deixant sense esperança els ciutadans de Gaza reclosos en la major presó i gueto a cel obert del món, Hamàs va actuar com va actuar fa vint mesos. I Netanyahu va aprofitar l’embat per portar el país a un estat de guerra permanent, rebutjant les propostes d’acord que haguessin significat l’alliberament de tots els ostatges per perpetuar-se en el poder i demorar els processos judicials que pesen sobre el, per diverses causes de corrupció. El president Joe Biden en els últims mesos del seu mandat va ser incapaç o potser no va voler fer que Netanyahu desistís de destruir Gaza i aturés el genocidi.

Després Donald Trump, donant suport a Netanyahu, va dir que acabaria amb la guerra fent propostes estrafolàries de convertir Gaza en un territori d’hotels i casinos del que haurien de marxar la majoria del seus habitants. Una deportació que no ha estat possible per la negativa de Jordània, Egipte i el Líban a rebre als palestins que Trump i Netanyahu volen expulsar. I després de negociar pel seu compte l’alliberament la setmana passada de l’últim ostatge de nacionalitat americana, s’ha desentès del conflicte mentre les monarquies saudita, qatariana i del Emirats signaven amb ell milionaris contractes d’armament i inversions, no només amb empreses americanes, sinó també aprofitant-se del càrrec en benefici propi, amb empreses de l’entramat empresarial que ell presideix. Les tres monarquies s’enforteixen amb els acords signats amb el president dels Estats Units i amb les butxaques plenes han deixat de pressionar Trump per tal que contingui Netanyahu.

I és que la història de vegades es repeteix. Algunes de les víctimes d’ahir esdevenen els botxins d’avui. I, a l’igual que un cop Hitler va veure impossible la deportació massiva dels jueus d’Europa cap a Uganda, Kènia, Madagascar o Palestina, va tirar pel dret amb la solució final deixant de considerar persones els jueus, Netanyahu reocupa militarment Gaza, nega l’entrada de menjar pels seus habitants, no els dona cap esperança de futur, i sense comptar els que moren de gana, desnutrició i malalties, n’executa amb bombes i drons més d’un centenar cada dia. Pels prop de dos milions de ciutadans de Gaza l’endemà i aquest nou sol que s’aixeca al que es referia la cançó d’Eurovisió no serà en cap cas millor. Però els israelians obliden que amb tanta destrucció només generen més odi i tampoc ho serà per ells.


Des de l' Associació Catalana d'Amics d'Israel ja han respost al meu article,acusant-me con en ocasions anteriors d'antisemita.



                                        







El nuevo día no será mejor ni en Gaza ni en Israel


Finalmente la cantante israelí Yuval Raphael, superviviente de la brutal matanza del 7 de octubre de 2023 no ganó el Festival de Eurovisión con la canción «New Day Will Rise» (Un nuevo día se levantará), llevándose Austria la victoria. Un festival en el que la guerra de Gaza y el genocidio que Israel está provocando en la Franja, donde no permite la entrada de comida ni medicinas desde hace un mes y medio y donde cada día mueren un centenar de civiles por las bombas y drones israelíes, han centrado la polémica. Televisión Española hizo algunos gestos en solidaridad con las víctimas de la barbarie israelí y fue advertida por los organizadores del concurso y censurada por el Partido Popular y Vox. El disparatado sistema de televoto que permitía votar veinte veces desde un mismo terminal facilitó que los lobbis sionistas de todo el mundo, y buena parte de la derecha y ultraderecha europea animaran a sus militantes y simpatizantes a votar masivamente por Israel. En España lo hicieron desde las juventudes del PP y también los simpatizantes y militantes de Vox y Aliança Catalana.

He calificado los hechos del 7 de octubre de 2023 que vivió la joven cantante israelí de brutal matanza porque es sencillamente lo que fue. Un ataque indiscriminado dirigido mayoritariamente contra la vida de población civil. Pero condenar aquellos hechos, por comprensible que fuera la ofensiva de Hamás y otros grupos como la Yihad Islámica, no me impide calificar de genocidio de exterminio lo que está haciendo actualmente Israel a ojos de todo el mundo. Un estado creado gracias al sentimiento de culpa de Europa por no haber evitado el Holocausto de seis millones de judíos. Un estado que se creó expulsando por la fuerza de las armas a los habitantes de aquella tierra. Un nuevo estado y una tierra que los fundadores de Israel consideraron que debía ser la casa de todos los judíos del mundo que quisieran ir allí y también de todos aquellos que, a pesar de no ser ni judíos ni creyentes, argumentaran tener un antepasado, un abuelo judío.

Este ha sido uno de los motivos que ha hecho imposible la paz entre Israel y los palestinos, ya que Israel no sólo ha negado el derecho al retorno a los árabes que pronto cumplirá ochenta años que fueron expulsados de su casa, sino que con la llamada ley del retorno de 1950, el Aliá, concede el derecho a instalarse en Israel y obtener la nacionalidad israelí y ayudas para comenzar una nueva vida, o sea tierra o casa y trabajo, a cualquier persona del mundo que reivindique tener un antepasado judío. Tanto da que esta persona sea atea, agnóstica o crea en otra religión. Quien manifiesta haber tenido un abuelo judío, tiene derecho a intalarse también con su pareja aunque ésta no tenga antepasados judíos. Precisamente el año pasado la representante de Israel en Eurovisión fue la joven rusa israelí Eden Golan, hija de una pareja ruso ucraniana que emigró de Rusia, argumentando este derecho del retorno de los descendientes de judíos.

Tras humillar los diferentes gobiernos de Israel a los palestinos de Gaza y Cisjordania, haciendo inviables todos los planes de paz y la solución de los dos estados con la ocupación de más tierra palestina en Cisjordania, y dejando sin esperanza a los ciudadanos de Gaza recluidos en la mayor cárcel y gueto a cielo abierto del mundo, Hamás actuó como actuó hace veinte meses. Y Netanyahu aprovechó el embate para llevar el país a un estado de guerra permanente, rechazando las propuestas de acuerdo que hubieran significado la liberación de todos los rehenes para perpetuarse en el poder y demorar los procesos judiciales que pesan sobre él, por diversas causas de corrupción. El presidente Joe Biden en los últimos meses de su mandato fue incapaz o quizás no quiso hacer que Netanyahu desistiera de destruir Gaza y detuviera el genocidio.

Después Donald Trump, apoyando a Netanyahu, dijo que acabaría con la guerra haciendo propuestas extravagantes de convertir Gaza en un territorio de hoteles y casinos del que tendrían que marchar la mayoría de sus habitantes. Una deportación que no ha sido posible por la negativa de Jordania, Egipto y Líbano a recibir a los palestinos que Trump y Netanyahu quieren expulsar. Y tras negociar por su cuenta la liberación la semana pasada del último rehén de nacionalidad americana, se ha desentendido del conflicto mientras las monarquías saudita, qatarí y del Emiratos firmaban con él millonarios contratos de armamento e inversiones, no sólo con empresas americanas, sino también aprovechándose del cargo en beneficio propio, con empresas del entramado empresarial que él preside. Las tres monarquías se fortalecen con los acuerdos firmados con el presidente de Estados Unidos y con los bolsillos llenos han dejado de presionar a Trump para que contenga a Netanyahu.

Y es que la historia a veces se repite. Algunas de las víctimas de ayer se convierten en los verdugos de hoy. Y, al igual que una vez que Hitler vio imposible la deportación masiva de los judíos de Europa hacia Uganda, Kenia, Madagascar o Palestina, optó por la solución final dejando de considerar personas a los judíos, Netanyahu reocupa militarmente Gaza, niega la entrada de comida para sus habitantes, no les da ninguna esperanza de futuro, y sin contar los que mueren de hambre, desnutrición y enfermedades, ejecuta con bombas y drones a más de un centenar cada día. Para los cerca de dos millones de ciudadanos de Gaza el día siguiente y este nuevo sol que se levanta al que se refería la canción de Eurovisión no será en ningún caso mejor. Pero los israelíes olvidan que con tanta destrucción sólo generan más odio y tampoco lo será para ellos.