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dissabte, 18 d’octubre del 2025

Comentari d"Aliança Catalana, Els nostres ultres" i de la presentació a la Llibreria Taifa d'Olga Merino a La Vanguardia

 Dijous vaig presentar el llibre "Aliança Catalana, Els nostres ultres" a la llibreria taifà del carrer Verdi, organitzada pel col·lectiu Lliure Pensa Ment. Hi va assistir la periodista Olga Merino que avui en fa un comentari a La Vanguardia.




Olga Merino, La Vanguardia, sábado 18 de octubre de 2025

Semana inflamable en la que han coincidido el premio Planeta –Juan del Val, ay–, la Feria de Frankfurt y el Congreso de la Lengua Española en Arequipa, desde donde llegan las fumarolas sulfúricas por el pique entre los directores de la Real Academia y el Instituto Cervantes. A pesar de la combustión y las ausencias, no se ha resentido la turbina de las presentaciones, entre las que se han detectado dos epifenómenos: la concurrencia de libros políticos y de charlas entre escritores sin que medie novedad editorial alguna. Vayamos por partes.

“Un cráneo de Ávila no será nunca como un cráneo de la Plana de Vic”. Esta frase de traca la pronunció hace un siglo Daniel Cardona, uno de los fundadores de Estat Català y referente intelectual de Sílvia Orriols, según relata el periodista Xavier Rius Sant en el bautizo de su ensayo Aliança Catalana: els nostres ultres (Icaria), el jueves, en Taifa Llibres. Ante el respetable, Rius disecciona cómo en la génesis de este partido de extrema derecha, que va como un cohete en las encuestas, convergen las frustraciones por el procés , la indignación en Ripoll por los atentados del 2017 –estos chicos musulmanes, que hablan catalán, a quienes acogimos, y “mira cómo nos lo pagan”– y la personalidad de la alcaldesa Orriols, quien presume de haber nacido un 9 de octubre, la misma fecha en que Jaume I expulsó a los sarracenos de Valencia.

El acto está a punto de nieve cuando la brigada Fahrenheit 451 debe levantarse con disimulo de los taburetes, delatada por las chaquetillas ignífugas y fosforitas, y emprender el vuelo hacia otro evento. Zumbando, pues, hacia la librería Ona, en cuya puerta el jefe de comunicación del Parlament de Catalunya, Josep Escudé, cuenta a los bomberos que viene a su vez de otra presentación. ¿Cómo? Sí, aquí cerca, en Altaïr, la del libro Mitólogos, el arte de seducir a las masas ( Debate), del profesor Toni Aira. La política, cada vez más, es performance y narrativa visual; en la portada aparece la gorra roja de Trump con la leyenda “Make America Great Again”.

Pero estamos en Ona, donde el reportero Adrià Santasusagna acaba de soltar: “Esquerra Republicana es un volcán ahora mismo”. ¿Seguirá ardiendo la lava o cristalizará en una pacífica montaña? Que tengan piedad los volcanes de los pobres mortales, que ya tuvimos bastante. Algunas pistas para indagar en la incandescencia del asunto aparecen en su ensayo L’esquerda republicana (La Campana), coescrito con el periodista Bernat Vilaró. Entre el público, la diputada de ERC en el Congreso Teresa Jordà y la expresidenta del Parlament Carme Forcadell. De la mano de Isabel Garcia Pagan, subdirectora de La Vanguardia , los autores desentrañan las claves de la pugna entre Oriol Junqueras y Marta Rovira y asoman al respetable a los abismos que ha encarado la formación soberanista en los últimos años: la cárcel, el exilio/huida, los mariachis frente a la sede de Junts, los carteles contra Ernest Maragall que pretendían “expulsar el alzhéimer de Barcelona” y las negociaciones bajo mano.

Charlas entre escritores: Clara Usón ( Las fieras , Seix Barral) y Ferran Grau ( Hiperràbia , Angle) enfrentaron el martes, en la librería Documenta, a los dos protagonistas de las obras mencionadas, la sanguinaria etarra Idoia López Riaño, apodada la Tigresa, y Ludo, uno de los tres jóvenes que mataron a una mendiga quemándola viva en un cajero de Sant Gervasi, en diciembre del 2005; dos épocas distintas y parecida banalidad del mal. El mismo día, en Finestres, otras dos autoras, Beatriz Serrano y Andrea Genovart, charlaron solo porque sí, por el simple gozo de platicar. Nos gustan mucho estas afinidades electivas sin reloj ni calendario.


dissabte, 27 de setembre del 2025

Ressenya de Joan Esculies a La Vanguardai sobre el meu llibre "Aliança Catalana. Els nostres ultres"



Entendre als ultres-catalanistes.

Xavier Rius Sant analitza el fenòmen de l'Aliança Catalana de Sílvia Orriols

 Joan Esculies, La Vanguardia, Cultura/ Llibres, 27 de setembre de 2025

No hacen falta encuestas, solo aguzar el oído entre conocidos y saludados para tener la certeza de que, si no hay un vuelco de última hora, el partido de Sílvia Orriols crecerá en las próximas elecciones municipales y obtendrá más representación en el Parlament de Catalunya. Xavier Rius Sant (Barcelona, 1959) aborda el fenómeno en Aliança Catalana: els nostres ultres presentando la evolución histórica del espacio político ultracatalanista del que surge la formación.

El ensayo del periodista, conocedor del mundo árabe, y autor de numerosos artículos sobre la ultraderecha y libros sobre Vox, ofrece coordenadas para comprender su auge y las limitaciones inmediatas a las que el partido se enfrentará para expandirse. En la obra de Rius Sant sobrevuela la idea de que en la base de la creación de Aliança hay una falla. El hecho de que por la miopía de la izquierda se quisiera culpabilizar a la sociedad ripollense y catalana de una pretendida inadaptación de los asesinos del 17-A, en vez de circunscribir la culpabilidad a los que cometieron los atentados. Aquello que no se resuelve bien, por tanto, deriva en respuestas inesperadas. Eso, junto al fracaso del proceso independentista, dieron lugar a Aliança.

Otro aspecto interesante del ensayo es que el mundo ultracatalanista es muy pequeño y está lleno (como cualquier otro), de figuras con filias y fobias mutuas que se conocen vida y milagros. Para crecer Aliança tendrá que superar este factor y el arribismo de los interesados, y eso le generará distorsiones internas que ya existen, pero no se han amplificado. La mucha información que aporta el periodista ya hace prever las futuras crisis de crecimiento –como en Vox–. La incógnita es si las superará o no, como Plataforma per Catalunya.

El trabajo de Rius Sant evidencia que el gran referente de Orriols es Daniel Cardona. El separatista de los años veinte y treinta era una figura marginal aunque se confunda la cantidad de artículos que publicó en revistas de poca circulación con su importancia real. Pero representa el independentismo puro, que no renunció a la idea de la República catalana en 1931 a cambio de la Generalitat, como hizo Francesc Macià, el verdadero dirigente de masas. Orriols entiende que lo que vino después fue un camino erróneo y que habría que injertar la Catalunya de hoy en aquel punto para corregirlo. 

Aliança plantea cuestiones incómodas como el velo islámico mientras Orriols toma posesión del acta de concejal en Ripoll jurando las constituciones catalanas de 1714. Rius Sants plantea una pregunta pertinente. ¿Si Georgia Meloni y Marine le Pen han tenido que romper con sus ideas juveniles –el fascismo mussoliniano y el Frente Nacional – para hacer crecer sus formaciones, será capaz Orriols de dejar de mirar el presente con gafas del pasado para hacer lo mismo?

Xavier Rius Sant Aliança Catalana: els nostres ultres Icària 279 páginas 22 euros



                       


dimarts, 13 de maig del 2025

Crítica de Sílvia Hinojosa al llibre a La Vanguardia. "La porta d'Aliança"

 

                                 

Sílvia Hinojosa 12 i 13 de maig de 2025, La Vanguardia

El fenómeno de Aliança Catalana sigue alimentando la producción editorial. El tiempo dirá si la formación de Sílvia Orriols confirma el crecimiento que le auguran las encuestas o se desvanece. No sería el primer caso. La política, como el mundo del espectáculo, crea ese tipo de estrellas fugaces. Pero Aliança parece tener los astros alineados. Por eso pone de los nervios a algunos de los partidos adversarios y despierta interés mediático. A la vez, son muchos los interrogantes.

De ese protagonismo en la escena política catalana ha llegado a las librerías Aliança Catalana: els nostres ultres , del periodista Xavier Rius Sant, un retrato detallado de cómo surge y crece esta ultraderecha independentista e islamófoba, a partir de una doble circunstancia: la frustración en una parte de la sociedad catalana que creyó en la promesa de la independencia, y la indignación por el hecho de que los autores de los atentados del 17 de agosto del 2017 en Barcelona y Cambrils fueron unos chicos de Ripoll, hijos de inmigrantes marroquíes, que hablaban catalán y se consideraban integrados.

El libro describe a Orriols como alguien “con escasa capacidad de empatizar”

Ripoll es el kilómetro cero de Aliança Catalana. Allí, Orriols, una administrativa, madre de cinco hijos, obtuvo en el 2019 un escaño de concejal con el Front Nacional de Catalunya –otra formación ultra–, y cuatro años después, la alcaldía, ya con Aliança, formación creada en el 2020 y en cuya expansión Rius Sant detalla el papel clave, entre bastidores, de figuras como Jordi Aragonès, Oriol Gès, Eduard Llaguno o Maiol Sanaüja

El autor, experto en inmigración y extrema derecha, describe a Orriols como una persona “hecha a sí misma y con escasa capacidad de empatizar”, que coge su primer avión en un viaje institucional a Italia en el 2019 y en el tiempo libre se queda en el hotel, sin socializar con los anfitriones y los demás concejales. Para ilustrar su “ideario etnicista”, el libro reproduce unos fragmentos del blog del colectivo Els Intransigents, que lideró una joven Orriols, en el que se ataca a la inmigración castellana, de la misma manera que años después señalará a los musulmanes.

En el ascenso de los ultras, el autor recuerda que están ocupando el vacío que dejan otros partidos y apunta, entre los responsables de ese ascenso, a una izquierda “que mira hacia otro lado” ante unos imanes que expanden una religión y una cultura que controla todas las esferas de la vida, y que tiene puerta de entrada pero no de salida. Esa puerta es la que está aprovechando también Aliança.



divendres, 25 d’abril del 2025

dimecres, 23 d’abril del 2025

Profitós Sant Jordi signant exemplars del llibre "Aliança Catalana. Els nostres ultres" i parlant amb lectors

Profitós Sant Jordi signant exemplars del llibre "Aliança Catalana. Els nostres ultres" i parlant amb lectors a la Plaça Eivissa, a la parada de la llibreria La Font de Mimir i a la de l'Editorial Icaria a la Diagonal amb Rambla Catalunya. Més referències del llibre al Periódico, El Triangle i El 9 Nou







Més comentris del llibre a El Periódico, El Triangle i El 9 Nou
              

Daniel G Sastre. El Periódico 23 d'abril 2025


Siscu Baiges. El Triangle 21/23 d'abril de 2025

                                              


 El 9 Nou

divendres, 18 d’abril del 2025

SIGNATURES DEL LLIBRE "ALIANÇA CATALANA. ELS NOSTRES ULTRES" DIADA SANT JORDI 2025. A les 13 hores, Plaça Eivissa d'Horta. A les 18 h, parada Ed Icaria Avgd Diagonal amb Balmes i carrer París


                              


Aquest dimecres 23 d'abril de 2025, Diada de Sant Jordi signaré exemplars del meu llibre "Aliança Catalana. Els nostres ultres" a les 13 hores a la parada de la llibreria La Font de Mimir a la Plaça Eivissa d'Horta, i a les 18 hores a la parada de l'editorial Icaria a Diagonal 407, entre Balmes i  Carrer París        



                                              



A les 13 hores signaré a la Plaça Eivissa d'Horta a la parada de la llibreria La Font de Mimir





dimarts, 15 d’abril del 2025

Vídeo de la presentació del llibre "Aliança Catalana. Els nostres ultres" a Ripoll

Vídeo de la presentació del meu llibre "Aliança Catalana. Els nostres ultres" amb el periodista Quico Triola i l'autor, Xavier Rius Sant, a la biblioteca Lambert Mata de Ripoll el divendres 11 d'abril de 2025. Van assitir-hi prop de vuitanta persones.


Fotos de l'acte: 

                                   





diumenge, 13 d’abril del 2025

Entrevista al Punt Avui sobre el llibre "Aliança Catalana. Els nostres ultres"

Entrevista que em fa Pere Bosch sobre el llibre al Punt Avui, publicada el dissabte 12 d'abril de 2025. Clica aquí per llegir-la al Punt Avui 

                



Xavier Rius Sant

 

Periodista i autor del llibre “Aliança Catalana: els nostres ultres”

“El discurs més xenòfob d’Aliança Catalana no està en el programa”

 Acaba de publicar un llibre en què ressegueix l’evolució de l’extrema dreta a Catalunya i el sorgiment d’Aliança Catalana

 Defensa que la formació política liderada per Sílvia Orriols “ocupa un espai que la resta de partits sovint deixen buit”



Pere Bosch i Cuenca - Barcelona, 12 dabril de 2025

Ens trobem amb Xavier Rius Sant (Barcelona, 1959) a la llibreria Laie, al carrer Pau Claris de Barcelona. És un espai tranquil, ideal per prendre un cafè o un refrigeri envoltat de llibres. I, en qualsevol cas, es tracta d’un lloc molt més plàcid que el que va escollir fa pocs dies per parlar amb un altre mitjà de comunicació. En aquella ocasió es va citar en un bar situat molt a prop de l’ajuntament de Ripoll i l’entrevista es va veure afectada per algunes interferències. El segon tinent d’alcaldia li va aixecar el dit del mig i el va acusar reiteradament de “mentider” pel llibre que acaba de publicar, titulat Aliança Catalana: els nostres ultres.

Ara fa poc ha sortit un altre llibre dedicat a Aliança Catalana que defineix aquest partit com a “nacionalpopulisme català”. Vostè, en canvi, els anomena “ultres”. Com els hem de definir? Ultres, extrema dreta, xenòfobs...t a Aliança Catalana que defineix aquest partit com a “nacionalpopulisme català”. Vostè, en canvi, els anomena “ultres”. Com els hem de definir?
Per mi, nacionalpopulista és la Isabel Díaz Ayuso de Madrid, que fa nacionalisme madrileny. Però ella no diu que els immigrants van a Madrid a viure del subsidi i del nostre treball. La Sílvia Orriols, a part de ser nacionalpopulista, també és xenòfoba. I d’extrema dreta, perquè criminalitza els immigrants i diu coses com ara que per cadascun que treballa n’hi ha 10 o 100 que viuen del subsidi i s’aprofiten de tota mena de privilegis. Per tant, al meu entendre, Sílvia Orriols i Aliança Catalana són extrema dreta o ultradreta. És similar al que és la Marine Le Pen en el cas de França.

En el subtítol del llibre parla de “la indignació del 17-A” com un dels factors que expliquen el naixement d’Aliança Catalana.
Exactament. A diferència dels atemptats de l’11-M a Madrid, en què no hi ha implicació emocional entre els gihadistes que fan explotar els trens i els veïns de Madrid, als nois de Ripoll tothom els coneixia. Havien vingut a sopar a casa teva, eren amics del teu fill, sortien amb una noia que coneixies... Hi ha el cas molt clar de la Margarita Cabello, una professora d’anglès jubilada i una de les tres fundadores d’Aliança i del projecte primer de Front Nacional a Ripoll. Ella estava vinculada a una protectora d’animals i es trobava sovint el Moussa Oukabir, el més jove de la cèl·lula terrorista, mentre passejava els seus gossos. Cabello fins i tot va establir una certa complicitat amb Moussa, i quan va saber que era un dels autors dels atemptats es va sentir traïda. Aquest sentiment de perplexitat i de sentir-se enganyat té molt a veure amb el fet que el maig del 2019 més de 600 veïns de Ripoll donessin el seu vot a les dues candidatures xenòfobes que es presentaven. De fet, si haguessin anat juntes haurien aconseguit dos regidors segur. A la Sílvia Orriols li van faltar 20 vots per aconseguir un segon regidor.

El segon factor que descriu en el subtítol és el “desencís pel procés”.
Tinc molt clar que sense aquest desencís molt probablement Aliança Catalana no hauria passat de ser una nova Plataforma per Catalunya, però amb caràcter independentista. Hi ha gent que confiava que hi hauria independència i, en canvi, van veure com els líders polítics es feien enrere. Per això dic que Vox i Aliança són dos “fills bastards no buscats ni esperats del procés”. Dic “bastard” no en el sentit de “fill de puta”, per entendre’ns, sinó de fill rebotat, emprenyat. És el mateix, tot i que des del costat del nacionalisme espanyol, que passa amb Vox i amb Ortega Smith, que amb la seva presència al Tribunal Suprem durant el judici pel procés i la quota mediàtica que va obtenir, va aconseguir el que no havia obtingut anant a manifestar-se al Valle de los Caídos. Aliança Catalana va aconseguir el mateix, però des de l’altra banda.

Dedica un capítol a Daniel Cardona, del qual és seguidora Sílvia Orriols. Per què l’admira exactament?
L’Orriols és cardonista. I de la mateixa forma que Daniel Cardona no va perdonar a Francesc Macià que després de proclamar la República Catalana acceptés la Generalitat, Sílvia Orriols no perdona a Carles Puigdemont que en lloc de mantenir la independència es fes enrere.

En quina mesura Aliança Catalana és un producte fet a la mida de Sílvia Orriols o va més enllà del seu lideratge?
És un projecte nascut a Ripoll, però si ella no hagués estat alcaldessa, si Junts hagués fet el que s’havia pactat fa dos anys, no li hauria resultat tan senzill. No és el mateix que una regidora surti a l’ABC o a Telecinco que no pas que ho faci una alcaldessa. A partir del moment que Sílvia Orriols és investida alcaldessa, el missatge sobre temes com ara l’empadronament té molta més repercussió, tant a la premsa com a les xarxes socials. La personalitat d’Orriols també es reflecteix en la imatge del partit; quan cal pot mostrar-se molt propera, però pot canviar de cop i ser molt freda i distant, sense capacitat d’empatitzar i capaç de dir el que calgui per crispar l’ambient.

En el llibre analitza el programa electoral d’Aliança Catalana i afirma: “El discurs més xenòfob no està en el programa, sinó en els comentaris i tuits d’Orriols.” Hi ha un doble discurs?
Hi ha un contrast, sí. El programa d’Aliança Catalana és neoliberal i conservador. De fet, es diferencia de la dreta liberal perquè proposa l’expulsió de tots els que no tenen permís de residència, ja sigui perquè han vingut sense papers o perquè els ha caducat i no han pogut renovar-lo. L’Orriols criminalitza tota la immigració. Ella diu: “Si venen a treballar i s’integren, cap problema.” Però més enllà que sigui difícil portar gent amb papers en molts moments, ella criminalitza tots els immigrants. Hi ha molts exemples de tuits destinats a atiar el foc, com ara un en què explica que la Policia Municipal ha detectat un home que dormia a la devesa i l’ha portat a la Policía Nacional perquè l’expulsés. Això ho pot fer perquè és alcaldessa i aquest marroquí que estava dormint anava cap a França o Amsterdam, on tenia el seu cosí. Però el criminalitza. O una altra piulada en què explica que està anant en tren de Ripoll cap al Parlament i diu que el paisatge que veu és esfereïdor. A dos quarts de set del matí no hi ha ningú que vagi de botellot. Si de cas van a treballar a una empresa càrnia o a cuidar gent gran; però ella els criminalitza a tots. O una altra piulada amb una foto en un CaixaBank en què es veuen tot de dones marroquines i posa que venen a pagar-nos les pensions, quan es tracta de temporeres de la collita de la maduixa a Huelva. O un altre tuit en què explica que la grua municipal ha immobilitzat 17 o 18 vehicles de ciutadans estrangers que tenien multes pendents i diu: “Voleu drets? Doncs també teniu obligacions. O tots moros o tots cristians.” A veure, em nego a creure que aquella setmana no hi hagués cap Bosch o cap Rius o cap López que no hagués estat multat. Què insinua? Que els Bosch, els Rius o els López són sancionats i en canvi els Mohammed no? I això és xenòfob, perquè assenyala la culpabilitat i la vinculada a un determinat col·lectiu. De fet, es tracta de la mateixa xenofòbia que des d’Els Intransigents abocava cap als “horribles” cognoms castellans o espanyols. Fa un canvi de xip i ara dirigeix el seu odi als immigrants, sobretot els marroquins

I a què respon aquest “canvi de xip” que explica?
En els articles ella posava Castella en minúscula. No posava Espanya. Però al final s’adona que té un espai. Amb tres o quatre persones com el seu marit, la regidora del PDeCAT Fina Guix o Margarita Cabello es decideixen a fer aquesta llista, i deixa de ficar-se amb els castellans. Fixa’t que a la seva llista té dos regidors importants amb cognoms castellans, l’Anna Flores Expósito i en Guillermo Barranqueras. I aquests són els seus pilars a Ripoll. Per tant, s’oblida d’aquests horribles cognoms castellans i es centra en els horribles cognoms marroquins o també llatinoamericans.

En el llibre es mostra molt crític amb la resta de partits i l’actitud que tenen amb Aliança Catalana...
El que no es pot fer és anar canviant de criteri. En el cas de Ripoll, primer es diu que es farà un govern d’unitat o un govern del PSC, Esquerra, amb el suport de la CUP. I la Manoli Vega diu que investirà i a última hora, després del tuit de la Laura Borràs, Junts es fa enrere. I en aquell moment el Turull va a casa de la Manoli Vega i li proposa investir la Chantal Pérez i quedar-se a l’oposició. I bum, no. Ara han fet el mateix. Hi ha la moció per als pressupostos, hi ha la moció de confiança, s’acorda fer una moció de censura amb Maria Soldevila de Junts d’alcaldessa i quatre dies abans, sigui per Puigdemont o per qui sigui, es fa marxa enrere. I surt el proper candidat dient que era un govern Frankenstein. A veure, a la Diputació Junts governa amb el PSC; i ho fa perquè era la suma que donava. No era un govern Frankenstein, era una opció que donava la meitat més un. La Sílvia Orriols hi ha sortit guanyant, amb la indecisió de la resta de partits. Fa tres mesos, ERC deia d’abstenir-se en els pressupostos de Ripoll i Junts de votar-hi a favor. Junts i ERC decideixen ni abstenir-se ni votar-hi a favor. Ens aboquen a la moció de confiança i quan estava tot fet es fan enrere. Això és el que no s’ha de fer.

I en el cas del Parlament?
La consellera Tània Verge es va equivocar molt, per exemple, quan va multar Sílvia Orriols amb 10.000 euros. Penso que el que fa és donar-li més protagonisme, tal com ja va passar en el seu moment amb l’Anglada a Vic. A més a més, el més probable és que l’Orriols guanyi el contenciós, amb la qual cosa encara en sortirà beneficiada, de tot plegat. De fet, la Sílvia Orriols ja havia aconseguit notorietat informativa gràcies a una denúncia que havia presentat contra ella el president de l’Associació Islàmica Annour per unes afirmacions que va fer arran d’una moció contra l’obertura d’una mesquita. Fins fa pocs anys, a Catalunya no hi havia ni ultradreta. Hi havia hagut l’Anglada, que no va aconseguir entrar al Parlament i que va quedar molt restringit a alguns municipis i que al final va acabar morint pel seu propi pes. Però ara hi ha aquest espai que han ocupat Vox i Aliança Catalana. També critico aquest doble discurs tant dels Comuns com d’ERC, que no feliciten per Nadal perquè som laics, però que en canvi ho fan amb el ramadà perquè som multiculturals. I això ha sigut un error brutal.

Precisament la propera fita electoral seran les municipals, molt probablement. Quin escenari cal preveure per a Aliança Catalana?
El darrer referent que tenim són les eleccions al Parlament. Hi ha molts municipis en els quals han tingut bastant suport. Hi ha una expansió territorial molt important i pot passar que a les properes eleccions aconsegueixin molts regidors. I a les eleccions catalanes, a les darreres passades, Orriols va prendre la decisió de no presentar-se per a Barcelona, com van fer el Puigdemont o la Laia Estrada, que eren diputats de Tarragona o Girona. El fet que ella no encapçalés la llista i que no aparegués a les butlletes probablement va influir en els resultats que es van produir al Parlament. Però ara sortirà en els debats, tindrà recursos per enviar les butlletes i també per fer més propaganda. Tinc molt clar que amb aquestes condicions i amb la seva presència contínua al Parlament, Aliança Catalana superarà els Comuns i la CUP a les properes eleccions catalanes.

Una veu crítica

Pels drets humans

En el seu blog, Xavier Rius Sant (Barcelona, 1959) es defineix com a “periodista i escriptor especialitzat en conflictes internacionals, immigració, terrorisme i ultradreta”. També hi recorda que va treballar 32 anys com a professor de geografia i història i que va estar vinculat a moviments pacifistes durant els anys vuitanta i més tard a associacions de drets humans i centres d’estudi de conflictes. A més a més, ha col·laborat en un munt de mitjans de comunicació i té una sòlida producció bibliogràfica, en bona part centrada en la gestió migratòria i el sorgiment dels partits xenòfobs. Fa tres anys va publicar Els ultres són aquí. De Plataforma per Catalunya a Vox (Pòrtic) i Vox. El retorno de los ultras que nunca se fueron (Akal). També va fer una incursió en el món de la ficció amb la novel·la Amor a la carta (Raima, 2012).

Ara fa poc ha sortit un altre llibre dedicat a Aliança Catalana que defineix aquest partit com a “nacionalpopulisme català”. Vostè, en canvi, els anomena “ultres”. Com els hem de definir?
Ultres, extrema dreta, xenòfobs... Per mi, nacionalpopulista és la Isabel Díaz Ayuso de Madrid, que fa nacionalisme madrileny. Però ella no diu que els immigrants van a Madrid a viure del subsidi i del nostre treball. La Sílvia Orriols, a part de ser nacionalpopulista, també és xenòfoba. I d’extrema dreta, perquè criminalitza els immigrants i diu coses com ara que per cadascun que treballa n’hi ha 10 o 100 que viuen del subsidi i s’aprofiten de tota mena de privilegis. Per tant, al meu entendre, Sílvia Orriols i Aliança Catalana són extrema dreta o ultradreta. És similar al que és la Marine Le Pen en el cas de França.
En el subtítol del llibre parla de “la indignació del 17-A” com un dels factors que expliquen el naixement d’Aliança Catalana.
Exactament. A diferència dels atemptats de l’11-M a Madrid, en què no hi ha implicació emocional entre els gihadistes que fan explotar els trens i els veïns de Madrid, als nois de Ripoll tothom els coneixia. Havien vingut a sopar a casa teva, eren amics del teu fill, sortien amb una noia que coneixies... Hi ha el cas molt clar de la Margarita Cabello, una professora d’anglès jubilada i una de les tres fundadores d’Aliança i del projecte primer de Front Nacional a Ripoll. Ella estava vinculada a una protectora d’animals i es trobava sovint el Moussa Oukabir, el més jove de la cèl·lula terrorista, mentre passejava els seus gossos. Cabello fins i tot va establir una certa complicitat amb Moussa, i quan va saber que era un dels autors dels atemptats es va sentir traïda. Aquest sentiment de perplexitat i de sentir-se enganyat té molt a veure amb el fet que el maig del 2019 més de 600 veïns de Ripoll donessin el seu vot a les dues candidatures xenòfobes que es presentaven. De fet, si haguessin anat juntes haurien aconseguit dos regidors segur. A la Sílvia Orriols li van faltar 20 vots per aconseguir un segon regidor.
El segon factor que descriu en el subtítol és el “desencís pel procés”.
Tinc molt clar que sense aquest desencís molt probablement Aliança Catalana no hauria passat de ser una nova Plataforma per Catalunya, però amb caràcter independentista. Hi ha gent que confiava que hi hauria independència i, en canvi, van veure com els líders polítics es feien enrere. Per això dic que Vox i Aliança són dos “fills bastards no buscats ni esperats del procés”. Dic “bastard” no en el sentit de “fill de puta”, per entendre’ns, sinó de fill rebotat, emprenyat. És el mateix, tot i que des del costat del nacionalisme espanyol, que passa amb Vox i amb Ortega Smith, que amb la seva presència al Tribunal Suprem durant el judici pel procés i la quota mediàtica que va obtenir, va aconseguir el que no havia obtingut anant a manifestar-se al Valle de los Caídos. Aliança Catalana va aconseguir el mateix, però des de l’altra banda.
Dedica un capítol a Daniel Cardona, del qual és seguidora Sílvia Orriols. Per què l’admira exactament?
L’Orriols és cardonista. I de la mateixa forma que Daniel Cardona no va perdonar a Francesc Macià que després de proclamar la República Catalana acceptés la Generalitat, Sílvia Orriols no perdona a Carles Puigdemont que en lloc de mantenir la independència es fes enrere.
En quina mesura Aliança Catalana és un producte fet a la mida de Sílvia Orriols o va més enllà del seu lideratge?
És un projecte nascut a Ripoll, però si ella no hagués estat alcaldessa, si Junts hagués fet el que s’havia pactat fa dos anys, no li hauria resultat tan senzill. No és el mateix que una regidora surti a l’ABC o a Telecinco que no pas que ho faci una alcaldessa. A partir del moment que Sílvia Orriols és investida alcaldessa, el missatge sobre temes com ara l’empadronament té molta més repercussió, tant a la premsa com a les xarxes socials. La personalitat d’Orriols també es reflecteix en la imatge del partit; quan cal pot mostrar-se molt propera, però pot canviar de cop i ser molt freda i distant, sense capacitat d’empatitzar i capaç de dir el que calgui per crispar l’ambient.
En el llibre analitza el programa electoral d’Aliança Catalana i afirma: “El discurs més xenòfob no està en el programa, sinó en els comentaris i tuits d’Orriols.” Hi ha un doble discurs?
Hi ha un contrast, sí. El programa d’Aliança Catalana és neoliberal i conservador. De fet, es diferencia de la dreta liberal perquè proposa l’expulsió de tots els que no tenen permís de residència, ja sigui perquè han vingut sense papers o perquè els ha caducat i no han pogut renovar-lo. L’Orriols criminalitza tota la immigració. Ella diu: “Si venen a treballar i s’integren, cap problema.” Però més enllà que sigui difícil portar gent amb papers en molts moments, ella criminalitza tots els immigrants. Hi ha molts exemples de tuits destinats a atiar el foc, com ara un en què explica que la Policia Municipal ha detectat un home que dormia a la devesa i l’ha portat a la Policía Nacional perquè l’expulsés. Això ho pot fer perquè és alcaldessa i aquest marroquí que estava dormint anava cap a França o Amsterdam, on tenia el seu cosí. Però el criminalitza. O una altra piulada en què explica que està anant en tren de Ripoll cap al Parlament i diu que el paisatge que veu és esfereïdor. A dos quarts de set del matí no hi ha ningú que vagi de botellot. Si de cas van a treballar a una empresa càrnia o a cuidar gent gran; però ella els criminalitza a tots. O una altra piulada amb una foto en un CaixaBank en què es veuen tot de dones marroquines i posa que venen a pagar-nos les pensions, quan es tracta de temporeres de la collita de la maduixa a Huelva. O un altre tuit en què explica que la grua municipal ha immobilitzat 17 o 18 vehicles de ciutadans estrangers que tenien multes pendents i diu: “Voleu drets? Doncs també teniu obligacions. O tots moros o tots cristians.” A veure, em nego a creure que aquella setmana no hi hagués cap Bosch o cap Rius o cap López que no hagués estat multat. Què insinua? Que els Bosch, els Rius o els López són sancionats i en canvi els Mohammed no? I això és xenòfob, perquè assenyala la culpabilitat i la vinculada a un determinat col·lectiu. De fet, es tracta de la mateixa xenofòbia que des d’Els Intransigents abocava cap als “horribles” cognoms castellans o espanyols. Fa un canvi de xip i ara dirigeix el seu odi als immigrants, sobretot els marroquins
I a què respon aquest “canvi de xip” que explica?
En els articles ella posava Castella en minúscula. No posava Espanya. Però al final s’adona que té un espai. Amb tres o quatre persones com el seu marit, la regidora del PDeCAT Fina Guix o Margarita Cabello es decideixen a fer aquesta llista, i deixa de ficar-se amb els castellans. Fixa’t que a la seva llista té dos regidors importants amb cognoms castellans, l’Anna Flores Expósito i en Guillermo Barranqueras. I aquests són els seus pilars a Ripoll. Per tant, s’oblida d’aquests horribles cognoms castellans i es centra en els horribles cognoms marroquins o també llatinoamericans.
En el llibre es mostra molt crític amb la resta de partits i l’actitud que tenen amb Aliança Catalana...
El que no es pot fer és anar canviant de criteri. En el cas de Ripoll, primer es diu que es farà un govern d’unitat o un govern del PSC, Esquerra, amb el suport de la CUP. I la Manoli Vega diu que investirà i a última hora, després del tuit de la Laura Borràs, Junts es fa enrere. I en aquell moment el Turull va a casa de la Manoli Vega i li proposa investir la Chantal Pérez i quedar-se a l’oposició. I bum, no. Ara han fet el mateix. Hi ha la moció per als pressupostos, hi ha la moció de confiança, s’acorda fer una moció de censura amb Maria Soldevila de Junts d’alcaldessa i quatre dies abans, sigui per Puigdemont o per qui sigui, es fa marxa enrere. I surt el proper candidat dient que era un govern Frankenstein. A veure, a la Diputació Junts governa amb el PSC; i ho fa perquè era la suma que donava. No era un govern Frankenstein, era una opció que donava la meitat més un. La Sílvia Orriols hi ha sortit guanyant, amb la indecisió de la resta de partits. Fa tres mesos, ERC deia d’abstenir-se en els pressupostos de Ripoll i Junts de votar-hi a favor. Junts i ERC decideixen ni abstenir-se ni votar-hi a favor. Ens aboquen a la moció de confiança i quan estava tot fet es fan enrere. Això és el que no s’ha de fer.
I en el cas del Parlament?
La consellera Tània Verge es va equivocar molt, per exemple, quan va multar Sílvia Orriols amb 10.000 euros. Penso que el que fa és donar-li més protagonisme, tal com ja va passar en el seu moment amb l’Anglada a Vic. A més a més, el més probable és que l’Orriols guanyi el contenciós, amb la qual cosa encara en sortirà beneficiada, de tot plegat. De fet, la Sílvia Orriols ja havia aconseguit notorietat informativa gràcies a una denúncia que havia presentat contra ella el president de l’Associació Islàmica Annour per unes afirmacions que va fer arran d’una moció contra l’obertura d’una mesquita. Fins fa pocs anys, a Catalunya no hi havia ni ultradreta. Hi havia hagut l’Anglada, que no va aconseguir entrar al Parlament i que va quedar molt restringit a alguns municipis i que al final va acabar morint pel seu propi pes. Però ara hi ha aquest espai que han ocupat Vox i Aliança Catalana. També critico aquest doble discurs tant dels Comuns com d’ERC, que no feliciten per Nadal perquè som laics, però que en canvi ho fan amb el ramadà perquè som multiculturals. I això ha sigut un error brutal.
Precisament la propera fita electoral seran les municipals, molt probablement. Quin escenari cal preveure per a Aliança Catalana?
El darrer referent que tenim són les eleccions al Parlament. Hi ha molts municipis en els quals han tingut bastant suport. Hi ha una expansió territorial molt important i pot passar que a les properes eleccions aconsegueixin molts regidors. I a les eleccions catalanes, a les darreres passades, Orriols va prendre la decisió de no presentar-se per a Barcelona, com van fer el Puigdemont o la Laia Estrada, que eren diputats de Tarragona o Girona. El fet que ella no encapçalés la llista i que no aparegués a les butlletes probablement va influir en els resultats que es van produir al Parlament. Però ara sortirà en els debats, tindrà recursos per enviar les butlletes i també per fer més propaganda. Tinc molt clar que amb aquestes condicions i amb la seva presència contínua al Parlament, Aliança Catalana superarà els Comuns i la CUP a les properes eleccions catalanes.
Ara fa poc ha sortit un altre llibre dedicat a Aliança Catalana que defineix aquest partit com a “nacionalpopulisme català”. Vostè, en canvi, els anomena “ultres”. Com els hem de definir?
Ultres, extrema dreta, xenòfobs... Per mi, nacionalpopulista és la Isabel Díaz Ayuso de Madrid, que fa nacionalisme madrileny. Però ella no diu que els immigrants van a Madrid a viure del subsidi i del nostre treball. La Sílvia Orriols, a part de ser nacionalpopulista, també és xenòfoba. I d’extrema dreta, perquè criminalitza els immigrants i diu coses com ara que per cadascun que treballa n’hi ha 10 o 100 que viuen del subsidi i s’aprofiten de tota mena de privilegis. Per tant, al meu entendre, Sílvia Orriols i Aliança Catalana són extrema dreta o ultradreta. És similar al que és la Marine Le Pen en el cas de França.
En el subtítol del llibre parla de “la indignació del 17-A” com un dels factors que expliquen el naixement d’Aliança Catalana.
Exactament. A diferència dels atemptats de l’11-M a Madrid, en què no hi ha implicació emocional entre els gihadistes que fan explotar els trens i els veïns de Madrid, als nois de Ripoll tothom els coneixia. Havien vingut a sopar a casa teva, eren amics del teu fill, sortien amb una noia que coneixies... Hi ha el cas molt clar de la Margarita Cabello, una professora d’anglès jubilada i una de les tres fundadores d’Aliança i del projecte primer de Front Nacional a Ripoll. Ella estava vinculada a una protectora d’animals i es trobava sovint el Moussa Oukabir, el més jove de la cèl·lula terrorista, mentre passejava els seus gossos. Cabello fins i tot va establir una certa complicitat amb Moussa, i quan va saber que era un dels autors dels atemptats es va sentir traïda. Aquest sentiment de perplexitat i de sentir-se enganyat té molt a veure amb el fet que el maig del 2019 més de 600 veïns de Ripoll donessin el seu vot a les dues candidatures xenòfobes que es presentaven. De fet, si haguessin anat juntes haurien aconseguit dos regidors segur. A la Sílvia Orriols li van faltar 20 vots per aconseguir un segon regidor.
El segon factor que descriu en el subtítol és el “desencís pel procés”.
Tinc molt clar que sense aquest desencís molt probablement Aliança Catalana no hauria passat de ser una nova Plataforma per Catalunya, però amb caràcter independentista. Hi ha gent que confiava que hi hauria independència i, en canvi, van veure com els líders polítics es feien enrere. Per això dic que Vox i Aliança són dos “fills bastards no buscats ni esperats del procés”. Dic “bastard” no en el sentit de “fill de puta”, per entendre’ns, sinó de fill rebotat, emprenyat. És el mateix, tot i que des del costat del nacionalisme espanyol, que passa amb Vox i amb Ortega Smith, que amb la seva presència al Tribunal Suprem durant el judici pel procés i la quota mediàtica que va obtenir, va aconseguir el que no havia obtingut anant a manifestar-se al Valle de los Caídos. Aliança Catalana va aconseguir el mateix, però des de l’altra banda.
Dedica un capítol a Daniel Cardona, del qual és seguidora Sílvia Orriols. Per què l’admira exactament?
L’Orriols és cardonista. I de la mateixa forma que Daniel Cardona no va perdonar a Francesc Macià que després de proclamar la República Catalana acceptés la Generalitat, Sílvia Orriols no perdona a Carles Puigdemont que en lloc de mantenir la independència es fes enrere.
En quina mesura Aliança Catalana és un producte fet a la mida de Sílvia Orriols o va més enllà del seu lideratge?
És un projecte nascut a Ripoll, però si ella no hagués estat alcaldessa, si Junts hagués fet el que s’havia pactat fa dos anys, no li hauria resultat tan senzill. No és el mateix que una regidora surti a l’ABC o a Telecinco que no pas que ho faci una alcaldessa. A partir del moment que Sílvia Orriols és investida alcaldessa, el missatge sobre temes com ara l’empadronament té molta més repercussió, tant a la premsa com a les xarxes socials. La personalitat d’Orriols també es reflecteix en la imatge del partit; quan cal pot mostrar-se molt propera, però pot canviar de cop i ser molt freda i distant, sense capacitat d’empatitzar i capaç de dir el que calgui per crispar l’ambient.
En el llibre analitza el programa electoral d’Aliança Catalana i afirma: “El discurs més xenòfob no està en el programa, sinó en els comentaris i tuits d’Orriols.” Hi ha un doble discurs?
Hi ha un contrast, sí. El programa d’Aliança Catalana és neoliberal i conservador. De fet, es diferencia de la dreta liberal perquè proposa l’expulsió de tots els que no tenen permís de residència, ja sigui perquè han vingut sense papers o perquè els ha caducat i no han pogut renovar-lo. L’Orriols criminalitza tota la immigració. Ella diu: “Si venen a treballar i s’integren, cap problema.” Però més enllà que sigui difícil portar gent amb papers en molts moments, ella criminalitza tots els immigrants. Hi ha molts exemples de tuits destinats a atiar el foc, com ara un en què explica que la Policia Municipal ha detectat un home que dormia a la devesa i l’ha portat a la Policía Nacional perquè l’expulsés. Això ho pot fer perquè és alcaldessa i aquest marroquí que estava dormint anava cap a França o Amsterdam, on tenia el seu cosí. Però el criminalitza. O una altra piulada en què explica que està anant en tren de Ripoll cap al Parlament i diu que el paisatge que veu és esfereïdor. A dos quarts de set del matí no hi ha ningú que vagi de botellot. Si de cas van a treballar a una empresa càrnia o a cuidar gent gran; però ella els criminalitza a tots. O una altra piulada amb una foto en un CaixaBank en què es veuen tot de dones marroquines i posa que venen a pagar-nos les pensions, quan es tracta de temporeres de la collita de la maduixa a Huelva. O un altre tuit en què explica que la grua municipal ha immobilitzat 17 o 18 vehicles de ciutadans estrangers que tenien multes pendents i diu: “Voleu drets? Doncs també teniu obligacions. O tots moros o tots cristians.” A veure, em nego a creure que aquella setmana no hi hagués cap Bosch o cap Rius o cap López que no hagués estat multat. Què insinua? Que els Bosch, els Rius o els López són sancionats i en canvi els Mohammed no? I això és xenòfob, perquè assenyala la culpabilitat i la vinculada a un determinat col·lectiu. De fet, es tracta de la mateixa xenofòbia que des d’Els Intransigents abocava cap als “horribles” cognoms castellans o espanyols. Fa un canvi de xip i ara dirigeix el seu odi als immigrants, sobretot els marroquins
I a què respon aquest “canvi de xip” que explica?
En els articles ella posava Castella en minúscula. No posava Espanya. Però al final s’adona que té un espai. Amb tres o quatre persones com el seu marit, la regidora del PDeCAT Fina Guix o Margarita Cabello es decideixen a fer aquesta llista, i deixa de ficar-se amb els castellans. Fixa’t que a la seva llista té dos regidors importants amb cognoms castellans, l’Anna Flores Expósito i en Guillermo Barranqueras. I aquests són els seus pilars a Ripoll. Per tant, s’oblida d’aquests horribles cognoms castellans i es centra en els horribles cognoms marroquins o també llatinoamericans.
En el llibre es mostra molt crític amb la resta de partits i l’actitud que tenen amb Aliança Catalana...
El que no es pot fer és anar canviant de criteri. En el cas de Ripoll, primer es diu que es farà un govern d’unitat o un govern del PSC, Esquerra, amb el suport de la CUP. I la Manoli Vega diu que investirà i a última hora, després del tuit de la Laura Borràs, Junts es fa enrere. I en aquell moment el Turull va a casa de la Manoli Vega i li proposa investir la Chantal Pérez i quedar-se a l’oposició. I bum, no. Ara han fet el mateix. Hi ha la moció per als pressupostos, hi ha la moció de confiança, s’acorda fer una moció de censura amb Maria Soldevila de Junts d’alcaldessa i quatre dies abans, sigui per Puigdemont o per qui sigui, es fa marxa enrere. I surt el proper candidat dient que era un govern Frankenstein. A veure, a la Diputació Junts governa amb el PSC; i ho fa perquè era la suma que donava. No era un govern Frankenstein, era una opció que donava la meitat més un. La Sílvia Orriols hi ha sortit guanyant, amb la indecisió de la resta de partits. Fa tres mesos, ERC deia d’abstenir-se en els pressupostos de Ripoll i Junts de votar-hi a favor. Junts i ERC decideixen ni abstenir-se ni votar-hi a favor. Ens aboquen a la moció de confiança i quan estava tot fet es fan enrere. Això és el que no s’ha de fer.
I en el cas del Parlament?
La consellera Tània Verge es va equivocar molt, per exemple, quan va multar Sílvia Orriols amb 10.000 euros. Penso que el que fa és donar-li més protagonisme, tal com ja va passar en el seu moment amb l’Anglada a Vic. A més a més, el més probable és que l’Orriols guanyi el contenciós, amb la qual cosa encara en sortirà beneficiada, de tot plegat. De fet, la Sílvia Orriols ja havia aconseguit notorietat informativa gràcies a una denúncia que havia presentat contra ella el president de l’Associació Islàmica Annour per unes afirmacions que va fer arran d’una moció contra l’obertura d’una mesquita. Fins fa pocs anys, a Catalunya no hi havia ni ultradreta. Hi havia hagut l’Anglada, que no va aconseguir entrar al Parlament i que va quedar molt restringit a alguns municipis i que al final va acabar morint pel seu propi pes. Però ara hi ha aquest espai que han ocupat Vox i Aliança Catalana. També critico aquest doble discurs tant dels Comuns com d’ERC, que no feliciten per Nadal perquè som laics, però que en canvi ho fan amb el ramadà perquè som multiculturals. I això ha sigut un error brutal.
Precisament la propera fita electoral seran les municipals, molt probablement. Quin escenari cal preveure per a Aliança Catalana?
El darrer referent que tenim són les eleccions al Parlament. Hi ha molts municipis en els quals han tingut bastant suport. Hi ha una expansió territorial molt important i pot passar que a les properes eleccions aconsegueixin molts regidors. I a les eleccions catalanes, a les darreres passades, Orriols va prendre la decisió de no presentar-se per a Barcelona, com van fer el Puigdemont o la Laia Estrada, que eren diputats de Tarragona o Girona. El fet que ella no encapçalés la llista i que no aparegués a les butlletes probablement va influir en els resultats que es van produir al Parlament. Però ara sortirà en els debats, tindrà recursos per enviar les butlletes i també per fer més propaganda. Tinc molt clar que amb aquestes condicions i amb la seva presència contínua al Parlament, Aliança Catalana superarà els Comuns i la CUP a les properes eleccions catalanes.



diumenge, 30 de març del 2025

Entrevista a VilaWeb que em fa Ot Bou amb motiu del meu nou llibre. Bou explica com en començar l'entrevista es presenten al bar Orriols i el regidor Guillem Barranqueras que m'escridassa. Una estona més tard el regidor em fa la "peineta". També pots llegir entrevista a El Diario.es i dues ressenyes a El 9 Nou

 


Clica per llegir l'entrevista d'Ot Bou a VilaWeb


La tensió que sobrevola aquesta entrevista s’allarga tot el matí. El periodista Xavier Rius Sant (1959), especialitzat en la ultradreta, ens cita a Ripoll per parlar del seu nou llibre, Aliança Catalana: els nostres ultres (Icària Editorial). Li ha costat de publicar-lo, diu: unes quantes editorials el van refusar, bé per les qualificacions que hi fa, bé perquè era massa dur amb una certa esquerra en les conclusions. El llibre tampoc no ha agradat gaire a la vila, on governa la màxima dirigent del partit, Sílvia Orriols. A mitja conversa, la batllessa apareix al bar on som –molt a prop de l’ajuntament– amb dos regidors, un dels quals ens interromp per titllar Rius de mentider reiteradament, tal com narrem més avall. Rius s’hi atansa per a parlar-hi, però el diàleg no és reeixit. Bona part de l’entrevista la fem amb Orriols i els seus acompanyants asseguts un parell de taules més enllà. Al cap d’uns quants minuts, en una concentració davant de l’ajuntament, el regidor Guillem Barranqueras torna a increpar Rius i li ensenya el dit del mig

—Quantes vegades heu parlat amb Sílvia Orriols?
—Ens vam conèixer a 8TV el dissabte abans que la fessin alcaldessa. Va ser molt simpàtica. Després vaig venir a uns quants plens a Ripoll. Quan la veia, mirava de xerrar-hi. Guillem Barranqueras, també regidor, m’ho retreia: “Sempre ho aprofites, sempre ho aprofites!” Li escrivia correus i ella me’ls responia, sempre a les sis o quarts de set del matí. Quan ja era diputada, li vaig fer una entrevista. “No vull parlar de coses personals”, em va dir. Últimament, ja s’havia posat una cuirassa.

—A partir de quan?
—Sobretot després d’una entrevista a VilaWeb, poc després de les eleccions al parlament, on vaig explicar que no havia agafat mai cap avió i que, quan se n’ha d’anar a Capranica per a l’agermanament amb Ripoll, un divendres de juliol, a l’aeroport, es col·lapsa. “Què és això tan gran?” Des de llavors, quan em veu, diu: “Mi-te’l, l’home que amb bitllets de Vueling de divuit euros ha recorregut el món.”

—Quina impressió us n’heu endut, les vegades que hi heu parlat?
—Pot ser molt afectuosa, com si fos amiga teva i, de sobte, aixecar un mur de ciment. Propera o distant. Té poca capacitat d’empatitzar. A més a més, es creu una persona triada.

En aquest precís instant, cinc minuts després de començar a enregistrar, Sílvia Orriols es presenta al bar acompanyada de Guillem Barranqueras i Gaspar Viñas, segon i tercer tinents de batlle. El local, a la plaça de l’ajuntament, és petit i tan sols hi ha un parell de taules ocupades. Rius és assegut en diagonal a la porta. Barranqueras, mirant-se’l amb posat d’amo del tros, l’increpa de seguida.

—Guillem Barranqueras [G. B.]: Oita’l, aquest beneit!
—Xavier Rius [X. R.]: Bon dia, Guillem.
—G. B.: Als mentiders no se’ls pot dir res! Amb els mentiders no s’hi parla!
—X. R.: Bé, home. No perdem els estreps. Hola, Sílvia.

Rius tenia preparat un sobre per a deixar un exemplar del seu llibre a l’ajuntament. S’atansa a Orriols per a donar-l’hi. Li diu: “Sílvia, te’l pensava deixar a l’ajuntament, però…” Ella el rebutja. “No cal, no cal. No el volem”, diu. I es gira. Barranqueras hi insisteix: “Anar explicant mentides… Qui vols que et vulgui, tan mentider que ets?” Quan acaben de demanar, s’asseuen tres taules més enllà. Parlen fort i Orriols va amollant riallades. Una certa tensió sura en l’ambient. Se’n van al cap d’un quart.

—Em dèieu que, a parer vostre, Orriols se sent una persona triada.
—El dia que vam quedar a l’ajuntament, em va dir: “Vaig néixer el 9 d’octubre. Saps què va passar, un 9 d’octubre? Que Jaume I va entrar a València després de fer fora els sarraïns.” Hi estableix un fil. La jornada de reflexió penja una fotografia del sepulcre de Guifré el Pilós i escriu: “Aquí va començar tot, i d’aquí estant ho reconquerirem tot.” Es creu ungida.

—El seu entorn també l’en considera?
—El seu entorn li té adoració. Ara em comencen a trucar els despitats i s’hi refereixen amb uns certs termes psicològics que prefereixo no dir. Hi professen devoció, però quan hi topen se’n van a l’altre extrem. Passen d’adorar-la a dir-te’n de tot.

—Orriols no apareix del no-res després dels atemptats, com s’afirma de vegades. Abans té una llarga trajectòria militant. La podríeu resumir?
—Quan tenia quinze o setze anys, entra a les joventuts d’Esquerra Republicana, però en surt desenganyada perquè “no hi ha maulets”. Després passa breument per Estat Català, però quan veu que hi mana el sector comunista, se’n va. Forma els Intransigents, que encara apareix com a entitat activa a la web de la junta d’entitats. N’és president David Subirana, la seva ex-parella, i ella, la secretària. Allà hi fa tot d’escrits a favor de la recuperació de la identitat catalana on l’enemic és Castella, escrit sempre en minúscula. I els castellans. D’aquella època hi ha dos discursos seus enregistrats en homenatges a Daniel Cardona, el 2013 i el 2017. En un d’aquests actes també hi ha Quim Torra, però el seu discurs no es troba. La idea és que Macià va trair el país i que Puigdemont també ho farà.

—Hi ha un moment de decepció fundacional amb el procés?
—El juny del 2019 agafa un autocar per anar-se’n a Estrasburg amb la Margarita Cabello, una treballadora de la protectora d’animals, a qui havia conegut en un altre autocar, de camí al passeig de Gràcia, després de l’empresonament dels Jordis. A Estrasburg s’adonen que Puigdemont s’ha fet enrere.

—Si abans del referèndum ja preveia que Puigdemont s’arronsaria com Macià, com és que el 2019 encara se’n va a Estrasburg? Per què hi confiava, encara?
—És un sentiment ambivalent. Fixeu-vos que, en la campanya electoral de fa un any, li fan una entrevista al diari ABC on diu que si Puigdemont es compromet a fer la independència, l’investiran. Tal com fa Vox quan diu que pot ajudar el PP si és per a fer fora els separatistes i Podem. Hi ha un càlcul perquè en volen els votants.

—En quin moment l’ingredient migratori i l’islam s’afegeixen a la posició dura en l’eix nacional?
—Després dels atemptats. Els articles dels Intransigents, que no van signats però molts els escriu ella, parlen de Castella, Castella i Castella. Després dels atemptats, aquí es destaquen molt tres persones. Fina Guix, regidora de la Convergència de Jordi Munell, que va a les escales i veu que molts veïns parlen “dels moros, els moros, els moros”. Guix creu que els immigrants es queden les ajudes perquè tenen cinc fills però la dona no treballa o treballa en negre. L’altra és la Margarita Cabello, de la protectora, que passejant el gos s’havia fet amiga del Moussa Oukabir i se sent traïda. I la tercera és Orriols.

—Més enllà de l’efecte dels atemptats, com articula el discurs islamòfob? Quines lectures el formen?
—S’ha llegit de dalt a baix els llibres de la Najat el Hachmi i la Mimunt Hamido Yahia, autora de No nos taparán, on es demana “per què tolerem als imams allò que no toleraríem als capellans”. S’ha llegit moltes coses sobre contracomunitarisme i allò que a França anomenen “separatisme islàmic”. Després dels atemptats, d’un dia per l’altre, passa a parlar d’immigració, immigració i més immigració, sobretot de la marroquina.

—Quins elements us fan afirmar que Sílvia Orriols és racista?
—Sempre cito tres tweets. El 14 de març de 2024, el perfil oficial de l’ajuntament piula: “Aquesta setmana, la Policia Local de Ripoll ha precintat 14 vehicles, els titulars dels quals, tots de nacionalitat estrangera, acumulen multes impagades per valor de més de 20.000 euros.” Ella el repiula i escriu: “O tots moros o tots cristians… diu la dita. A Ripoll, les multes, les pagarà tothom! Voleu drets? Doncs també hi ha deures!” Què passa, no hi ha cap Puigoriol ni cap Sánchez que no pagui la grua? Segon: durant la campanya al parlament, penja una foto de tot de dones marroquines davant un caixer automàtic i escriu: “No sigueu malpensats, estan fent un ingrés en efectiu per pagar-vos les pensions…” La fotografia real era d’un caixer de Huelva. Eren temporeres que anaven a cobrar. Tercer: l’11 de juliol passat penja una fotografia en un tren i escriu: “Pujar a Rodalies és com viatjar a low cost a Colòmbia o al Marroc. Goitant per la finestra reconeixes els turons, els prats i els campanars que sobresurten, però dins, el paisatge humà és tan distant i forçat, que esglaia.” Són dos quarts de set del matí. Els immigrants que hi ha al tren, a aquella hora, on van? A treballar. Diu que, per cada immigrant que treballa n’hi ha deu o cent que viuen del jeure i del subsidi –l’hi he sentit fer servir totes dues xifres. Tot això és xenofòbia.

—Quin dels dos aspectes diríeu que la propulsa més, que en causa aquesta devoció, la posició nacional que dèieu al principi o la xenofòbia?
—Sense procés, els atemptats potser haurien derivat en la creació d’una mena de Plataforma per Catalunya de Josep Anglada. La manera com acaba el procés i la guerra fratricida entre Junts i Esquerra fan que molta gent, arreu del país, se senti enganyada. N’hi ha que pensen que, preu per preu, Orriols diu les coses clares. Plataforma per Catalunya se’n va anar en orris perquè els tres mil vots que té a Vic el 2011, al parlament voten unes altres coses. Convergència, sobretot. Orriols fa el salt al parlament pel desencís de l’independentista emprenyat.

—En les enquestes més generalistes, Aliança és el partit independentista amb menys votants independentistes.
—Vox tenia molts votants que no eren espanyolistes, perquè era l’únic partit que “volia posar al seu lloc” els immigrants. Aliança rep molt el vot disruptiu, que hauria pogut anar per Alvise Pérez. Federico Jiménez Losantos s’hi refereix com “la boja de Ripoll” però ho matisa: “És una boja, però m’agrada com parla, parla un català boníssim. Fa un discurs sobre el feminisme que tant de bo al PP fossin capaços de fer-lo. I sobre l’islamisme, tot allò que diu va a missa!”

—Per què Orriols trenca amb el Front Nacional, el partit amb què esdevé regidora el 2019, i funda Aliança?
—Al principi de tot, necessiten unes sigles. Subirana i Orriols coneixen Jordi Casacuberta dels homenatges a Daniel Cardona i als germans Badia, que tenia les sigles del Front Nacional, entre més. Eren sigles de capelletes de nostàlgics, però ella té potencial i quan esdevé regidora s’adona que encara pot créixer més. Un cop és regidora, la vénen a buscar quatre joves ultraliberals i de casa bona: Oriol Gès, Maiol Sanaüja, Eduard Llaguno i Jordi Aragonès, cosí del president. Són joves i tenen ganes de fer coses, i topen amb en Casacuberta, que té un altre tarannà. Durant un temps conviuen tres sectors: el pinyol de Ripoll, els històrics del Front i, a banda, els joves, que van preparant un cop.


—I com el fan?
—Orriols deixa el Front i, en plena covid, en una notaria que té uns dies de guàrdia per a urgències, creen Aliança.

—Orriols no ho és, “de casa bona”. No se’ls mira de reüll?
—Orriols no ho és, no. M’ho va dir molt bé Casacuberta: “Orriols era una mileurista, mare de família i catalana de pedra picada.” Els històrics del Front l’avisaven d’això: “Vigila, que aquests nois et volen prendre la cadira.” En les eleccions al parlament, amb tres mil vots més a Barcelona entraven al parlament Lluís Areny, Aragonès i Gès. Hauria estat bé saber com s’haurien entès tres trumpistes amb Orriols, que diu que el personatge no li genera res d’especial. La qüestió és que entre ells tres les coses són complicades, també, perquè Aragonès i Gès són molt diferents.

—L’arribada d’aquesta colla, molts membres de la qual són empresaris o, com dieu, de casa bona, és el que permet de fer un salt d’escala en el finançament? O d’on surten els diners?
—Crec que, al començament, la cosa funcionava molt a còpia de deixar-se cinc-cents o mil euros. Jo diria que no hi va haver mans negres de ningú. A l’inrevés: els hauria anat bé que algú els hagués aportat diners per a enviar més butlletes a Barcelona. Haurien entrat. El fet que no les enviessin al domicili i que no tinguessin la cara d’Orriols els va perjudicar. Ara ja tenen les subvencions.

—Per entendre el salt fins al parlament també és important de recordar la publicitat que li van fer Eduard Pujol i Pilar Rahola a 8TV. Al llibre en parleu.
—Pujol el justifico. Ha estat víctima d’acusacions falses i el fitxen per a El Fax perquè havia estat director de RAC1. Vol tornar a la normalitat. El paper important és el de Rahola, que hi és cada dia i que empatitza molt amb Orriols, i el de Sergi Maraña, que no milita però que sí que va a reunions d’assessorament de comunicació. Rahola insisteix perquè Orriols torni. “No l’hem deixada parlar prou.” A mesura que 8TV s’enfonsa, Maraña hi col·labora.

—El paper de Rahola també expliqueu que és determinant perquè Junts renunciï a la moció de censura, fa poques setmanes. Expliqueu que truca a Puigdemont per a desaconsellar-li que la facin fora.
—Sí. Rahola va insistint-hi: “En el fons té raó, en el fons té raó.” Intueixo que per això Orriols ha fet aquest discurs a favor de Netanyahu sense cap mena d’empatia. Agafa aquest discurs pel que diu Rahola.

—Amb quina de les grans famílies de l’extrema dreta europea s’inscriu més Aliança?
—Estan orfes. Primer estaven prop de Le Pen, però quan va dir que Puigdemont era un delinqüent se’n van desentendre. Amb Meloni tampoc no hi empatitzaven, per ultracatolicisme. Sempre tenen molt present Geert Wilders i Alternativa per Alemanya. Són els seus referents. Al parlament, hi ha una gran relació entre Joan Garriga, de Vox, i Orriols.

—Tot llegint el llibre, fa la sensació que, malgrat que els qüestioneu, podeu sentir una certa empatia pels instints que duu certa gent a votar Orriols. M’equivoco?
—Intento explicar el perquè. He escrit molt sobre conflictes internacionals i sempre intento entendre per què. Israel i Palestina, per exemple, o els Balcans. Mai no escrivia “els bosnians” o “els serbis”. Parlava de les milícies. Has d’intentar entendre per què l’altre fa les coses, i per entendre-ho has de furgar en els seus arguments. Ella és com és però això no vol dir que sigui una mala persona. Hi ha dirigents ultres que sí que ho són. Ella no m’ho sembla. La seva manera d’entendre el món, de llegir-lo, és aquesta. He pogut escriure molt sobre el Llevant o els Balcans perquè m’he posat en la pell de l’altre.


—Posant-vos en la pell dels votants d’Aliança, què heu entès?
—Una persona que, segons on visqui, es troba que els veïns la molesten cada dos per tres i quan se’n queixa a l’ajuntament li diuen que és racista, acabarà votant Aliança. La impunitat dels multireincidents, la incapacitat del sistema judicial de castigar-los, genera una por, i la por genera l’estigma: “Vosaltres robeu.” Per això demano mà de ferro amb els multireincidents.

—Podem estar d’acord que hi ha un problema amb la multireincidència, però n’hi ha més, de problemes. Centrar-se en la multireincidència no ajuda més Aliança que no pas parlar d’unes altres coses?
—Hem de dir que hi ha un problema amb la multireincidència, i amb els recursos judicials, i amb la falta d’informatització, i perquè les sentències fermes triguen tres anys… El fracàs de tot això fa que la gent que viu en un barri on hi ha més robatoris de mòbils, per exemple, se senti òrfena. El seu vot de càstig és votar Aliança.


El regidor d'Aliança Catalana, acompanyat d'Orriol, saluda!


Llegeix entrevista a El Diario.es que em fa Pol Pareja



Dues resenyes a El 9 Nou de divendres 28 de març de 2023